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Juan Escoda Grifé Escoda Alcalá, 30 Hasta el 6 de junio con sus abigarrados colores en la Tauromaquia que Juan Escoda presenta en M a d r i d en f e l i z coincidencia con la feria de San Isidro. Son lienzos pintados bajo el signo de la pasión, latigazo caliente equilibrado con un e x q u i s i t o sentido del ritmo y la densidad dramática de la composición. Late un viento expresionista en esOleo de Juan Escoda tas estampas taurinas, arrancadas de tardes de sol y queras. Pintura espontánea y amocal encendida en la plaza de un rosamente sentida, íntima exprepueblo alzado en el horizonte de la sión de una dedicación constante, memoria. Las escenas toreras tieque merece orejas y vuelta al ruenen un sesgo trágico, el hombre y do. Es obligado reseñar también la bestia ancestral se visten la piel las estupendas esculturas de Pablo del mito y perpetúan en cada lance Lozano, asimismo de tema taurino, la antigua magia, el perfil legendaque comparten sala con las pinturio de un rito deslumbrante siemras de Escoda. Una exposición, en pre, aunque la taleguilla del gladiasuma, que apasionará a los amandor aparezca desgarrada y el albetes del arte y a los aficionados a ro esté preso por un a n i l l o los toros. menestral de carromatos y talanS. C. Museo de Arte Contemporáneo, Sen y Aele Ciudad Universitaria, Núñez de Balboa, 37, y Claudio Coello, 28 Navarro, Sause y Aladren Hasta el 21, 7 y 8 de ¡unió respectivamente B ULLE la fiesta AFAEL Navarro (Zaragoza, 1940) pasa por ser uno de nuestros fotógrafos más creativos, y la fama tiene razón. Es ésta una exposición monográfica sobre el tema dípticos, juegos de dos fotografías que, superpuestas, cobran significados alejados por completo de su ser individual. ¿Significados? Tal vez fuera mejor decir sugerencias, porque muchas de las combinaciones sugieren más que explican, mueven al asombro más que a la comprensión. En realidad lo que hace Navarro es sistematizar y dotar de contenido a unas asociaciones usuales en la Prensa diaria y cotidiana. Por supuesto que en el proceso el artista sublima la coincidencia y la transforma en belleza. De esa manera llega incluso a la ternura o conecta con otros millones de asociaciones posibles: las que RECE acrílicos sobre tela de gran dimensión componen la obra reciente de este joven pintor gallego Pablo Lause, en su primera individual en nuestra ciudad, después de exponer en Galicia, EE. UU. Italia y Francia. El artista ha variado su gama cromática, que va siendo más clara, pero no más luminosa, en base a los argumentos tratados, los cuales se centran aquí en variaciones sobre un mismo tema, cuyo motivo de elección se escurre o escapa ante la extraña sensación experimentada al contemplar los esqueletos de animales en azul fósforo con acentos fucsias u ocres, sorprendidos en actitudes de movimientos sobre fondos monocromáticos, o en sucesos que se desarrollan en el marco de paisajes urbanos, como ese fantasma destructivo que se cierne sobre Venecia o el King- Kong soILAR Aladren, pintora madrileña cuya juventud no le impide tener ya tras de sí premios, tres exposiciones individuales en Madrid y Nueva York y más de veinte colectivas, algunas de las cuales en compañía del grupo de pintores El pacto invisible, al que pertenece. Desde la perspectiva de anteriores muestras, presenta en ésta 18 acrílicos en los que se reduce la variedad cromática, se concreta el objeto al acercar la extensión del paisaje, ahora exclusivamente urbano, y relaja la técnica para recrearse más en el efecto plástico dejando suelta cierta calidad de agresividad que posee todo lo vivo. Una pintura personal que refleja la despersonalización de la gran c i u d a d la o p o s i c i ó n verticalidad- horizontalidad, y el contraste gris y verde donde a veces permanece un resquicio de Naturaleza, como en Los bloques de R Díptico 47 (1981) de Rafael Navarro circulan en la cabeza de sus espectadores. J. M. C. T Manuel Sáez Galería Estampa Hasta el 30 de ¡unto Argensola, 6 (Precios: De 40.000 a 110.000 pesetas. OR alguna razón, los sucesivos prologuistas de Manuel Sáez (Castellón, 1961) convienen en adjudicarle relaciones mayas, egipcias o italianas. Por hacer honor a Juan Carlos Llop, Alfonso Ninyerola o Juan Manuel Bonet, se hace preciso echar el tercio a espadas y a f i r m a r que lo suyo tiene mucha relación con el románico más primiti S T (1987) de Manuel Sáez vo. En todos los casos no se pretende otra cosa que explicaciones inmediatas a tanta indenotar un cierto carácter simbóli- sistencia en lo arborícola (fantasía, co, una actitud hierática y una vi- ecología, ironía... resultan muy insión peculiar de lo vegetal. Aquí satisfactorias. Aquí hay una clave, todo son árboles. O partes signifi- El comentarista aún no la ha encativas del Árbol con Oreja, el Ar- contrado pero, aun así, los cuadros bol Silla, el Árbol con Muelles o el dan vueltas en su memoria intrigaÁrbol con Corona. Entre otros mu- da. Eso no basta, claro, pero algo chos. hace tintinear la conciencia y volver a preguntar. Un día de éstos se Arboles suspendidos en un plano hará la luz. Y se despejará la intende color en el seno de una conge- ción. lación inquietante propia del belga J. M. C. Magritte o del rumano Brauner. Las JUEVES 4- 6- 87 P La prueba de la rana de Pablo Sause bre la torre neoyorquina. Un original análisis de la realidad para abstraer a veces sus componentes más lúdicos, con influencia de elementos rituales, de fábulas, mitos y simbolismos. (Precios: de 170.000 a 400.000 pesetas. P Rascacielos rosas (1987) de Pilar Aladren hormigón particular visión de lo arquitectónico en clave expresionista, desde la cual los edificios y sus perspectivas ceden por momentos protagonismo bajo la veloz mirada de fugaces moradores. (Precios: de 25.000 a 250.000 pesetas. DEL CAST LLO A B C 25