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23 mayo- 1987 alegría profunda debe saludarse la primera edición en Espa- ABC fíTcrafío ABC V de la guerra lo altera profundamente: se estremece ante el dolor y Paulino Masip se siente perplejo ante ña de El diario de el inaudito despliegue Editorial Anthropos. Barcelona, 1987. 336 páginas. 1.490 pesetas Hamlet García, la exde energía popular en traordinaria novela de Paulino Masip. Publica- siquiera de la realidad social. La condición los días iniciales del conflicto, que llega a cada en México, donde su autor se hallaba exi- alegórica de su nombre resulta evidente: lificar de viento de torería Antisectario, liado en 1944, no pudo circular entre nosotros Hamlet o el intelectual, la especulación, la comprende incluso a los personajes nobles durante muchos años por motivos obvios. Su gratuidad del pensamiento. Para este invesdel bando contrario. En última instancia, la recuperación pone al lector español en con- tigador paseante de la verdad absoluta ei guerra civil termina por asemejarse en su tacto con una de las obras narrativas mayo- desarrollo histórico era un mero accidente en imaginación a un parto o al Diluvio Universal; res suscitadas por la guerra civil. El texto sies decir, al regreso a un tiempo, anterior a la gue conservando intacta su notable calidad; historia: La guerra es el parto gigantesco de Y no sólo eso: hoy, sus valores artísticos y un útero múltiple y monstruoso... El 18 de juhumanos se dejan notar seguramente con lio a España se le rompió la bolsa de las más intensidad que cuando apareció. aguas... Y comenzó el parto con sus estertores y su mirada bestial hacia atrás, y sus aluLa crítica responsable había venido llamancinaciones y sus dolores... do la atención sobre su excepcionalidad. Eugenio de Nora llegó a afirmar, en su estudio Al situar a su personaje en este alto nivel sobre la novela española contemporánea de reflexión, Masip evita todo escoramiento (1970) que cabía incluso preguntarse si, lipartidista o doctrinario, sin perjuicio de su bro a libro, hay alguno de fos de tema bélico concreta toma de posición ante el conflicto. Al español que supere en hondura de interpretamismo tiempo, nos- hace partícipes de un dración o en calidades literarias El diario Juima humano de dimensiones conmovedoras. cios tan entusiastas como éste chocaban con Hamlet García es una criatura rica en sensibiel obstáculo, hasta ahora insalvable para el lidad, receptiva ante el contacto del mundo, lector, de acceder a la obra. Sólo sus dos pápese- a sus esfuerzos por ensordecerse. La ginas finales; es decir, nada, habían visto la guerra civil será también el escenario de su luz en España (revista Litoral, marzo de recuperación del hombre de carné y hueso 1976) según informa Pablo Corbalán en el que había ido gradualmente olvidando: sus ajustado prólogo que ha puesto a esta edirelaciones con la discípula, la encantadora ción. Eloísa, marcan el contrapunto a la aventura extraconyugal de su mujer al comienzo de la Paulino Masip era un escritor magníficaObra, y tienen significación simbólica, esto es, mente dotado, a juzgar por El diario. No pareexpresan su retorno al mundo sensible. ce que el resto de su producción, narrativa y teatral, inédita en España, aun siendo de inInolvidable en sus dudas, en su lúcida iroterés, alcanzara los niveles conseguidos aquí. nía, en su sentido del humor, el personaje coEl desastre español, que dio al autor la matebra vida en un marco histórico recreado con ria de su mejor obra, le restó también enermano maestra. Son perdurables las descripgías: en el exilio mexicano, Masip subsistió ciones del Madrid revolucionario. El múltiple básicamente de componer guiones de cine, el más vasto y profundo proceso del ser. El fragor de una ciudad convulsa de arriba abajo muchos de ellos filmes de color local o comecurso de los acontecimientos lo desengañará llega al lector captado con una fidelidad- f i dias sin ningún relieve, como puntualiza Corde tales pretensiones; la evasión resulta in- delidad artística- que obliga a pensar en las balán. viable: No hay metafísica posible concluirá mejores páginas del Galdós de los Episodios. el personaje a los dos meses del conflicto: Clave esencial en esta ejemplar reconstrucEl Diario basta, con todo, para justificar a Cuantas veces intenté volar caí de golpe y ción es la formidable capacidad dialoguística un novelista. Concebido y escrito inmediatame hice daño. Renuncié para siempre. El del escritor, que aprehende y reelabora los mente después de la guerra, lo primero que relato es, pues, la historia de su gradual ins- registros coloquiales con una sabiduría poco sorprende es su notable distanciamiento resfrecuente. talación en la realidad. pecto a los sucesos en que se inspira. El narrador ha objetivado de modo considerable Hay algo de ciertos personajes de Pérez El resto de los personajes está perfilado una realidad tan cercana y dolorosa, y eso de Ayala en este Hamlet García. Pero lo más con idéntica destreza: en primer lugar, la disexplica ya en parte el acierto final. Instrumenrelevante de su inicial perfil de intelectual cípula; a su lado, las criadas y gentes del to esencial de esta objetivación es el protagopuro es que este diseño, en alguna medida pueblo: el portero, los dueños de la casa de nista, Hamlet García, un profesor de Metafísitópico, resulta ser una gran invención: permi- comidas, sus hijos, la prostituta Adela, más el ca, abstraído en sus reflexiones, evadido de te, en efecto, al narrador adoptar un punto de militar conjurado o el nacionalista respetasu entorno, que ni siquiera vive en la vista privilegiado desde el que juzgar la gue- ble... Un agudo sentido del humor sirve de filluna como anota otro personaje, y cuya únirra civil. Punto de vista no doctrinario. Hamlet tro al patetismo del mundo representado, que ca ocupación son las clases particulares con García, en su descubrimiento de la tragedia termina, finalmente, por enseñorearse del texque se gana la vida y el deambular más o española, acaba por tomar partido a favor de to en la configuración del Madrid asediado y menos absorto por el mundo. El relato se esla causa republicana en nombre de razona- frío de noviembre de 1936. tructura como un diario, que abarca desde el mientos muy simples: la condición humilde de La novela ofrece una estructura tripartita ya 1 de enero de 1935 a noviembre de 1936. La quienes toman las armas en el Madrid violen- consignada. Lo destacable es el sutil ajuste parte inicial Definiciones que se extiende tamente sacudido por el levantamiento militar; con que temas y motivos se corresponden en hasta la guerra civil, es presentativa: sitúa al la desproporción entre los objetivos que el el conjunto. Ya he anotado alguno (infidelidad protagonista en su medio e introduce una seEjército nacionalista decía defender y el in- de la esposa relaciones con la alumna) cabe rie de elementos que tendrán después comenso cataclismo desencadenado; el dere- señalar más: parto de la mujer al comienrrespondencia; la sección central La guecho de los republicanos a defenderse ante la zo parto de la guerra; caída del tranvía de rra narra el estallido del conflicto, y la terceagresión; el absurdo de toda sublevación Hamlet heridas que sufre en un bombardeo; ra La discípula discurre sobre las contra el poder constituido. una corrida de toros el espectáculo de torerelaciones amicales y, finalmente, eróticas del No hay más argumentos ni más justificacio- ría que para el protagonista es, en cierta profesor con una alumna a la que había acones. El protagonista los analiza y madura en medida, la contienda, etcétera. Corona este gido en su casa. magistral sistema de correspondencias un esuna reflexión dolorosa, tanto que acaba desposeyéndolo de su propia condición de inte- tilo potente, de fraseo variable y modulado a Hamlet García es una criatura novelesca lectual. No desconoce tampoco las contrapar- la perfección, desde lo humorístico a lo trágide trazado memorable. Nefelibata más o tidas: los paseos la caza del enemigo, co. menos contento- para seguir el verso de Dala persecución de inocentes. Todo esto le río- este metafísico ambulante no quería, Miguel GARCÍA- POSADA produce enorme horror. El entero espectáculo antes de la guerra, saber nada de política, ni c k ON EL DIARIO DE HAMLET GARCÍA