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LUNES 25- 5- 87 ABC ABC 53 jetivo de inflación y si el sector público no se disciplina, está claro que la masa monetaria que necesita para resolver su endeudamiento se tiene que quitar del sector privado, encareciendo los tipos de interés. Eso es lo que está pasando y eso no es bueno, puesto que así se abre una diferencia muy seria con Europa y eso produce un gran desorden en nuestra economía. -Ante esta situación, ¿cuáles son los objetivos económicos que la CEOE señala como más importantes? -E n primer lugar, conseguir la estabilidad de los precios y reducirlos en relación con Europa, pero eso hay que hacerlo sin poner en peligro la inversión y la modernización rapidísima que debe imperar en nuestra economía para poder competir. Así las cosas, es evidente que hay que jugar con todo: política monetaria, fiscal, financiera, gasto público, déficit, rentas y salarios. Por el contrario, si se actúa sólo con salarios y política monetaria en función del objetivo de la inflación, pues se produce un principio muy conocido en ta física: son fuerzas que están actuando enfrentadas y, por lo tanto, se anulan entre sí. De este modo, peligra el objetivo de inflación, inversión, modernización y, sobre todo, creación de empleo. Los empresarios europeos pagan un 25 por 100 menos a la Seguridad Social que los empresarios españoles traciones centrales, autonómicas y locales, pero no existe esa costumbre tan generaliza de convertir a los empresarios en los recaudadores de todo. Y, además, de manera gratuita y sin establecer ningún tipo de pacto, cuando resulta que a las empresas les cuesta mucho dinero todo esto. De ahí que, a lo mejor, sería conveniente abrir también un debate sobre este asunto, sobre todo cuando encima se acusa a los empresarios por parte de Hacienda de que son los defraudadores, Y esto es, cuanto menos, irritante. ¿Por qué salen a la luz pública tales acusaciones en estos momentos, cuando la sociedad, al contrario de lo que ocurría hace apenas tres años, tiene una imagen positiva sobre los empresarios? -Puede haber varias razones. Por ejemplo, como ya ha llegado el tiempo de la declaración de la renta, pues vamos a asustar un poco a los contribuyentes. Pero también hay más explicaciones: como éstos siempre están hablando sobre el exceso del gasto público y de los impuestos, pues vamos a acusarles de que son los primeros que no pagan. Pero aún más; tengo un poco la sospecha de que, en pleno período electoral, se intenta utiHzar este asunto políticamente. -Pero usted, a pesar de todo, seguirá insistiendo... -Sí, por supuesto que sí. ¿Pero eso, y al igual que ocurre con todo lo referente a la flexibilidad laboral, no es un continuo predicar en el desierto? -N o creo que siempre se influye en la opinión pública. Y eso es algo necesario para resolver los grandes asuntos, puesto que se facilita el camino a los gobernantes a la hora de decidir, ya que éstos, antes de acometer los proyectos legislativos, necesitan una previa opinión pública favorable. De momento, hoy, cuando hablamos de flexibilidad laboral, ya nadie nos dice que queremos volver al siglo dieciséis. En definitiva, pienso que si no fuera por te presión de los sindicatos, el Gobierno podría dar el paso de modernizar nuestra legislación laboral. ¿Se necesita, por tanto, un cambio en la actual estrategia sindical? -L o que se necesita es aceptar que, con El gran reto de la exportación Seguridad Social: Sólo promesas -Parece muy difícil que, pese a diversos acuerdos verbales que CEOE asegura que existen con el Gobierno, este año se reduz- can 1 as cuotas empresariales a la Seguridad Social. -N o sólo hay acuerdos verbales, sino también oficiales, como se puede ver en el AES, donde se dice que hay que abordar la reforma de la Seguridad Social. Y se añade que todo lo que se recaude en exceso sobre lo previsto en cada Presupuesto de la Seguridad Social se va a dedicar a reducir las cuotas. Y, durante los últimos tres años, evidentemente se ha recaudado en exceso sobre lo previsto, pero no se han reducido las cuotas. Además de ese compromiso firmado y solemne, el pasado mes de septiembre se nos dijo que, dentro de este año, se intentaría llegar a un acuerdo para ir alineando los costes de las empresas españolas a las europeas, que es algo así como un veinticinco por ciento menos de lo que pagan hoy los empresarios españoles. ¿Ese diálogo no tenía que haberse producido en el primer trimestre del presente año? -Normalmente sí, puesto que los Presupuestos de la Seguridad Social ya se están elaborando en estos momentos. Supongo, sin embargo, que hasta después de las elecciones del próximo diez de junio no se abordará este asunto. ¿Eso quiere decir que este año ya no se van a rebajar las cuotas empresariales? -Y o pienso que, efectivamente, es muy difícil, por lo que pasaremos un año más en una situación que las propias autoridades económicas han reconocido como inconveniente. Sería bueno que Gobierno, sindicatos y CEOE nos sentáramos en una mesa No estoy lanzando un mensaje de agitación social, sino informando sobre lo que está pasando con el gasto público una economía internacionalizada como la española, no se pueden seguir utilizando los mismos criterios autárquicos que existían después de la guerra civil española. De lo contrario, entramos en ei terreno de la falta de racionalidad y ceguera, lo que perjudica principalmente a los trabajadores. ¿Qué opinión le merecen los últimos datos sobre nuestra balanza comercial? -Son también muy preocupantes. Sin embargo, tengo muchas esperanzas puestas en nuestras exportaciones ya que, aunque las cosas se han puesto mal, es quizá en este terreno donde exista la posibilidad de encontrar un compromiso firme entre la acción oficial y la acción de los exportadores. Entre todos vamos a poder cambiar la mentalidad de una inmensa masa de empresarios que todavía no exportan, con ek fin de que salgan a los mercados exteriores. Por todo ello, me parece tan importante la inversión que las empresas españolas hagan en el exterior como en España. Regalar el derecho de huelga ¿Conoce la CEOE el auténtico proyecto de ley de Huelga? -Hemos conocido algún texto, aunque no le hemos dado mucha credibilidad porque tampoco estamos muy convencidos de que el Gobierno tenga la voluntad política de aprobar dicha ley. No hemos hecho, por tanto, ún análisis en profundidad sobre este asunto. ¿Cree entonces que, pese a las promesas del ministro de Trabajo, este año tampoco se va a aprobar ninguna ley de Huelga? -Pienso que este año no la habrá, aunque es evidente que debe existir un sistema de regulación del derecho de huelga. ¿Qué líneas maestras deberían inspirar, a juicio de la CEOE, ese sistema de regulación? -Creo que si se pudiera lograr un acuerdo con los sindicatos en lo referente a la autorregulación del derecho de huelga, sería preferible a una ley de Huelga. Sé, sin embargo, que eso es muy difícil. De todos modos, lo que está claro es que se necesita garantizar los servicios de la comunidad, así como el derecho al trabajo de cuantos no quieran sumarse a la huelga. El alto precio del dinero ¿Cuál es su diagnóstico sobre la actual política monetaria? -Lo que está pasando es muy simple: el precio del dinero en España está muy por encima del que existe en los países que nos rodean, puesto que ellos han saneado su sector público y la financiación de su déficit. Por lo tanto, si la masa monetaria en circulación tiene que ser coherente para conseguir el ob- Or ion y c ons ultii S de éirtjiféá ¿L é, (Rogamos ZIIRBIVNC cita pr vía Sta Ara) 410 57 (0 410 58 M