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VIII ÁBC ABC UTcrávío 6 junio- 1987 Antonio López: Soy más hombre de La cabeza de Antonio López parece, también por fuera, un laboratorio de sueños: los cabellos, muy revueltos, se van replegando, los dientes son perfectos, la sonrisa se muestra humilde, y los ojos, como dos alfileres clavados en un olivo, alimentan este alambique que se nutre de lo que vemos el común de los mortales y, sin embargo, transmiten un milagro a los pinceles de este manchego cincuentón, terroso y genial que está pintando el siglo XX a su manera. Las galerías más importantes del mundo pugnan por la exclusiva de la obra de- ¿Cómo se define usted? -Soy un pintor manchego que vive en Madrid y a quien le gusta mucho trabajar en la pintura y, ocasionalmente, en la escultura. ¿Hubo algún momento en su vida en que se diese cuenta de que había nacido para pintor, que no podría hacer otra cosa? -E n el verano del cuarenta y nueve, cuando yo tenía trece años, mi tío Antonio, también pintor, me puso unos ejercicios, me hizo trabajar a su lado y, ya en el invierno, mis padres me trajeron a Madrid y comencé a prepararme para ingresar en Bellas Artes un año después, recién cumplidos los catorce. Lo normal es que todos los niños tengan cierta gracia cuando dibujan o pintan, pero después, a cierta edad, lo dejan. Yo, sin embargo, seguí. Mi tío convenció a mi padre para que me dejara hacer mi camino, puesto que para el padre aquél era un abismo terrible, una aventura dificilísima, un fracaso casi seguro... Mi propio tío, un pintor magnífico, vivía de la enseñanza. Todo comenzó, pues, con la certeza de que era algo complicado y duro. Guando vendí mis primeros cuadros me pareció- y me sigue pareciendo- un milagro... ¿Qué sobrevive hoy del Antonio López de mil novecientos cuarenta y nueve, de aquel niño que paseaba sus dudas y sus incertidumbres por Tomelloso? -Soy ja misma persona, con bastantes más años. Creo que la gente no cambia en lo fundamental, y me veo en las fotografías antiguas muy natura me identifico muy bien con aquet muchacho. Recuerdo que, cuando comenzaban a decirme que dibujaba muy bien, que era hábil para reproducir las imágnes, hubo un momento de cierto narcisismo o vanidad, pero como tenía una enorme sed de conocimientos, aquello quedó frenado casi en el acto. Noté que mi habilidad no era absolutamente importante, que lo importante era algo distinto y que había que conseguirlo. La capacidad de un para reproducir el mundo ex r puede ser nada o ser mucho, n lo que contenga. Y eso es ble a un músico o a un poeta. conquistando, aprendiendo, este hombre capaz de conducir un rebaño de ovejas por la Quinta Avenida o de transfigurar en obra de arte lo que decenas de miles de peatones ven, cada mañana, desde la rutina, en el Madrid de la Gran Vía. Pintor ultrarrealista, comparado por algunos con Velázquez, cuando obtuvo el premio Príncipe de Asturias de las Artes, hace dos años, sencillamente comentó: Mis amigos se van a alegrar. Nació en Tomelloso (Ciudad Real) en 1936 y no ha hecho en su vida algo distinto a pintar: todos los días, amorosa, infatigablemente. porque ésta es una senda que nun- ¿Cuál es el proceso de crea- hora. El edificio de la Autonomía es, ca termina. aparentemente, de una forma muy ción de un cuadro suyo? -E n mis viajes por Madrid, no sencilla, pero a veces observas El cuadro de la Puerta conduzco el automóvil para poder como un chispazo en él. Ocurre con ver y sentir la ciudad a mi aire. frecuencia que vas por un sitio por del Sol Pasé miles de veces por la Puerta el que nunca habías pasado y, de- Hasta hace algunos años se del Sol y, últimamente, desde hace repente, hay un proceso de admiración por todo aquello y quieres pinpreguntaba habitualmente a los pintarlo rápidamente. tores cuál era el mensaje de su obra; después, esta cuestión se fue abandonando. -Me parece una enorme osadía, casi impertinente, que el autor diga cuál es su mensaje. Son los demás quienes hacen esas afirmaciones: unos dicen que tu obra es tranquilizante, otros la califican de triste, para éstos es melancólica, para aquéllos es serena. Lo que me preocupa es que la pintura tenga un contenido, y eso sólo puede estar en la creación artística cuando trabajas con intensidad. ¿Siente dolor cuando pinta? ¿Hay algo muy íntimo que se desgarra, que necesita huir? -No, no es dolor. Es algo más profundo aún. Me hace trabajar la admiración y el asombro ante las cosas, la curiosidad, más que el dolor. No quiero poner dolor en mi pintura; me gustaría entregar a los demás algo que ios confortara. Pero eso no depende de la voluntad de Mi pintura es más alegre ahora que en el uno. franquismo, pero no alegre del todo- ¿Cuál es la virtud o el mérito de su mirada sobre las pequeñas coporque el hombre ha perdido ía inocencia sas, sobre cuanto recrea? hace muchos siglos -L a mirada del artista debe señalar a la gente desatenta o despistada dónde está la belleza. Pero tampoco creo que la gente esté tan distraída como puede parecer, porque todo el mundo tiene su sensibi- Éifia temporada, quiero pintarla. No- ¿Es necesario, para sentir de lidad y mi único mérito, quizá sea el sé las razones, es algo interior. verdad la ciudad, ser un poco palede saber materializar ése sentimien- Bueno, pues me voy a poner a pin- to paseando por Madrid? to, pero no porque tos demás estén tarla. Ahora empiezas a concretar: -Sí. A veces, cuando elijo un ciegos; no, ni mucho menos. Todos éí tamaño del cuadro, el lugar des- Madrid tan de visitante, tan de persentimos ante fas cosas íntimas de dónde vas a pintar la plaza, la sona que llega y se deslumhra, mucha complacencia. Una señora, preparación del lienzo, etcétera. pienso que si fuese madrileño quizá en el patio de su casa, ante unas Creo que me voy a instalar en una no me inquietasen esos especmacetas de flores, puede ser feliz; zona bastante tranquila, una espe- táculos. lo que pasa es que no considera cie dé isleta que divide la Puerta del extraordinaria esa situación. Sol en dos y que va desde La MaPintor independíente- S u pintura ¿se podría haber he- llorquína hasta el paso de Montera- ¿Utiliza usted las palabras triuny Carretas. En principio, pienso tracho en otro siglo? -T u época siempre te marca, y bajar por la tarde, pero una vez que fo o éxito para referirse a sí mismo? -Esas palabras las eliminaría. Lo no sólo al pintor, sino a cualquier me pongo a la faena estoy dispuescreador. Hay algo, que es tu tiem- to a introducir todo tipo de cambios, que quiero es estar trabajando en po, que está en tu obra, con inde- y puedo darme cuenta de que sea plenitud y en armonía con la labor mas conveniente la luz de otra que realizo, y encontrar una respendencia de la calidad.