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20 ABC OPINIÓN A propósitoZIGZAG En Villaverde La calle Vieja de Pinto, en Villaverde, está sumergida en un foso de putrefacción: una casa deshabitada frente al número 8 de esa calle alberga bajo su techo ratas, desperdicios y podredumbre actuando como foco de infección: el aire que respiran es un imán de enfermedades. Los vecinos tramitaron hace trece nieses la correspondiente denuncia al concejal de su Ayuntamiento con el silencio por respuesta. Ni siquiera archivaron la denuncia. Un año después ha ocurrido algo lamentable: una criatura de diez meses amaneció con la cara y las extremidades picoteadas de granos. Su madre, alarmada, acudió al Primero de Octubre; diagnóstico: infección aguda. La protesta se ha elevado hasta la Secretaría del Ayuntamiento de Madrid: desesperada, quiere ser recibida por el alcalde con su bebé enfermo y un duplicado de la denuncia, pero esto no es posible. Después de dos días de fatigosa incertidumbre, unas excavadoras han removido parte del terreno que rodea la casa, aún en pie. Por otra parte, se confirma que Juan Barranco tuvo que interrumpir sus actividades oficiales a consecuencia de una afección gripal que le retuvo en cama. Pero hoy reintegrado a su despacho debe atender sin demora la petición de esta pobre madre. VIERNES 22- 5- 87 LA CONFIANZA PERDIDA L OS españoles no confían en las grandes instituciones políticas y sociales. Eso es lo que resulta de una encuesta publicada esta semana por L Express y que se ha realizado simultáneamente en cinco países. Francia, Alemania occidental, Gran Bretaña, España y Estados Unidos. Mientras este último país es el que m u e s t r a mayor confianza en sus instituciones, el nuestro es el vagón de cola en este ranking de la credibilidad institucional. Sólo la escuela merece a una mayoría de nuestros conciudadanos una valoración positiva. El resto de las instituciones por las que se pregunta, Parlamento, Justicia, Fuerzas Armadas, Policía, sindicatos, I g l e s i a e m p r e s a s y medios de comunicación, inspiran poca confianza a una abrumadora mayoría de españoles, según se deduce de la encuesta. Es preocupante que, diez años después del comienzo de la vida democrática, susbsista ese viejo recelo del poder, en todas sus formas, que, en otros tiempos, nutrió aquí tantas manifestaciones de anarquismo. Cuando la instituciones se basan en un poder democrático que se origina y enraiza en el pueblo, no es lógica la persistencia de la desconfianza. Si ello sucede habrá que buscar la causa no tanto en el pueblo español, que ha dado sobradas muestras de moderación e incluso de conformismo y docilidad, como en las mismas instituciones y en quienes las encarnan que han funcionado de espaldas a los ciudadanos, salvo cuando han necesitado halagarles, sobre todo a la hora de pedirles, zalameramente, el voto. Los españoles recibieron la democracia con entusiasmo, pero en seguida vino el desencanto, posiblemente porque nadie explicó suficientemente que la democracia, por sí misma, no soluciona nada, sino que es marco necesario para buscar y llegar a las soluciones. Pero, con todo, hay algo peor que el desencanto y es la indiferencia, el pasar de lo que hacen las instituciones, tras haber llegado a la conclusión de que tal cosa es algo que les concierne sólo a ellos, pero que poco o nada tiene que ver con nosotros. Cuando eso sucede la amenaza de la deslegitimación, se cierne sobre el sistema y la estabilidad- puede ser una apariencia engañosa. Recuerdo una encuesta realizada por el IOP en tiempos del franquismo, según la cual un 55 por 100 de los españoles no se sentía representado en aquellas Cortes orgánicas. Para quienes aspirábamos a que nuestro país llegara a ser una democracia, datos como ése eran la mejor demostración de la incapacidad de un régimen autoritario para conectar con el pueblo e, ingenuamente, pensábamos que una situación así era impensable en una democracia. Es descorazonador, por eso, que según la encuesta que ha dado origen a este comentario, sólo un 4 por 100 de los españoles de hoy recurriría a su diputado para reclamar o resolver un problema, mientras la mayoría preferiría dirigirse a los medios de comunicación. Y es que nuestros conciudadanos han advertido claramente que los diputados no son (no actúan como) los mandatarios de los electores, sino como mandados de los partidos. La paradoja es que España sigue siendo un país tremendamente estatista, donde casi hada puede emprenderse, sino bajo la tutela y el control del Estado. En Italia, durante la larga crisis vivida tras la caída de Craxi, se ha dicho que sin Gobierno el país funciona mejor. Y es que aquella sociedad posee una vitalidad que desgraciadamente le falta a la nuestra, que todo lo fía a la iniciativa de un Estado en el que, a la postre, no se fía. El resultado es la parálisis y esa especial sensación de caos que preside nuestra vida pública. La saJud de nuestra democracia exige que las institucio, nes no se conviertan en una superestructura, en una especie de cascara vacía vista como lejana y ajena por los ciudadanos. Ahí radica el principal problema de nuestro sistema democrático. Alejandro MUÑOZ ALONSO los avances en la Medicina ni los esfuerzos sociales en el tratamiento que han hecho á los enfermos más llevadero su mal; pero asegura que todavía falta más comprensión y paciencia. Y no se refiere exclusivamente a la profesión médica, sino que incluye, además, a los familiares del paciente. Una solución a la tecnificación de la medicina que plantea el obispo de Málaga sería una mayor inversión por parte de la Administración en este sector. Así se crearían más plazas sanitarias, se reducirían las listas de espera y el personal sanitario no estaría tan sobrecargado para poder mimar más al ser humano que es, al fin, cada enfermo. Máscara de egoísmo Buena observación la de monseñor Suquía en una de sus charlas semanales en la COPE: Se mata hoy hasta con pretexto de compasión hacia los que sufren, cuando en realidad lo que ocurre es que somos incapaces de sobrellevar las cargas de los hermanos ¿O acaso rio es verdad que la eutanasia constituye no pocas veces la cobertura hipócrita de un egoísmo disfrazado de piedad y de amor al prójimo? Walesa y el Papa El líder del disuelto sindicato polaco Solidaridad, Lech Walesa, denuncia una campaña del Gobierno según la cual se estarían lanzando rumores de que se van a habilitar algunos campos durante la visita del Papa, del 8 al 14 de junio próximo, para concentrar allí durante esos días a los muchos miembros de Solidaridad dispuestos a manifestar su adhesión a Juan Pablo II al margen de los actos organizados por el Gobierno. El objeto de los rumores no sería otro, según Walesa, que disuadir al sindicato de realizar movilizaciones masivas sin control de la Policía política. Día del enfermo Para conmemorar el día del enfermo, que se celebrará el próximo día 24, el obispo de Málaga, monseñor Buxarrais, ha enviado una carta a los medios de comunicación en la que pone acento al trato del enfermo como ser humano, no como una simple ficha al pie de la cama, en la que se detalla su nombre, enfermedad, fecha de ingreso... Monseñor Buxarrais no infravalora Empiece ddíu con ABC Tarifas de suscripción Mes Ras. Trimestre Ptas. Semestre Ptas. Anual Ptas. Madrid 2.325,6.480,12.460,23.870, ffígosesuscripíor de