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SÁBADO 6- 6- 87- ESPECTÁCULOS ABC, pág. 89 Las continuas zancadillas de Méndez- Leite obligan a José Frade a abandonar el cine Tras veinticinco años de profesión y ciento Madrid El productor cinematográfico José Frade ha tomado la determinación de abandonar el ejercicio de su profesión en este país, según ha hecho público en un comunicado, ante la imposibilidad de producir películas, ya que existe una injusta y desleal competencia, consecuencia de la política de Fernando Méndez- Leite Esta decisión tomada por José Frade ha estado impulsada por las continuas negativas de la Subcomisión de Valoración Técnica del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales a conceder a sus proyectos las subvenciones anticipadas que regula el real decreto de ayudas al cine. Negativa repetida recientemente para la realización de su última película, titulada Al filo del hacha y que le ha llevado a tomar esta determinación. Al serle denegada la subvención una vez más, Frade envió un comunicado al ministro de Cultura, Javier Solana, en el que se quejaba del grado de injusth cia, amiguísimo y enchufismo con que Méndez- Leite aplica el real decreto sobre cinematografía, apartado de subvenciones anticipadas, y de una nueva discriminación en un proyecto mío al que se le ha negado la subvención, siendo una película de corte similar a Adiós, pequeña y Angustia que fueron fuertemente suvencionadas. Por lo cual, te informo mi decisión de abandonar la producción cinematográfica después de veinticinco años de actividad ininterrumpida y de ciento cinco películas producidas nuevo realizador y producido por una compañía que, como la suya, tiene demostrada una más que rentable historia. Por todo ello, el productor se considera víctima de una discriminación y una injusticia por parte de la actual política cinematográfica que ejerce Fernando Méndez- Leite, que le impide trabajar en igualdad de condiciones que otras compañías. La carta con la cual José Frade se despide del ejercicio de la productor cinematográfico en España, ante la imposibilidad de producir películas donde existe una injusta y desleal competencia, consecuencia de la política cinematográfica ejercida por el director del Instituto de Cinemacinco películas tografía, Fernando Méndez- Leite. Mientras otros productores pueden afrontar sus proyectos con cantidades que incluso les cubren el cincuenta por ciento de su coste, entregadas por el Instituto de Cinematografía, yO veo cómo una y otra vez se deniega a mis proyectos esa posibilidad. Sólo en una ocasión, y mediante el recurso preceptivo, se me concedió para mi película Marbella el anticipo del veinticinco por ciento de su coste. Y eso porque la anterior directora de Cinematografía, Pilar Miró, actuó de arbitro ante la negativa de la correspondiente Subcomisión. Es José Frade difícil, por no decir imposible, saproducción cinematográfica en- lir a competir con los que se juenuestro país dice textualmente: gan muy poco, jugándoselo uno Abandono mi carrera como todo. Abandono también la polémica de las subvenciones anticipadas y su forma de negarlas o concederlas, porque me temo que, lejos de desenmascarar a oportunistas y enchufados, perjudica a excelentes profesionales que llevan dedicados como yo a esta profesión desde hace muchos años, produciendo y dirigiendo las películas con cualquier tipo de normativa. Después de haber producido ciento cinco películas y terminar la que tengo comprometida (sin subvención anticipada) me marcho a intentar producir cine en otro país, si antes no se consigue sensibilizar a los máximos responsables de la política cinematográfica para que decidan cambiar la aplicación del actual real decreto Una vasta carrera como productor A lo largo de sus veinticinco años de profesional, José Frade ha producido más de ciento cinco películas, lo que supone un elevado porcentaje en el total de la producción española. A continuación, se detallan algunos de sus títulos más representativos. Fedra West de J. Romero Marchent. Mestizo de Julio Buchs. No hago la guerra, prefiero el amor de Franco Rossi. La chica del molino rojo de Eugenio Martín. Los claros motivos del deseo de Miguel Picazo. La revolución matrimonial de José Antonio Nieves Conde. Los desesperados de J. Buchs. Las señoritas de mala compañía de José Antonio Nieves Conde. Tormento de Pedro Olea. Pim, parn, pum... ¡Fuego! de Pedro Olea. Las bodas de Blanca de Francisco Regueiro. La trastienda dé Jorge Grau. Las largas vacaciones del 36 de Jaime Camino. La guerra de papá de Antonio Mercero. Un hombre llamado Flor de Otoño de Pedro Olea. Ernesto de Salvatore Samperi. El gran atasco de Luigi Comencini. Préstame tu mujer de Jesús Yagüe. La momia nacional de José Ramón Larraz. Pepe, no me des tormento de José María Gutiérrez. Casta y pura de Salvatore Sámperi. Buscando a Perico de Antonio del Real. No desearás al vecino del quinto de Ramón Fernández. Cristóbal Colón, de oficio... descubridor de Mariano Ozores. Un casto varón español de Jaime de Armiñán. Préstame quince días de Fernando Merino. Una gota de sangre para morir amando de Eloy de la Iglesia. Marta de José Antonio Nieves Conde. Buenas noches, señor monstruo de Antonio Mercero. La hoz y Martínez de Alvaro Sáenz de Heredia. Pulsaciones de Marice Tobías. Marbella de Miguel Hermoso. Oídos sordos Enterado Méndez- Leite de la decisión de José Frade, el director del Instituto de Cinematografía salió al paso de las acusaciones de amiguismo y enchufismo diciendo que él se limitaba a realizar una labor de arbitraje en la Subcomisión de Valoración Técnica y que el proyecto en cuestión, la película Al filo del hacha no sería subvencionado por unanimidad de ésta. Además- alegó Méndez- Leite- las películas Adiós, pequeña y Angustia fueron subvencionadas antes de llegar yo aquí. Frade considera que este último proyecto, como otros anteriores suyos que se encontraron con la predisposición negativa de la Subcomisión, sí se atiene a las condiciones del artículo 6, y que cuenta, además, con el aliciente de estar dirigido por un Amiguismo y enchufismo El hecho de que a productoras como la que dirige José Frade choquen invariablemente con la Subcomisión que rechaza o aprueba la subvención a los proyectos cinematográficos, y que éstas, lógicamente, hayan acusado en numerosas ocasiones a Fernando Méndez- Leite de arbitrar una política de enchufe a la hora de distribuir las ayudas al cine, han tenido un mayor eco en medios profesionales al presenciar la facilidad con que otras compañías, como la Iberoamericana, reciban fuertes e indiscriminadas subvenciones, aun contraviniendo algunos artículos del mencionado decreto. EL CINE, MUDO La actual política cinematográfica de Fernando Méndez- Leite ya se ha cobrado la primera víctima: el productor José Frade. El polémico reparto de las subvenciones anticipadas por el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Visuales, considerado por un amplio sector profesional como arbitrario e injusto ha obligado a un profesional como José Frade, con 105 películas en su haber, ninguna al debe, y veinticinco años de carrera ininterrumpida, a buscar otros horizontes cinematográficos fuera de España. Así parecen entender los responsables de este sector de nuestra cultura la ayuda al cine.