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SÁBADO 6- 6- 87 A B C 23 ELECCIONES DE 1983 PNV y PSOE vuelcan susefectivos en la lucha por la Alcaldía de Bilbao Eusko Alkartasuna se perfila como formación bisagra San Sebastián. C. Olave La disputa entre el PNV y el PSE- PSOE por la Alcaldía de Bilbao constituye uno de los focos de mayor interés de la próxima campaña electoral, en lo que a la Comunidad autónoma vasca se refiere. Los socialistas vascos vienen buscando con especial ahínco esta importante Alcaldía, y cerca estuvieron de conseguirla en las anteriores elecciones. Al igual que entonces, el PSOE presenta como candidato a Pedro López Merino, un conocido médico bien considerado incluso entre sus adversarios políticos, en el que algunos creen ver una cierta semejanza con el profesor Tierno Galván por sus inquietudes culturales. Frente a esta imagen, el PNV presenta a José María Gorordo, un hombre joven, que en su condición de director general amplió sensiblemente la audiencia de la Euskal Telebista. Entre sus primeras promesas, Gorordo incluye el despliegue de la Policía Autónoma en Bilbao. Aunque en Vizcaya no le ha afectado tanto la escisión, lo cierto es que el PNV tendrá en Eusko Alkartasuna un serio competidor a la hora de captar electores en el ámbito nacionalista. Los del partido de Carlos Garaicoechea parecen apostar fuerte al colocar en cabeza de su candidatura a Mario Fernández, al que se le reconoce una iabor seria como vicepresidente del Gobierno vasco, y buenas relaciones en ambientes profesionales de Bilbao. Mario Fernández intenta olvidar el reciente revés sufrido en las elecciones a la presiden- cia de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao, al ser derrotado por Antón de Madariaga. Por su parte, Euskadiko Ezkerra considera que estas elecciones locales podrían servir para consolidar su implantación en Vizcaya, siguiendo la línea marcada por los últimos comicios. Por este motivo presentan a Eduardo Uñarte, parlamentario vasco en dos legislaturas y hombre influyente dentro de su partido. Euskadiko Ezkerra rechaza a priori establecer pactos pos- electores con el PNV, y de esta manera, podría tener la llave para que los socialistas accedieran a la Alcaldía. De todas formas, a la hora de plantear esta posibilidad será preciso conocer los resultados de Eusko Alkartasuna. También Alianza Popular, que presenta como candidato a Juan Achúcarro, tendrá algo que decir en el previsible capítulo de pactos que se abra tras las elecciones. Sin embargo, el hecho de que también el PDP concurra por separado mermará quizá las posibilidades de los aliancistas. El CDS, por su parte, pugnará por colocar en el Ayuntamiento a su cabeza de lista Iñaki Ansoleaga, quien no pudo llevar a cabo este objetivo en las anteriores elecciones. Herri Batasuna presenta a Jesús Bastarrica, y ya ha anunciado que no entrará en el juego de los pactos. AYUNTAMIENTO DE BILBAO De cualquier forma, tampoco se descarta que PNV y PSE- PSOE extiendan el acuerdo del Gobierno Autónomo a otras instituciones locales, donde tras las elecciones municipales surjan dificultades para la gobernabilidad. Y éste podría ser el caso del Ayuntamiento de Bilbao. Sin embargo, durante la anterior legislatura los socialistas han criticado abiertamente la gestión del alcalde nacionalista José Luis Robles, a quien acusan de haber relegado Bilbao a un segundo plano. La oposición municipal le reprocha también a Robles el haber dejado una ciudad un tanto hostil a los propios bilbaínos. Pero las críticas más duras de los socialistas se refieren al hecho de que el alcalde incluyera en la Comisión de Gobierno a Herri Batasuna, razón por la que ellos no están. Ningún partido tiene garantizada la mayoría en Vitoria Vitoria. A. Hernando Un total de doce candidatos luchan por llegar a la Alcaldía de Vitoria, aunque solo tres, los que vienen avalados por las siglas PSE- PSOE, PNV y EA, tienen posibilidades de alcanzar el sillón municipal. La incertidumbre sobre quién obtendrá la mayoría, que en cualquier caso a juicio de los especialistas será minoritaria, ha llevado a especular con posibles pactos entre las diversas formaciones políticas, que por el momento niegan rotundamente la existencia de acuerdos preelectorales. El panorama de las Alcaldías vascas se hizo más complejo a raíz de la escisión del Partido Nacionalista Vasco y de la aparición de Eusko Alkartasuna. En concreto, la Alcaldía de Vitoria ha estado presidida durante las tres últimas legislaturas por José Ángel Cuerda, ahora destacado miembro del partido liderado por Carlos Garaicoechea y candidato por esta formación política. Ai mismo tiempo, y con más posibilidades de éxito, el PSE, que ha por primera vez a unos comicios municipales. La presencia de HB, que presenta como cabeza de lista a Iñaki Ruiz de Pinedo, parlamentario vasco y miembro de la mesa nacional, y Euskadiko Ezkerra, completarán probablemente el grupo de los que obtendrán representación en el Ayuntamiento. Todos los grupos coinciden en la necesidad de hacer de Vitoria una ciudad amable presidida por la concordia, al tiempo que insisten en la posibilidad de convertir al Ayuntamiento en un creador de riqueza, que centre sus esfuerzos en la lucha contra el paro. Al mismo tiempo, e! desarrollo cultural de la ciudad se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios de todas las formaciones, que consideran imprescindible el esfuerzo para que Vitoria recupere el carácter de antaño, cuando era conocida como La Atenas del norte Un último punto de coincidencia entre las distintas opciones es el que hace referencia a la urgencia de un mayor acercamiento de la institución municipal al ciudadano. Por otra parte, todos los partidos que hasta ahora se han movido en la oposición critican a la actual Corporación la mala gestión económica que ha llevado a Vitoria, uno de los Ayuntamientos tradicionalmente más saneados, a un endeudamiento del que se hace difícil salir. Por su parte, el PSOE, que bajo el lema Vive Vitoria hace hincapié en que el ciudadano debe disfrutar de su ciudad, presenta como idea de fondo, la importancia de la estabilidad institucional, que a su juicio vendría dada con su presencia al frente de la Corporación municipal, que se uniría a su actual puesto al frente del Gobierno central y su presencia en el autónomo. Mientras, el Partido Nacionalista, con la leyenda PNV de nuevo propugna la continuidad y reclama para sí los votos que en las anteriores legislaturas obtuvo José Ángel Cuerda bajo sus siglas, al tiempo que Eusko Alkartasuna presenta una Vitoria más plena de servicios e iniciativas José Ángel Cuerda sido el partido más votado en la capital alavesa en las tres últimas confrontaciones electorales, presenta a Augusto Borderas, un conocido médico de la ciudad, como número uno. Por su parte, Julio Laespada, prestigioso gestor de empresas, encabeza la lista municipal del PNV. Mientras tanto, se mantiene la duda sobre qué partido conseguirá hacerse con los votos de centro- derecha, por lo que compiten, desde la ruptura de la Coalición Popular, AP y PDP, a los que se suma CDS, que también se presenta