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30 mayp- 1987 ABC ABC III ¡ON Diceria de, bje la cuestión en aseH untore (perodios sucesivos qué la rata del apesexploran en sus: divertado; traducción espasos aspectos: erótico, ñola en 1 9 8 3) psicológico, sentimenGesualdo Bufalino, un tal; Surgen jasí- figuras novel de cincuenta y encantadoras, trazatres años, se convirtió, das con maestría, GESUALDO BUFALINO dé pronto, en una de exentas dé ulteriores Anagrama, Barcelona, 1987. 191 páginas. 1.200 pesetas las figuras centrales de complejidades: signos la última narrativa italiana. Aquella memoraEsta presencia del lector dista de ser irrelevitales, los personajes sólo sé remiten así ble recreación del universo de los tuberculo- vante: pone sordina al patetismo, refracta en mismos. sos en la Conca D Oro, en Palermo, pertene- imágenes oblicuas el perfil del narrador y al A su lado se agita un mundo masculino en ce de lleno a los mejores logros de la más re- inducir la reflexión metaliteraria, sirve de efiatracción permanente hacia ellas. Desde el ciente literatura europea. Argo il cieco, caz vehículo de distanciamiento. Las que puprotagonista y sus colegas laccárino o Licausi ovvero, I sogni delta memoria (1983) no ha dieron, en parte, ser unas nuevas memorias hasta don Nitto Barrecá, un hedóhista esplénde defraudar a quienes se entusiasmaron con dido, y Sasá Trubia, el primo y amante de la Perorata. La misma tensión poética, el misMaría Venera, criatura ésta de relieve en la mo análisis profundo, idéntica cultura asimilatrama! Pero no ha de olvidarse tampoco a da e integrada en el propio- estilo. Una verdadon Alvise Salibba, un viejo magnífico. Unidera delicia para el lector. -verso feliz: el vivir fluye luminoso, enseño- reándose de los cuerpos- jóvenes: La felicidad Con todo, sé trata de obras muy distintas no abunda en la literatura contemporánea, en su articulación temática y formal. Bufalino que está basada en la desposesíón. Este lies fiel a sus módulos estilísticos y conceptuabro habla de la felicidad. Y lo hace en los úniles, pero no se repite. La materia de Argos el cos términos posibles; esto es, adentrándose ciego es también autobiográfica: el escritor en lo múltiple, en lo relativo, en lo sensual. Al evoca, treinta años después, un verano feliz margen de cualquier especulación ideológica, en Módica, en el sur siciliano, donde fue profuera también de perspectivas míticas. -Es la fesor. Quien escribe, explícitamente designafelicidad en un pueblo siciliano, sentida y do como Gesualdo, lo hace desde una situaa c e p t a d a c ó m o tal por u n g r u p o d e indivición límite, aislado en un hotel de Roma, duos. O f! con los nervios deshechos cumplidos ya El presente desde él que éj diMfió sé escrilos sesenta, razonable edad para morir, no be le otorga ciertamente una tjltima línea trátanto para escribir Lo hace para curarse, ingica; Al recordar; nuevamente, a las damas capaz- por timidez -de poner término a de antaño monologa consaigo mismo el essu vida. ¿Y qué mejor terapéutica que comcritor viejo y angustiado: ¿Sabes acaso de poner un libro feliz un remedio mejor para distraerte de la piedra Y, en efecto, eso es en buena medida Arque nos tritura? Una rueda de molino es la gos el ciego. Con los cien ojos de la memovida: unas veces tardía; otras precipitada... Y ria, este Argos contemporáneo, ciego ya portritura a su capricho destino y azar... Citas del subsuelo- l a referencia dostoyévskiana como ésta ilustran sobre una concepción de que la decrepitud lo ha amputado de modo está consignada- se incluyen en un conjunto la vida de signo níetzscheánó. No atentan irreversible, deja fluir los recuerdos, el tiempo coritrapuntístico- Donde, además, el primer contra esa esencial postulación de la feliciperfecto que se fue para siempre: el de los plano, el del fervor vital, posee bastante más dad. De hecho, la oración, pagana, con que treinta años, cuando el amor se le ofreció en relevancia que el otro, el de la negación. Por- la obra concluye es inequívoca sobre el vitasu plenitud. Desde este punto de vista tiene que el encanto profundo de este libro deriva lismo radical de que se nutre: Vida, cuanto razón el editor español al calificar el libro de de cuanto hay en él, que es mucho, de himno más languidece tu fuego más lo amo. Gota nueva Balada de las damas de antaño el a la pasión amorosa, al frenesí existencial, al de miel, no te caigas. Minuto de oro, no te célebre poema en que Francois Villon evocasaboreo hondo y dulce del vivir. Este es el. vayas. ba a algunas mujeres inolvidable du temps hilo que une los diferentes episodios dé la jadis Sus versos iniciales son parafraseatrarrla principal. Un hilo consistente, pero no dos por el narrador, pero en lugar de Flora o El estilo de Bufalino se muestra aquí en su tenso: la acción se desarrolla de modo muy plenitud. Escritura plástica, capaz de los meTais, aquí acuden, conjurados por la memofluido, sin concentraciones especiales del rit- jores aciertos metafóricos, potente y delicada ria, los nombres y figuras de María Venera, mo narrativo. Ün poco bergsonianamente, los en las pinceladas paisajísticas, tierna y senAssunta, Isolina, Cecilia... Esta pretende ser mejores datos de la conciencia van apare- sorial, irónica y que sabe realizar los cambios una obra feliz: tal es la hipótesis previa; no ciendo en el discurso, enlazados con suavi- necesarios en la andadura narrativa, rica de alcanza a serlo: la situación del memorialista dad, quizá como en una opereta moral con vocabulario hasta la apoteosis cuando se lo impone el contrapunto, la notación sombría. música de Offenbach o en un entremés có- propone. El traductor ha dejado buena consEl texto se estructura así como una espemico -según dice el narrador- Comentario tancia de esto último. Elemento importante es cie de diario novelado, en el que pasado y válido siempre que no subrayemos demasia- la abundancia de alusiones y referencias culpresente se imbrican al servicio de dos grando las líneas de comicidad. turales, que incluyen, en lo literario, desde des temas: la dicha de vivir, el placer del Frente a la cenicienta perfección de la Propercio, Virgilio o Villon a Valéry, Proust o puro instante, ligado a la juventud, y el paso nada el pasado enseña su rostro de felici- Lorca. Pero también debe anotarse toda una todopoderoso y devorador del tiempo. De la dad. Total, sin fisuras. Estaba en el paisaje, serie de datos históricos y folclóricos. Tanto alegría al dolor, el relato se balancea según en la kiz meridional de Módica: El pueblo en un caso como en otro se hallan siempre un preciso diseño compositivo: a los capítulos era un teatro, un escenario de piedras rosa, engastados en la propia textura de la narrade la evocación suceden los del presente. (La una fiesta de prodigios. Y cómo olía a jazmín ción, a la que potencian. evocación tampoco es enteramente pura y el al hacerse de noche. Y estaba en el esplenhoy se filtra en el espacio del ayer. En los En la brillante pléyade de la actual narratidor todo de la vida, cifrado sustancialmente va italiana, Bufalino es un nombre de significapítulos del presente la materia central resien la fascinante teoría de muchachas que cación máxima por la intensidad de su visión de en la coyuntura aflictiva del protagonista; desfila por estas páginas. Uno de los episo- del mundo y por la opulencia del estilo. Hasta no es la única: la misma elaboración de la dios recibe el significativo título de Epifanía el suave neorromaticismo de algunas de esobra se integra también dentro de sus rede Cecilia Quousque tándem, Cecilia, Ve- tas páginas, que podría resultar anacrónico, flexiones, y con ella la problemática función nera? Mujeres, mujeres, eternos dioses, está tan bien empastado en el conjunto que terapéutica del texto. Baudelerianamente ¿hasta cuándo? exclamará el protagonista. se convierte en un factor de persuasión más ¡Hipócrita lector! ¡Mi semejante! M ¡hermaHabría que citar una parte considerable del sobre sus calidades. no! el autor dialoga con el lector, se desahotexto para dar cuenta de su insistente elogio ga ante él, lo apela, ironiza sobre sí mismo o femenino. El relato vuelve una y otra vez soMiguel GARCÍA- POSADA sobre el diario. c flRGOS EL CIEGO 0 BIEN LOS SUEÑOS DE LA MEMORIA