Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC, póg. 38 TRIBUNA ABIERTA -SÁBADO 30- 5- 87 E cuantos hemos visto, nos parece que el Carnaval que todavía conserva fuerza y garra popular es e ¡de Río de Janeiro, famosísimo entre los más famosos. Comienza el sábado que allí llaman gordo y dura hasta el martes, es decir tres días más, pero qué días! No se concibe que pudiera durar mayor tiempo aquella bacanal, en que hombres y mujeres vibran, se agitan y retuercen hasta el agotamiento. Desde las primeras horas de la mañana afluyen hacia el centro de la gran urbe largas y sonoras teorías de gentes con una sola preocupación: sambar. La plaza Once (o el sitio que antes ocupaba, pues fue barrida por el ensanche de la ciudad) la célebre rúa Carioca con su largo o plaza; la opulenta avenida de Río Branco; la avenida de Beira Mar, que discurre frente al Corcovado y el Pan de Azúcar, la plaza París, y aun calles de menos ámbitos, se estremecen sacudidas por una muchedumbre de personas poseídas por una suerte de éxtasis sensual, deshechos los cuerpos y como licuados en el ritmo todopoderoso. D AQUEL CARNAVAL EN RIO marchas y frevos. Música que viene de Bahía o- como los frePor Nicolás GUILLEN vos- de Pernambuco. Música que es también del propio Río de Janeiro, cuyo folclore musical es riquísimo. La cales. El disfraz de los hombres casi siempre ciudad, llena de árboles, hállase rodeada de es una bata femenina. Abundan quienes van numerosas colinas llamadas morros, donde con los pies descalzos o sobre tamancos, están emplazadas las favelas, que equivalen como llaman en el Brasil a las chancletas de a nuestros barrios de indigentes. En ellas palo que usamos en Cuba para el baño. agrúpase una sociedad desgarrada, desgaEl baile es incontenible durante horas y horradora, miserable, que tiene de ras. En este punto diré que no todo: obreros sin trabajo, malheolvido una muchacha que me chores escondidos de la Justicia, tocó encontrar al iniciarse las madres dcrforosas, cargadas de fiestas carnavalescas, en las prihijos hambrientos; viejos ya venmeras oleadas del Sábado gorcidos por la vida y jóvenes que do. Era una linda criolla, de cuerrecién empiezan a orientarse, tal po elástico y sólidas caderas, vez hacia el bien, superando que movía con malicioso ritmo. aquel terrible círculo infernal, Iba fresca, luminosa, llena de acaso hacia la delincuencia, que gracia y limpieza. Tengo de ella a cada paso ofrece sus oscuros una visión total, desde la piel soejemplos. Lo bueno y lo malo en leada y morena hasta los ojos un dramático hacinamiento moclaros, color tabaco, rimando con ral, más peligroso aún que la el pelo castaño. Una trusa amaripromiscuidad física. lla dejaba escapar los muslos poderosos, mientras en el busto Es de allí, de esos morros, de t e m b l a b a n a p r e s a d o s por las Nicolás Guillen esas favelas, de donde fluye en brassiéres los senos altos y duPoeta grande parte la música popular, ros. Por la tarde volví a enconel folclore carioca, incubado en trarla. Apenas una huella de canlas guitarras de los negros- e l sancio marcaba un surco violáceo en las ojeviolón, como dice el hombre portugués- No ras. Los pies descalzos conservaban el polvo pocas veces la samba de moda en los cabade muchas calles. Pero ella sambaba sin cerets más exclusivos, o la sencilla y obsesiosar, metida en el bloco como una posesa. La nante tonada que llena él vasto pecho de la última tarde, la del martes, aquella mujer era gran ciudad, vienen de aquellas dolorosas alya una sombra. Seguramente no había dorturas, caen como estrellas de allá arriba, que mido las noches anteriores; no había tomado es en Río de Janeiro donde sufre y canta la baño; tal vez comiera de pie, en alguna cantigente de abajo. na tumultuosa. Los ojos estaban enrojecidos, la piel cubierta de tierra y sudor, los pies calzados materialmente de lodo... Aunque enronquecida, la voz le sonaba todavía; aún temblaban sus caderas siguiendo el ritmo del tambor. En todas partes, por lo demás, estrújase una multitud frenética, que se entrega al placer en sus más variadas manifestaciones. A la puerta de algunos dancings suele haber una inscripción prometedora: Tudo vale. Es decir, todo está permitido, hay libertad para hacer lo que nos plazca o contente. Por estos días es de uso común el cloruro de etilo, con que los hombres atacan a las mujeres, rodándoles las desnudas espaldas que vibran estremecidas bajo la frígida caricia. También se le absorbe como una droga de los pañuelos empapados. El año último, la noche en que se celebraba el célebre baile de gala en el. Teatro Municipal de Río, detúvose a la puerta un automóvil, del que saltó una lindísima mujer. ¿Quién era? El público la identificó en seguida y repitió su nombre en un vasto murmullo de admiración: Luz del Fuego, una bailarina exótica de los teatros cariocas. Luz del Fuego llevaba por único traje una serpiente de seda. Una serpiente que partiendo del hombro izquierdo pasaba por debajo de ese brazo, cruzaba el vientre, rodeaba las caderas, se escabullía entre los muslos e iba a morir en una pierna. ¡Todo el escalofrío! Mientras tanto ¿qué cantan los cariocas en las fiestas carnavalescas? Cantan sambas, A cada momento pasan los blocos, improvisadas masas corales que recorren las calles cantando y sambando. Carecen de la unidad de composición que es propia de las escuelas de samba, nombre que allá se da a las comparsas. Al contrario, los blocos se llenan y vacían a cada instante con el transeúnte que de pronto ingresa en el conjunto y recorre largo trecho con aquellos compañeros imprevistos, o que la abandona al cabo para ser mero espectador de los blocos que pasan. Hombres y mujeres danzan ligeros de ropa: en ellas son frecuentes simples trusas tropi- i Cerraduras de arta seguridad, puertas blindadas y acorazadas, ca ¡as fuertes, alarmas y extintores. Facilidades de pago I BIENAL INTERNACIONAL DEL ANTICUARIO Crftuitt MADRID Centro Cultural del Cande Duque, del 28 de MAYO al 12 de JUNIO 19 S 7 -FICHeT Sánchez Pacheco, 17 bajos Tel. 4 1 5 9 8 3 2- M a d r i d Raimundo Fdez. Vtilaverde, 42 Tel. 2 5 3 4011- Madrid Ventura Rodríguez, 16 Tel. 247 58 94- Madrid HORARIO: 11 a 22 h. s VIERNES: lla 24 h. -00 MING 0 S: 11 a 19 h. l g B 0 RMAO 0 N: Ttf. (91) 47O1014 Patrocinan: TM Comunidad de Madrid Ayuntamiento de Madrid Ministeriode Cultura Puerta de Toledo Entidades orooniíodore lFEMA