Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JUEVES 4- 6- 87- CULTURA -ABC, pág. 83 Francisco Rico: Los medios de comunicación imponen las pautas de pensamiento y expresión El catedrático lee hoy su discurso de ingreso en la Real Academia Madrid. Tulio H. Demicheli Crítico, historiador de la literatura, filólogo y uno de los profesores más influyentes de la Universidad, Francisco Rico hoy es, además, uno de los benjamines dé la Real Academia Española. Poco antes de leer su discurso de ingreso, afable y cordial, no muy nervioso, habló para ABC sobre los temas que más le interesan. Francisco Rico lee hoy su discurso de ingreso en la Academia- u n afinado ensayo que versa sobre Lázaro de Tormes y el lugar de la novela -y será recibido por Fernando Lázaro Carreter. Hasta no hace mucho, este joven catedrático, nacido en Barcelona en 1942, dirigió el Centro de las Letras Españolas y hoy día es, además, miembro correspondiente de la Academia Petrarca di Lettere, Arti e Scienci, de Arezzo; del The Warburg Institute, de Londres; miembro del Comité Internacional del premio Erasmo, de Amsterdam, y de la Consulta del Ente Nazionale Francesco Petrarca, de Padua. En un tiempo en el que muchos consideran que la Academia es una institución obsoleta, Francisco Rico, en cambio, encuentra razones más que sobradas para estar orgulloso de pertenecer a ella: La Real Academia E s p a ñ o l a- d i c e con seguridad- es una de las pocas instituciones culturales que tiene una influencia real en nuestro país y en Hispanoamérica. Es cierto- a ñ a d e- que no puede estar siempre a la altura de las circunstancias, por falta de medios ó por las insuficiencias naturales de cualquier institución. Sin embargo, todos esperamos que nos oriente a través de sus instrumentos de consulta: el Diccionario y, en menor medida- porque hace algún tiempo que está congelado el trabajo- de la Gramática. Ser uno de sus miembros- concluye- también supone trabajar para la colectividad. Aspirar a que esta institución cumpla una función social tan amplia es la obligación de los académicos y, desde luego, la razón fundamental por la que vale la pena ingresar en ella. de Piquer, siempre me aconsejaba: No escriba nada en los periódicos, porque nunca le leerá nadie éste es un consejo- afirma en serio- que siempre he seguido. Si publicas un libro en una edición de doscientos ejemplares, no importa que sea una edición ínfima, lo cierto es que lo escrito, al menos, queda para siempre. Los medios de comunicación- vuelve al tema- representan, son, a pesar de sus virtudes, la forma en la que la sociedad de consumo adopta en el terreno de la información y de la expresión. Parece que la sociedad de consumo, al menos en algunos aspectos, se caracteriza por determinar las necesidades, los deseos, y por ofrecer unos modelos, noticias y palabras para consumir. El catálogo léxico de las ofertas del consumo- -precisa- -es muy amplio, cada vez mayor, y ésta quizá sea su singularidad; pero, al mismo tiempo, es un catálogo muy limitado y en continuo cambio. El lenguaje, en el dominio de los medios de comunicación, cae inevitablemente en el consumo. Hoy la relación con respecto al pasado se ha invertido: si antes el habla partía de la creatividad individual y se extendía al reino de la comunicación social, ahora ese repertorio de variantes invade el territorio individual. Así, la Prensa, la radio y la televisión imponen, en nuestros días, unas pautas de pensamiento y de expresión que se renuevan con rapidez, es cierto, pero que asimismo nos encierran, durante periodos de tiempo determinados, en un espacio más limitado que cuando el habla era la suma de todas las expresividades individuales. Literatura y consumo No es menor, para un estudioso de la Picaresca, de Petrarca, de Lope y del Arcipreste de Hita, la influencia de los lenguajes de la comunicación moderna en la literatura: A ella le ocurre exactamente lo mismo que al habla cotidiana- afirma- aunque los libros son productos mucho más individualizados. La sociedad literaria ha cambiado mucho como consecuencia de las nuevas técnicas de reproducción, que obligan a hacer grandes tiradas; de la irrupción de los agentes literarios, que anulan al editor, en el sentido de que lo convierten en alguien que puja por un manuscrito; y de los lanzamientos editoriales masivos. Ahora sabemos- continúalos libros que tendrán más venta a lo largo de la temporada con seis meses de anticipación: salen a la calle, premeditadamente, como tales éxitos. También es cierto que, últimamente, su nivel literario se ha elevado mucho; hoy se habla, cada vez más, del best- seller de calidad cuyos prototipos han sido, por ejemplo, El nombre de la rosa, de Umberto Eco, y El perfume, de Patrick Süskind; o en España, La ciudad de los prodigios, de Eduardo Mendoza (que es, por cierto, una espléndida novela) Ahora bien, el quehacer de los francotiradores- s e lament a- es cada vez más minoritario. El escritor que no ha logrado Francisco Rico ningún éxito en la literatura de consumo, la única que es verdaderamente rentable, se ve acosado por la perpetua tentación comercial, muchas veces a costa de su singularidad Posmodernidad Lo característico de la. famosa posmodemidad -uno de los temas candentes de la criticaen el dominio literario es, justamente, el ocaso de las ideologías estéticas, el fin de las vanguardias, la revocación de las consignas y, en buena medida, la sustitución de todo esto por el mercado Los escritores asumen la convicción- explica- de que la literatura no debe caminar por este o por aquel otro camino, como sostenían las vanguardias o las opciones de compromiso el surrealismo o la escuela de la destrucción del lenguaje por citar algunos ejemplos; pero, entonces, ¿qué nos queda? Francisco Rico guarda un instante de silencio, piensa, ordena sus ideas: Nos queda, o bien la satisfacción individual y la sanción de un público cada vez más minoritario... o no: no más minoritario, porque tampoco es cierto, sino, más bien, de un público con las mismas aspiraciones que el de otros tiempos, aunque comparativamente menos numeroso... o bien nos queda, por otra parte, el ascenso a las grandes exposiciones literarias. De ahí el desconcierto y la indecisión contemporáneos. Esta falta de prejuicios facilita que el panorama se encuentre, hoy, muy diversificado, y que se ensayen muchos caminos. De aquí- asegura- va a salir algo, supongo que una hornada de escritores interesantes, pero ya no los clanes o las escuelas a los que estábamos históricamente acostumbrados. CONSEJOS A TODO EL MUNDO Sé misericordioso, pero distante. Intenta ayudar a los demás, pero ni se te ocurra tratarte con ellos. (Pocos hay que no estén pasados de fecha. Espera por lo menos a que se pasen del todo. Te propongo el símil de la mayonesa y el climaterio. Julio CERÓN Actualidad política. Puedo revelar lo siguiente: el pasado domingo se reunieron en secreto González, Maravall y Benegas para (sic) gestionar el tema de las apariciones de Alfonso (El señor Guerra jura y perjura que se le ha aparecido Eva Perón, y que ella le dicta. Con esto declaro unilateralmente cerrada la campaña electoral. Próximo recuadro político, el once de junio: Vivan las cadenas Los medios y el lenguaje Uno de los temas centrales de la obra de Francisco Rico ha sido siempre el del lenguaje y el tiempo. Al flamante académico hoy le preocupa la influencia de los medios de comunicación en la vida cotidiana: Todo se lo lleva el viento. Mi maestro, Martín