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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 20 DE MAYO DE 1987 ABC ¡SILENCIO! REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA ASTA hace alcátedras, textos y gún tiempo textículos? Parece hemos vivido que s í En t o d o en España (y mucaso la consigna se Con este artículo de Julio Caro Baroja completamos las páginas especiales puchos a d i s g u s t o) da y se percibe en blicadas ayer, que incluían testimonios de Azorín, José María Pemán, Gregorio bajo la presión de toda clase de orgaMarañón, José María de Cossío, Víctor de la Serna y José Camón Aznar, y arciertas consignas nismos y medios de tículos de Carlos García Gual, José de la Colina y Antonio Gallego Morell, en homenaje a la figura de Marcelino Menéndez Pelayo, gran ausente de los mepolíticas, religiosas expresión. dios informativos, al cumplirse el septuagésimo quinto aniversario de su muerte. y culturales. En la Pero e l que ya vida oficial no podía observó cómo hubo uno desenvolverse más que fingiendo viejas sacristías, se vuelca sobre otros. hace más de medio siglo consignas de que se aceptaban, si es que no se Hay letanías de izquierda, como las hay derechas y hace medio otras de izaceptaban de buena fe, que, al fin y al y ha habido de derecha. La cuestión es quierdas y ve cómo se suceden monócabo, era lo más decente, aunque no repetir el Kyrie eleison, Criste eleison tonas y mecánicas puede permitirse el lo más inteligente. Toda discrepancia correspondiente. Entre los silencios que lujo de encogerse de hombros. Se más pueden chocar- a un hombre tallu- sienta en un rincón, coge un tomo con doctrinal era proscrita. Todo en España era y había sido macizo, homogé- do y sin sacristía propia es el que des- alguno de los estudios sobre Lope de neo, monolítico, aunque la experiencia de hace años se ha creado en torno a Vega y se deleita admirando la inmenla figura de don Marcelino Menéndez y sidad de conocimientos, el gusto y el se encargara de negar que los españoles fuéramos tan mondos y lirondos. Pelayo. Que esto se deba a una reac- cariño con que escribe el crítico. MeViene el cambio y muchos pensaron ción frente a lo que ocurría antes es, en néndez Pelayo era todo lo contrario a que con él había de llegar la crítica, la parte, posible: pero también terrible. Es un erudito frío y sin pasiones. Era vereflexión, el examen libre que nos qui- verdad que sobre todo en los primeros hemente. Por eso es más atractivo años de la etapa anterior, de vez en tará el yugo de la servidumbre inteleccuando se ocupa de algo o de alguien tual; de la beatería más o menos fari- cuando, algún ministro invocaba el pen- que le gusta que cuando tiene que samiento de don Marcelino. Luego essaica. No han faltado quienes tuvieron tas invocaciones se hicieron menos fre- escribir sin amor. Es más afín a Lope sus dudas a este respecto y algunos, cuentes y en la época de la tecnocracia que a Calderón: así- creo y o- lo que más que creer, hemos querido creer escribió acerca del primero es mejor no se daban mucho. que la libertad crítica iba a hacerse ¿Pero es que la obra de Menéndez que lo que dijo sobre el segundo. Pero sentir. La verdad es que la libertad ha en todo caso: ¡Qué riqueza de lectuvenido para muchas acciones colecti- y Pelayo no es más que la de la pri- ras, qué erudición desbordante y esmera juventud belicosa? Sin duda, no. vas, más o menos populistas; pero La Historia de los heterodoxos para pléndida! Los estudios sobre Lope, los para pensar en público, sin adscripción muchos resulta un libro irritante. Para orígenes de la novela, los relativos a a capilla o a beaterío, parece que no otros un formidable alegato que de- los poetas castellanos se pueden dellega en la forma deseada. Como muestra lo contrario de lo que quiere vorar, se siguen devorando, pese a sisiempre, uno es libre de pensar lo que demostrar. Es decir, que los hetero- lencios, interdictos ideológicos y fruncile dé la gana en privado. Esa libertad doxos españoles constituyen una estumiento de morros. ¡Pero qué tristeza se puede tener cargado de grilletes. penda galería de personajes enigmátiproduce esto en la vejez! Por lo que ¿Pero en público? Las consignas o cos, atractivos y singulares. En todo revela. No. No salimos de la consigna, consignillas siguen, se multiplican. caso, dejando a un lado los juicios, no nos desembarazamos nunca de la Ahora, en efecto, puede uno oír, como siempre los datos son interesantes en idea de que el que tiene un poder, hace cuarenta años, pero por otro conél. Esto se lo he oído repetir muchas más o menos grande, político, acadécepto, que le adviertan: Tenga usted veces a mi tío Pío Baroja, que no era, mico, periodístico, tiene también en cuidado con lo que dice. También precisamente, un correligionario de sus manos la posibilidad de decidir que le pregunten: ¿No tiene usted don Marcelino, pero que leía con sus qué es lo que se debe y qué es lo que ojos. ¿Estamos en España tan sobra- no se debe pensar, leer, escribir. Desmiedo de decir esas cosas? dos de cultura como para desdeñar el Antes era por el concepto A. Ahora saber de este hombre de inmensas ca- de el más humilde profesorcito de Literatura que está al día al más encoes por el B, el C o el D. Todas las le- pacidades? ¿Puede ser proscrito cuanpetado crítico o responsable de la intras del alfabeto. Hay consignas artísti- do hay tantos figurones hinchados de cas, científicas y literarias (como los los que se habla sacerdotalmente en formación pública, todos están (ahora con otro signo, claro es) en la vieja Ateneos) hay consignas históricas. área hispánica en que se movía el paAhora no hay que tocar esto. Sí o dre Ladrón de Guevara cuando definía otro. ¿En nombre de qué? De la ideocuáles eran los escritores buenos y logía, de la ortodoxia. No la de los que malos u otro autor posterior que adecreían que España es una unidad de más se lamentaba de que sobre ellos destino en lo universal u otras cosas no cayeran toda clase de aflicciones y parecidas, sino la de los que creen en castigos. No llegamos a tanto: pero imlas contrarias o en ismos de cuños pongamos el silencio. ¡Qué pobre, viede diferente importancia y antigüedad. EDICIÓN INTERNACIONAL jo y estúpido procedimiento! ¡Qué exPara algunas gentes con poder el siglo tendido en este país que cree que se XIX es tabú. Para otras que se dediUn medio publicitario único cambia mucho haciendo siempre lo can a la industria textil, es decir, a la mismo sólo que con intención inversa! para transmisión de mensajes fabricación de libros de texto, este pecomerciales a ciento sesenta riodo, este autor, este tema, se hallan naciones Julio CARO BAROJA proscritos o condenados. En cambio, de la Real Academia Española toda la beatería, todo el espíritu de las H