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JUEVES 4- 6- 87 SAN ISIDRO 1987 ABC 71 José Antonio Campuzano, por la puerta grande anda los palos con arte, con gusto, muy despacito, de frente, sin caracoleos. Provoca al animal, que le mira desafiante. Yo soy de Victorino; ¿cómo puede este hombre venirse tan tranquilo y tan torero hacia mí? Y ¡qué bien va Montoliú hacia el toro! Por fin, se arranca. Es entonces cuando el torero inicia la carrera para ganar la cara. Se reúne con el toro. Junta las zapatillas, levanta los brazos y, de arriba abajo, sin saltos, deja los palos en todo lo alto. El matador replica con dos pares en su línea, que son todo un derroche de facultades y valentía. Como valiente estuvo con la muleta, aguantando la violencia del animal, como heroico andaría con el sexto con los palitroques en un par de poder a poder, otro por los adentros y un tercero al cambio, que pusieron la Monumental al rojo vivo. No cortó orejas- Mendes, pero toda su actuación fue un derroche de pundonor, vergüenza torera, valentía, arrojo, denuedo y un deseo incontenido de satisfacer a un público que se le entregó de principio. -a fin por una cualidad que no tiene precio en los tiempos que corren: su ejemplar honradez. Acumuló ovaciones, una vuelta al ruedo y el respaldo de una afición que te agradece su propósito de complacerla. Ahora mismo es en España lo que su paisano Manolo Dos Santos representó en su época. También Víctor Mendes puede hacer mucho por la fiesta en el país vecino. Lástima que no tuviera su tarde con la espada: Momento en que el toro de Victorino hiere a Aragón Cancela bestida espléndida, aunque siempre hubiera que estar con cien ojos, porque se revolvía con prontitud y esa tremenda agilidad de cuello sólo comparable a la de algunos toros de Eduardo Miura. El toro fue bueno, al final muy bravo, pero el torero acertó a bajarle la mano, a correr el trapo barriendo la arena en largos pases naturales, que sirvieron para que Madrid, por fin, le reconociera sus méritos a José Antonio Patio del desolladero -Madrid. J. L. S. -G. Su Majestad el Rey, Don Juan Carlos I, asistió a la corrida de Victorino Martín desde una barrera del tendido 1 como un aficionado más. Los tres matadores le brindaron la muerte de uno de sus toros recogiendo el Monarca la montera desde su localidad. Continuaba la animación en esta semana final de la feria que podemos considerar como grande. Antes de la corrida se habla del festejo del día anterior con entusiasmo. Unos- como el veterano aficionado Amalio Cristóbal- se decantan por Ortega Cano. Otros señalan la faena de Julio Robles como la más artística de lo que va de feria. Así opinan, entre otros, Manolo Torres- róblista de p r o- el ingeniero naval. Alvaro Zurita y José Luis Ybáftez Creus- hijo de los marqueses de Somosancho- que está acompañado de su esposa, Viky QarcíaConde- hija del general del mismo apellid o- mujer de enigmática belleza y de su hermana política, Sonsoles de la Peña, también de hermosura deslumbrante. No faltan los buenos aficionados de Bilbao, como el marqués de Yurreta, Jaime Bergé y Eduardo Aguirre. Antes de entrar a nuestra localidad vemos rostros fijos como los de Ricardo López- Chicheri; el notario Jerónimo Rodrí? guez Arias; Vicente Oliva y Ricardo Lalanda- hijo del gran Marcial- Javier Barcaiztegui- e l popular dibujante Barca- al que acompaña Luis Otaso Sanginés. Borja Prado y Eulate- hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal, propietario de la divisa de Torrealtá tiene después del festejo palabras de elogio para Victorino Martín y José Antonio Campuzano. Preguntado sobre si el toro de la divisa de su padre que correspondió a Fernando Cepeda se llevará el premio, dijo: Ayer lo han puesto difícil los toros de Felipe Bartolomé. Su madre, la también ganadera Paloma Eulate, opina: Me han gustado mucho José Antonio Campuzano y Víctor Mendes. El ganado, muy bien presentado. El segundo toro extraordinario. Jaime Castellanos piensa que los toros han estado por encima de los toreros, mientras que el empresario peruano Marcial Ayaipoma se lamenta de la cornada de Aragón 1 T J. A. Campuzano abre su faena al quinto sentado en el estribo Por fin A José Antonio Campuzano te ha costado mucho triunfar en Madrid. Lo consiguió en el quinto. El toro, que comenzó queriendo saltar al callejón (los entendidos pedirían para el animal la vuelta al ruedo) fue, eso sí, a más, hasta quedar en el último terciocon una em- Ficha de la corrida- Plaza Monumental dejas Ventas. Llenp. CHICO toros de Victorino Martín, bravos, con jran movilidad, formidables para la muleta er tercero y quinto. Uno de tupi, deslucido. José Antonio Campuzano, de fucsia y oro. Silencio. Palmas y ovación. Dos orejas, vuelta al ruedo y salida por ta puerta grande. Víctor Mendes, de verde y oro. Ovación. Ovación y vuelta, y ovación. Carlos Aragón Cancela, grosella y oro. Herido por el tercero. Su cuadrilla dio ta vuelta al ruedo. Campuzano. El de Gérena andaba crecido, con la cabeza y las ideas muy claras. No cabía otra cosa que someter a sú enemigo, apoderarse de su bravura y de su bondad, pero sin dejarse partir los muslos. Construyó bien ta faena. Entendió a su rival y al final se encontró con las soñadas orejas del toro, que también fue aclamado en el arrastre. Los mejores muletazos de ta tarde, los naturales más puros, fueron los suyos. Y es que para torear bien hay que echar el trapo adelante. Lo otro, lo de casi siempre, no es torear, sino acompañar. TV Al final, todos de. acuerdo. La cosa no es cuestión de la cantidad de toro como de calidad, bravura y fiereza. Las peleas en varas de los de Victorino no han sido excepcionales, pero después ne les ha fallado e motor. Hay momentos que parecen motos: Hasta toman las curvas, dé salida, inclinados. Sin ser una corrida de excepción, con todas las pegas que quieran ponerte sus queridos colegas, los toros de esta ganadería siguen teniendo interés. Y los triunfos de los toreros con ellos son más triunfos. La peor, como ésta. Yo me apunto. ¿Cancela. V Vicente ZABALA