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VIERNES 22- 5- 87- CULTURA ABC, póg. 49 Haroun Al- Rachid y el tiempo de Las mil y una noches, o cuando la historia se viste de leyenda El rostro de una época mágica, en la apasionante biografía del califa abasida París. Juan Pedro Quiñonero Haroun Ai- Rachid et le temps des mille et une nuits (Ed. Fayard) de André Clot, es quizá la primera gran biografía de un personaje histórico que se ha beneficiado de una suerte semejante a la de Aquiles, César o el Cid: estar en el origen de una obra literaria que hace oscilar la historia de nuestra civilización. Con el personaje histórico de Jesucristo, y salvando todas las distancias, Haroun AlRachid tiene algo en común: Las mil y una noches son a la gran civilización abasida lo que la Biblia al pueblo elegido. Los relatos árabes no tienen; a todas luces, la dimensión religiosa, profética y militar de la Biblia. Sin embargó, la historia sagrada judía y la cuentística árabe no dejan de hablar de un mismo proyecto: la presunta inmortalidad de un pueblo elegido. de los barmecidas, entre la que se encontraban su preceptor, su consejero más fiel y su amigo más íntimo: Haroun no dudó en ordenar que los degollaran a todos, por razones que todavía nos son desconocidas. La biografía de André Clot reconstruye del modo más fiel y realista la vida cotidiana del imperio, compilando una bibliografía dispersa e imprescindible sobre la gastronomía, la diplomacia, las artes de la guerra, la economía, el comercio, la cultura y el fasto de la Bagdad abasida. Quedan en la sombra, inevitable y mortal, acontecimientos mayores, como el verdadero alcance del diálogo diplomático entre Haroun y Carlomagno. Prevalece una deslumbrante visión global del cénit y el ocaso de un imperio. Algunos aspectos marginales de la obra, la época, el legado y la tragedia de Haroun Al- Rachid pueden tener hoy una actualidad inmediata y acuciante. A caballo entre las fronteras del sacrosanto imperio concebido por Carlomagno, y el imperio abasida controlado desde Bagdad, el califato cordobés oscilará entre el este y el oeste. El nacimiento y la muerte de Haroun en el norte del Irán, en el sur de los actuales territorios musulmanes de la URSS, no dejan de hablamos de uno de los grandes procesos históricos y demográficos llamados a incidir en el destino del mundo: el renacimiento del Islam y la incertidumbre abismal que plantea el Islam soviético. índice y Juan Ramón, evocación de una década prodigiosa Madrid. Pedro Corral Es saludable volver a otros tiempos, sobre todo si se trata de aquellos felices años veinte y en el salón de conferencias de la mítica Residencia de Estudiantes, donde aún se hace eco la ausencia de quienes originaron su leyenda. La lista sería intermi- nable, pero al filo de la figura de Juan Ramón Jiménez, protagonista del acto celebrado ayer en dicho lugar, irán apareciendo otras sombras de quienes habitaron y visitaron el centro en su etapa floreciente. Fue el poeta de Moguer quien creó y dirigió durante dos años, 1921 y 1922, la revista índice cuyos únicos cuatro números de esa breve etapa han sido reproducidos en facsímil, y en edición numerada, por las editoriales José Esteban y El Mundo Universal. La presentación de estos facsímiles en la- Residencia se debe a la vinculación de Juan Ramón con este centro, en el que vivió hasta su matrimonio con Zenobia. En ese edificio escribió lo más abundante de su prosa poética, entre la cual se encuentra el libro Colina de los Chopos nombre con el que bautizó al promontorio donde se eleva la Residencia. En índice aparecieron las firmas más relevantes de las tres generaciones que convivieron en los años de la aparición de la revista: Azorín y Antonio Machado, de la generación del 98; José Ortega y Ramón Gómez de la Serna, de la del 14, y los primeros escritos de algunos de los jóvenes o no tan jóvenes- Salinas, Guillen, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, José Moreno Villa y Federico García Lorcaque pasarían más tarde a formar el grupo poético de 1927. Dos antiguos residentes Joaquín Casalduero y Faustino Cordón, evocaron ayer el ambiente que se vivía en la Residencia en aquellos años veinte, sin duda la edad dorada del centro, creado por la Institución Libre de Enseñanza en 1910. Ambos profesores recordaron el magisterio de Girter de los Ríos, director de la Institución, y glosaron la figura tolerante de Alberto Giménez Fraud, director de la Residencia en esos años, bajo cuya labor floreció el centro. Joaquín Casalduero se refirió a García Lorca, en cuya habitación se reunía lo más granado de la Residencia: Dalí, Buñuel, Moreno Villa, Alberti y tantos otros. Haroun Al- Rachid magno es comparable, y tuvo en su día el alcance que hoy tiene el diálogo Moscú- Washington. A su muerte, la división del imperio entre sus hijos Amin y El- Mamun desangrará el imperio de modo trágico y fatal. Las mil y una noches han dejado de Haroun Al- Rachid un retrato fiel y engañoso, a un tiempo. La biografía de André Clot pone de manifiesto que los redactores del mitológico libro de relatos conocían y no ocultaron las facetas más inquietantes del carácter del califa, subrayando la ferocidad de la matanza con que Haroun ordena liquidar todo rastro de la estirpe Con el personaje histórico de César, Haroun Al- Rachid comparte la vocación por la construcción y la preservación de un imperio condenado a la ruina. El cesar romano y el califa abasida tienen en común un cierto espíritu literario, su amor por el imperio, una comparable vocación militar, y su condena a la tragedia histórica. Con el Cid, Haroun tiene en común el carácter legendario... El héroe español y el califa abasida ganarán, con la tumba, un destino semejante: convertirse en héroes de una leyenda, soportes fantasmales de una obra literaria mayor en la historia de lá Humanidad. La biografía de André Clot quizá sea la primera gran síntesis biográfica sobre Haroun, concebida, por otra parte, como un gran fresco histórico que nos habla de ia vida cotidiana, los proyectos imperiales, los cataclismos y formidables fecundaciones culturales protagonizados por el imperio abasida poco antes, después y durante el califato de Haroun Al- Rachid, inmortalizado por los cuentos de Las mil y una noches Se trata de procesos capitales para la formación de nuestras culturas y civilización. A la muerte de s u p a d r e Haroun AlRachid hereda el mayor imperio de su época (766- 809) y su diálogo diplomático con Cario- FRUSTRACIÓN Desde que don Fernando López Agudín me provocó, hace dos años, enésima vocación, al decirme lo tuyo es hacer un periódico lampando por un diario, un semanario, algo. Ahora, de pronto, en esta octava estancia de unas horas en Madrid, me entero de que van a salir, casi en seguida, La tarde de Madrid (Félix Gil, diario) y El independiente (Pablo Sebastián, semanal) Me precipité, y aun abalancé: Dámelo, por favor a uno y otro. No han querido. En vez de que una sola persona se haga todo el periódico, han preferido lá solución clásica de hacerlo entre varios, y han copado ya las mejores firmas, los profesionales de punta. He fracasado, pues. (Porque su réplica Llevo meses de esfuerzo para sacarlo adelante, y vienes tú ahora y quieres alzarte con el santo y la limosna -tampoco es eso. Beato y dádiva, máximo. Total: en éste me dejarán sacar un crucigrama de Pascuas a Ramos; en aquél, alguna contraportada de higos a brevas. Julio CERÓN