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ABC, pág. 52, E un tiempo a esta parte, ya no es Bolivia el país en el que se baten las marcas de la inestabilidad, en el que se suceden los Gobiernos con un ritmo febril, tras cruentos golpes de cuartel, en el que las disensiones prevalecen haciendo imposible todo avenimiento. Por el contrario, las pasturas extremistas se ven suplantadas por Tina tendencia, comprobada una y otra vez, hacia la serenidad y el equilibrio, virtudes más bien escasas en la tradición política del país. Los antagonismos irreconciliables ceden el paso a la convergencia de los contrarios, como sucedió ya en 1548, al fundarse la ciudad de La Paz, al cabo de ese largo período de luchas entre almagristas y pizarristas al que puso fin el Pacificador La Gasea, enviado por Carlos V. Fue erigida la ciudad de Nuestra Señora de la Paz como señal y promesa de que cesaba toda contienda entre los encomenderos y capitanes repartidos entre Lima y Chuquisaca. Por ello se dio a la naciente villa este significativo lema: TRIBUNA ABIERTA -SÁBADO 30- 5- 87 D BOLIVIA: LOS CAMINOS DE LA CORDURA Los discordes en concordia en paz y amor se juntaron y pueblo de paz fundaron para perpetua memoria. No está en mi ánimo mostrar una imagen idílica de esa tierra que ha pasado por las más dramáticas situaciones en el transcurso de su historia. Sería necio escribir una página de propaganda donde sólo cabe utilizar el análisis razonado. Las condiciones de atraso, de pobreza, de bajos niveles educativos que exhibe el país, son de sobra conocidos y, por lo demás, el espíritu de autocrítica es uno de los rasgos específicos y constantes de la literatura nacional. Nadie que visite Bolivia en la hora actual dejará de percibir los factores de la honda crisis económica que agobia a sus habitantes, sobre todo en las regiones del Altiplano; como es sabido, ella se originó tanto en la inestabilidad política y social de los últimos años (mientras el país vivió paralizado por una devastadora oleada de huelgas) como en la caída abrumadora del precio del estaño, producto básico de las exportaciones. Sin embargo, el observador que recorra Bolivia con intención objetiva no tardará en apreciar los síntomas de la recuperación. El dato más saliente es que se ha logrado, con mano enérgica, detener la inflación. En este orden, mi país había llegado a extremos caóticos, que parecían insalvables. Hoy disfrutamos- y ojalá que la situación perdure- uno de los bienes que permiten a un pueblo vivir con esperanza: la estabilidad económica. Pero también se da la estabilidad política, la otra base para que una sociedad pueda avanzar y liberarse del pesimismo. Es más: la transición a la democracia se efectuó, en el caso de Bolivia, de un modo ejemplarmente pacífico, con anticipación a los procesos de Argentina, Uruguay y Brasil. ¿No habría que mencionar, igualmente, como otra demostración de sensatez, el acuerdo al que han llegado las dos fuerzas políticas principales, enfrentadas electoralmente hasta agosto de 1985, al conformar una alianza que hubiera parecido imposible en otros tiempos y que ha asegurado a la nación una etapa de normalidad institucional, indispensable para la recuperación Cámara de Diputados, la cual desempeña sus funciones con dignidad y mesura, conPor Jorge SILES SALINAS vocando a elecciones, de la Academia Boliviana de la Lengua según el precepto económica? Nuevamente los discordes pudie- constitucional. Pero el proceso pronto se enron vivir en concordia a fin de establecer los turbia. Nueva amenaza, nuevo atentado contra las instituciones del país. Las elecciones cimientos de una paz social duradera. dieron el triunfo a Hernán Siles Zuazo, pero En tanto diversas Repúblicas de nuestra el general García Mesa las desconoció e imAmérica se estremecen bajo el desastre del plantó una dictadura afrentosa. La impopulariterrorismo, de la guerrilla, de las persecucio- dad del régimen obliga, al cabo de un año, a nes, del exilio, de la inseguridad pública, es- sucesivos reemplazos en el mando. Primero, tos males colectivos no se han extendido en el general Torrelio; luego, el general Vildoso. las tierras de la altiplanicie y de los llanos tro- Este se halla animado de buenos propósitos picales de un modo que perturbe el ambiente y quiere hallar una salida democrática. Con de paz, lentamente logrado después de lar- esta intención coinciden los partidos, la Iglegas etapas de convulsión y violencia. Cierto sia- que ejerce una encomiable labor pacifies que de vez en cuando ocurren hechos de cadora- la empresa privada, los sindicatos. sangre, de los que son responsables los gru- Se inventa entonces un expediente ingenioso. pos de narcotraf ¡cantes emboscados en las ¿Por qué no convocar en 1982 al Congreso zonas bajas de los afluentes del Amazonas, que fue elegido y disuelto (antes de que enpero estos fenómenos no alteran, sino episó- trara en funciones) en 1980? Pocas veces se dicamente la tranquilidad general. Hay otros habrá apelado a una solución como ésta, síntomas negativos que empañan dolorosa- consistente en dar nueva vida a un órgano mente el cuadro general: el desempleo, la desaparecido y disgregado. Pero la idea salemigración determinada por el paro, la pro- vadora se impone; los congresales reapareducción y el tráfico de la cocaína, con toda su cen, las Cámaras se reconstituyen, y siguiensecuela de inmoralidades y delitos. Pero la do un acuerdo general, Hernán Siles es prc verdad es que el país no vive en tensión, clamado presidente. En su período se dan bajo una atmósfera de conflicitividad y anardos rasgos contrapuestos: se instala la demaquía. Lejos de ello, en la tierra de las revolu- gogia sindical como un superpoder, ocasiociones y de la crónica inestabilidad prevalece nando el caos económico, pero durante esos ahora el signo saludable del buen sentido, tres años no hay persecuciones ni destierros que ha permitido sortear con buena fortuna y el presidente actúa con honestidad, respealgunos momentos difíciles de la historia retando los derechos humanos. Adopta, por úlciente, en que todo hacía presumir que llegatimo, un gesto de desprendimiento, inusual ría la sangre al río y que las facciones volveen las prácticas políticas suramericanas: rerían a encenderse en los desórdenes del fanuncia a un año de Gobierno, convocando a natismo o de la lucha por el Poder. elecciones a los tres años de haber sido electo. Viene luego la pugna entre los dos candidatos principales: Hugo Bánzer y Víctor Paz ¿Cómo no ver una buena señal de esas Estenssoro. Gana el primero por mayoría retendencias positivas que animan la vida públilativa, pero corresponde al Congreso, nuevamente, elegir entre los tres candidatos más ca el hecho de que el fenómeno sangriento votados, recayendo la decisión parlamentaria de las guerrillas maoístas del Perú no haya en el segundo de los nombrados. Bánzer resaltado al otro lado de la frontera, al interior nuncia a sus pretensiones y ello da origen al de las tierras ribereñas del Titicaca? establecimiento de una alianza entre los dos Una reseña de los sucesos de la política partidos de mayoría. Otro hecho insólito. Otra boliviana en este decenio pone en evidencia solución pacífica. Otra manifestación de senel predominio de esas tendencias constructisatez. ¿O acaso habrá que hablar de una vas y conciliadoras que han permitido avancierta sabiduría política, que no era precisazar, por la vía democrática, hacia el afianzamente el rasgo habitual en los usos de la miento de un orden social, que será siempre vida pública? relativo y precario, mientras la nación no alcance mejores niveles productivos y no se loLo cierto es que no siempre ha imperado el gre la plena reactivación económica. desorden en la historia republicana de Bolivia. Ha habido algo de leyenda negra en esta atribución apresurada. Un joven investigador, En 1979, al efectuarse elecciones generaCarlos Mesa, en su libro Entre urnas y fusiles, las urnas no arrojan una mayoría absolules (1983) ha demostrado que el número de ta, por lo que el Congreso debe elegir entre golpes de Estado que suele citarse como el los candidatos con más alta votación. Las semayor baldón de la historia política de Bolivia siones se prolongan indefinidamente sin que es falso o, cuando menos, exagerado. Tamse forme la mayoría camaral necesaria. La bién ha tenido la patria de Santa Cruz, de amenaza de un golpe militar se disipa cuando Ballivián, de Linares, de Arce y de otros buela Asamblea adopta una decisión insólita: elenos estadistas y gobernantes, períodos de gir como gobernante interino al presidente del estabilidad y progreso social. Como todos los Senado, Walter Guevara. Un alzamiento milipaíses de nuestra América, ha pasado la natar encabezado por el coronel Natusch ción boliviana por los fenómenos del caudillisBusch, derroca a éste, pero, ante la falta de mo y la dictadura, de las subversiones y la apoyo popular, dicho oficial renuncia al manopresión. No obstante, en medio de todas do, lo que induce al Congreso a buscar una sus vicisitudes, ha sabido encontrar, a la hora nueva fórmula conciliadora. Se llega así a de los grandes desafíos y peligros, lá necesauna buena solución política al ser elegida, ria nota de la solidaridad, en aras del bien cotambién como presidenta interina, una mujer, mún. Lidia Gueiler, hasta entonces presidenta de la