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SÁBADO 30- 5- 87 S curioso que nadie se haya fijado en la correspondencia de las cruces entre las rimas suprimidas y los versos desechados. Pero están en el manuscrito bien claras. Las que corresponden a las rimas suprimidas se encuentran en el índice, y las que corresponden a los versos que no le gustan a Bécquer, se encuentran ante el verso desechado. Guardan una visible y absoluta correspondencia. Pongamos un ejemplo: Cuando me lo contaron sentí el frío de una hoja de acero en las entrañas, me apoyé contra el muro y un instante la conciencia perdí de donde estaba. Cayó sobre mi espíritu la noche, en ira y en piedad se anegó el alma, y se me reveló porque se llora, y comprendí, una vez, porque se mata. Pasó la nube de dolor... Con pena logré balbucear breves palabras... y ¿qué había de hacer... Era un amigo; me había hecho un favor. Le di las gracias. Las cruces condenatorias son dos, y están marcando el final de la segunda estrofa y el final de la tercera. Son los puntos exactos. Las correcciones están hechas, como siempre, con gran acierto y además; en este caso, se emparejan como los bueyes para tirar del carro. Lo sacan a maravilla. Vamos a detenernos, un solo instante, para volver a leer la rima con el texto que todos recordamos: Cuando me lo contaron sentí el frío de una hoja de acero en las entrañas, me apoyé contra el muro y un instante la conciencia perdí de donde estaba. Cayó sobre mi espíritu la noche, en ira y en piedad se anegó el alma, y entonces comprendí por qué se llora, y entonces comprendí por qué se mata. Pasó la nube de dolor... Con pena logré balbucear breves palabras. ¿Quién me dio la noticia? Un fiel amigo. Me hacía un gran favor. Le di las gracias. La noticia que le daban, como todo el mundo sabe, era que. su esposa, Casta Nicolasa Esteban, le engañaba desde hacía mucho tiempo. El gran cantor del amor romántico no tuvo suerte en el amor. Pero lo que a nosotros nos interesa subrayar es que los versos TRIBUNA ABIERTA -iABC, pág. 47 LAS CRUCES DE BECQUER SEGUROS FINISTERRE Calle Princesa, número 2, plant a 1. a (M a d r i d) Teléfonos 247 07 37, 247 10 12 RAMO DECESOS Pone en conocimiento de sus asegurados que, a partir del día 1 de junio de 1987, sus oficinas de la calle de la Princesa, número 2, planta 1. a, de Madrid, permanecerán abiertas las veinticuatro horas del día, incluso festivos, para la atención de los servicios de Decesos. su camino, en el que la palabra alegre está escrita con la tinta sepia Por Luis ROSALES y con la letra más regular de Bécquer en este manuscrito, y, en corregidos siempre son los señalados con cambio, el prefijo pro, que pertenece también una cruz. Esto es así, y no hay más que abrir a la enmienda, está escrito con tinta negra, y el libro para advertirlo. Bécquer señalaba los montado sobre la última sílaba de la palabra versos muertos, los versos que ya estaban impasible. Así pues, en algún caso, las dos en El libro de los gorriones de cuerpo presen- letras juntas conducen a una misma finalidad, te. Las enmiendas importantes estaban ya y están guiadas por una misma inspiración. previstas desde la primera reEs indudable: las ha escrito la dacción del libro. Todo lo cual misma mano. viene a decirnos, por lo pronto, También, a veces, la correcdos cosas. Que en el libro mación es una enmienda necesaria nuscrito, Bécquer, cuidadosísipara salvar el sentido lógico, y mo, subrayaba con una cruz las está, como siempre, observada y rimas que debían desaparecer, y señalizada con una cruz condecon la misma cruz los versos natoria: que no le parecían aceptables, Pasó la noche y del olvido en para poder corregirlos en su día. brazos Ni más, ni menos. Incluso a los caí cual piedra en el profundo que estamos más convencidos seno; de que a la sencillez de la- poeno obstante, al despertar exelasía de Bécquer no se puede lle mé: gar sin un gran conocimiento Alguien que yo quería ha técnico nos extraña la perspicui muerto. dad que ha demostrado en este Como dijimos, en estos versos manuscrito. Al escribir El libro de Luis Rosales no se explica bien la transición los gorriones ya sabía las rimas de la Real Academia entre el sueño y el despertar. que tenía que quitar (esto no es Española Cuando pasa la noche, no caemuy extraño) y además los versos que tenía que corregir (esto es, desde luego, sorpren- mos en el sueño precisamente, por lo cual dente) Los versos que no le habían salido Bécquer hace las dos enmiendas precisas bien, los versos responsables, los señaló con para corregir este error. También ése, no una cruz para condenarlos y corregirlos. Y los obstante, carece de sentido. Convengamos corrigió, antes de entregar el manuscrito, al también en que esta es una de lasrimasmemismo tiempo que corregía la ortografía, o, al jor resueltas del conjunto, y de las más intemenos, la intentaba corregir como enseguida resantes por el tema, y la vamos a leer ahora vamos a ver. Es decir que El libro de los go- con las correcciones hechas por Bécquer: rriones había quedado preparado por el proEn este punto resonó en mi oído pio Bécquer para editarlo, y a eso obedecen un rumor semejante al que en el templo las enmiendas. Más claro, agua. vaga, confuso, al terminar los fieles con un amén sus rezos. Desde el punto de vista ortográfico sólo vaY oí como una voz delgada y triste, mos a hacer algunas observaciones. La punque por mi nombre me llamó a lo lejos, tuación está siempre corregida con tinta ney sentí olor de cirios apagados, gra; es decir en la última corrección. Es natude humedad y de incienso. ral, si el libro se preparaba para editarse, que en principio así es. En la página 543, y en el verso Yo sé un himno gigante y extraño, recEntró la noche y del olvido en brazos tifica la ortografía de estraño poniéndole una caí cual piedra en su profundo seno. x En la misma rima, añade una diéresis a Dormí, y al despertar, exclamé: Alguno la palabra idioma. En la página 554, y en el que yo quería ha muerto. verso lavándote en las aguas de la muerte, introduce la v a machamartillo y de manera muy forzada. En la página 566, y en el verso sacudimiento extraño, vuelve a corregir esta palabra poniéndole una x A nosotros, hoy, nos parece que le preocupa esta letra un poco más de lo debido. La vuelve a corregir en la página 576 y en el verso en ardiente esplosión de claridad. En fin, me parece que entre las correcciones ortográficas, la más curiosa es la siguiente. En la página 599 y en el verso efe las huris del Profeta, la corrección ha sido poner la palabra huris con ortografía francesa: houris. Corrección que nos hace saber la procedencia de estas huríes. Algo se saca en limpio. Prosigamos, pues hay tela cortada. Hay ocasiones en que las dos tintas: la sepia y la negra, es decir la que creímos que pertenecía a Bécquer y la que creímos que pertenecía a Campillo, componen un mismo verso: y ella sigue impasible su camino, que está enmendado, y ahora dice: y ella prosigue alegre EVIflRUDEE FUeftftBOttORS NAUTEC O Principe de Vergara, 221 Tel 4 5 7 0 6 3 2 MADRID