Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 A B C OPINIÓN- Cosas que pasanZIGZAG El baile del candidato La vida política es, bien pensado, pura y simplemente un teatro. Y ahí están para entenderlo las gracietas con que los candidatos obsequian entusiasmos y promesas en plena campaña electoral: cabriolas, cabrioletas, virajes y piruetas. Luego que el contribuyente vote, que vote al mejor actor, que vote al mejor camelador. Ojo a la animadversión del C D S Don Agustín, cálese usted el bombín Y vaya si se lo caló. El serio Rodríguez Sahagún se marcó un chotis con todas las de la ley pechado con Sarita Montiel. Jamás se hubiera imaginado a sí mismo en semejante bailoteo pero son los gajes del político. MIÉRCOLES 20- 5- 87 FURIA DE OSO OMO sospecho que los lectores pueden empezar a sentir hastío de análisis políticos y machadas preelectora 1 es, les voy a escribir de animales. No de los líderes de Herri B a t a s u n a sino de los de verdad. Me confieso y presento como un apasionado amante de la Naturaleza, y por ende, de sus criaturas irracionales. De joven llegué a ser casi un experto en eso de la fauna. Amo a los animales, pero no me ciego con ecologismos absurdos. Los animales, además de bellos, son muy suyos, y aquella canción de Roberto Carlos Yo quisiera ser civilizado como los animales me ha parecido siempre una tontería. Aparte de los delfines y los osos koala, los animales se pasan la vida haciendo imposible la de los demás, y ello es incuestionable. Pregunten a una anchoa si los atunes y las gaviotas son civilizados y apreciarán cómo de sus escamas de plata surge una eléctrica y santa indignación. Los animales son maravillosos, pero no tienen nada de civilizados. Los mismos perros, compañeros del hombre, se caracterizan por su nulo sentido de la tolerancia. Un perro no soporta a otro perro. Si los seres humanos, que somos bastante brutos, actuáramos como los perros cuando se cruzan por las calles, la armonía de la convivencia se desmoronaría. Los perros se insultan sin conocerse, por el solo hecho de ser perros, y se llenan de agravios ladrados nada más advertirse. Los perros son maravillosos, pero tampoco son civilizados. No hace mucho, mi amigo Juan Hormaechea, alcalde de Santander y hoy candidato a la presidencia cántabra, convirtió la proa rocosa de la península de La Magdalena en parque zoológico. Le llovieron las críticas y los elogios, ingredientes ambos indispensables en la vida pública de Hormaechea. Santander, bajo su mandato municipal, se ha converti- C do en la ciudad más limpia de España y ha visto duplicados sus parques y lugares de esparcimiento. Hormaechea quiso poner la guinda a su conseguida tarta con su peculiar zoo de rompeolas. Pingüinos, osos pardos, osos polares, focas y leones conviven, gracias a él, en separada y prudente calma en el rompiente horadado de la península Real. Calma que se ha roto por culpa de un macho de oso pardo. Precisamente un macho de oso pardo español, arisco y profundamente sectario y resistente a la paz. Pretendieron imponerle la compañía de una hermosa hembra y se ha cargado a la hembra. Quizá por problemas osunos personales, quizá por angustiosas y no superadas inclinaciones gays quizá por su mal carácter incontrolado, el macho español de oso astur ha matado a su joven compañera, recientemente llegada de las florestas rusas. Para que luego Roberto Carlos nos canturree que los animales son un ejemplo de civilización. La obcecación nunca ha sido recomendable. Les he relatado esta triste historia de osos porque abrigo la esperanza de que me lo gratifiquen con su atención asaltada. Si no hubiera procedido de esta manera, me habría obligado, por seguir el hilo de la actualidad, a comentarles las expectativas de voto de Osear Alzaga, lo cual ustedes, posiblemente, no me perdonarían. Que no todo es política en esta vida, y que mal no viene, cuando su insistencia rebosa, distraer la atención a otros derroteros, aunque terminen como un cuento triste. El relato afligido, mustio y desdichado que trata de un oso asesino que no supo aceptar a una pobre osa en el verde milagro de la bahía de Santander. Lo que hay que hacer para no escribir de Osear Alzaga. Alfonso USSIA da. En fin, Madariaga tenía de Maeztu una opinión mucho más próxima a la realidad que algunos historiadores supuestamente profesionales. La audiencia de TVE La audiencia de los telediarios ha bajado en el último año en más de dos millones de personas; sus responsables aseguran estar tranquilos y dan alguna razón para ello: así, explican que el del mediodía ha sufrido la ausencia de la serie Falcon Crest y por ello han perdido más de un millón cien mil espectadores. Sobre el de las nueve de la noche nada comentan para excusar el descenso. Pero quizá deberían preocuparse los directivos de estos informativos si ese dato, facilitado por ellos mismos, es realmente cierto: que la presencia de los telespectadores ante los informativos de TVE dependa de la subserie americana que se emite después, y no de la propia calidad de la información que facilitan, debería ser un dato que realmente les preocupase. Bacilos imaginarios Un catedrático de Historia contemporánea de España se siente muy aprensivo ante la posibilidad de que Maeztu pueda convertirse en uno de los padres espirituales de los españoles, porque, a su juicio, el pensador alavés fue el fundamentador de un tipo de doctrinas muy cercanas al El Papa en la RAÍ fascismo Olvida el profesor que lo que, circunstancial y adjePronto podrá contemplarse en tivamente, pudo tener Maeztu de las televisiones de todo el munimpregnación de la época no bo- do el resultado de una singular rra la sustancialidad de su pro- experiencia artística: la combinafunda visión de la misión histórición de un alto presupuesto, una ca de España, ni su insistente dirección de altos vuelos y un apelación a la justicia social (que guión que lleva la firma de Juan no se encuentra en otros relePablo II. El taller del orfebre vantes escritos del 98, ni de ge- fue escrita por el Papa cuando neraciones posteriores) ni su éste era todavía obispo de Crapenetrante planteamiento del Es- covia y, según el autor, se trata tado en la crisis del humanisde una reflexión sobre el sacramo quizá la más alta aportamento del matrimonio. Es siemción española al asunto en nuespre compleja tarea la de adaptar tro siglo. Con el procedimiento un guión teatral al celuloide o a de encontrar en Maeztu bacilos la pequeña pantalla, pero será contagiosos no se podría rechaencomiable si la RAÍ, promotora zar coherentemente la actitud de del proyecto, consigue hacerlo los que motejaban de rojos a llegar al gran público salvando todos los pensadores de izquiersu original contenido. Brasilpara dos personas con Ocho maravillosos días en Río de Janeiro y en Iguazu, para el acertante setecientos en vuelo con Varig.