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DOMINGO 10- 5- 87 ESPECTÁCULOS ABC 117 Música Circo El violín italiano por la Orquesta de Cámara Española Teatro Real. 8- V- 87. Ciclo de Cámara y Polifonía. Orquesta de Cámara Española. Director- concertino: Víctor Martín. Solistas: Martín y Giovanni Guglielmo. El violín italiano Obras de Corelli, Bomporti y Vivaldi. El concierto del Ciclo de Cámara y Polifonía suspendido el 27 de enero se ha ofrecido ahora, ya- como apéndice de la serie y con el cambio del solista huésped: por el previsto Félix Ayo, Giovanni Guglielmo, que lo es actual del Ensemble di Venezia con el que interpeta la integral de las obras instrumentales de Vivaldi. En el programa de esta oportunidad, en cuya segunda parte se insistía en las archiexplotadas Cuatro estaciones oídas por el crítico tantas veces en estos años que se ha permitido concederse un saludable descanso, beneficioso para recuperar un interés por fuerza hoy muy reducido, figuraban tres bellos ejemplos de Corelli, Bomporti, Vivaldi, de los que nace el comentario presente. La transparencia, tersura y noble línea, peculiares en Arcángelo Corelli, hacen del Concierto grosso en re mayor el primero de su opus 6, un manjar atrayente, en el que destaca el perfecto equilibrio del grupo solista y el tutti Martín, Goicoechea, Quiníanilla y Pachi Corostola tuvieron la mejor ocasión para lucir su calidad y consecharon justos aplausos. Suponía cierta novedad el nombre, más que la música, del contemporáneo de Vivaldi- 1672- 1749- Francesco Antonio Bomporti, nacido en Trento, muerto en Padua y residente, gran parte de su vida, en Viena. Se habla del doble influjo italiano- austríaco de su música, pero en los tres tiempos que integran su Concierto para violín, cuerda y continuo aunque el programa de mano sólo anunciaba dos, resalta el país de origen. Victoriano Martín lució su virtud fundamental: el sonido precioso que posee. De ninguna forma de menor calidad, muy al contrario, que el notable de Giovanni Guglielmo, como pudo advertirse en el Concierto para dos violines en la menor del Estro armónico en el que fundieron sus intervenciones ovacionadas con calor, aunque, para el personal gusto, en la versión conjunta hubiese tanta corrección como falta de vitalidad y brillo, Quizá sea éste un aspecto que, en general, debe vigilar la Orquesta de Cámara Española: no sólo dejarse llevar por la buena línea, corrección, calidad sonora y ajuste; insuflarle algo más de fuego a las interpretaciones. Antonio FERNANDEZ- CID El World Circus muy antiguo ymuy moderno El World Circus ha planteado su chapiteau en la explanada de la plaza toros para una corta temporada isidreña. Esa explanada podría ser- de eso se trata ahora- el solar inmediato del futuro circo estable de Madrid si el Ayuntmiento, en un gesto electoral muy posible, se lo concediera a sus coaligados aspirantes. Tras el World Circus está la sombra del ya conocido Circo Mundial que ha cambiado su programación en un retorno a la tradicional forma circense. Disminución del ingrediente basado en la televisión. Recuperación del viejo estilo. Más fieras. Menos personajes a lo Walt Disney, a lo Rabal, a lo Miliki y Fofito. Y dos pistas simultáneas en vez de una. Los ejercicios difíciles, sorprendentes, apasionantes, paralelos, como una forma estimulante a la competencia, a la rivalidad. Aligerada la retórica de la presentación por el regisseur agigantado por la megafonía y por las lentejuelas doradas de su casaca. Abolición de aquellos redobles, dramáticos, de tambor, que sobrecogieron nuestra infancia ante el triple salto mortal o el equilibrio asombroso, en tres pisos, de cristalerías finas. El espectáculo que brinda el World Circus es muy antiguo y muy moderno, que diría Rubén. Grandes números: Rosa Mary Segura, la sobrina de Pinito del Oro, navegando bajo la carpa en los vaivenes emocionantes del alto trapecio. Paloma sobre las puntas de los pies, muslos torneados bajo cuya piel tersa el músculo tenso asegura el difícil equilibrio. Los cocodrilos insomnes, ágiles, peligrosos, que Kara Kawac detiene con un pase magnético cuando está a punto de asaltar las graderías del público. Las bellísimas panteras de Alfred Beautur, que se deslizan con felina gracia muy de mujer, con una potencial amenaza, mientras el domador las abraza, se deja abrazar en una admirable lección de fraternidad ecológica hombre- fiera, en la que el peligro y la belleza parecen fundirse. Se han modernizado, en torno a ¡as pistas, los antiguos grádenos, hoy butacas anatómicas de materia plástica que dan al eterno anfiteatro una belleza confort actuales sin robarles el rudo encanto de los tiempos remotos en que un dedo pulgar, hacia arriba o hacia abajo, disponía de la vida de los gladiadores. Se han modernizado también esos personajes entrañables que han sido siempre los payasos. Los 4 Artidoros italianos muestran la posibilidad circense de sustituir la palabra por la acción. Aquellos tiempos de el Qué le dijo de! a gracia populachera y verbal de Pompoff y Theddy, han sido rebasadas por la megafonía y sobre todo por la internacionalidad. Los 4 Artidoros ágiles, procaces, sorprendentes, montan sus entradas sobre el movimiento que no requiere explicación, que por sí solo encanta, seduce, arranca la carcajada. Mr. Mullers, con sus pequeñas muías esquivas, puede hacer estremecer de risas a esa multitud joven y moderna que no quiere ver, que ansia participar. Y luego los números de siempre. Los elefantes rotundos y sabios montados por venustas bellezas provocativas y serenas. Los feroces leones de Abisinia y los poneys picaros en su docilidad vanamente disimulada. Las contorsionistas que avergüenzan nuestras irremediables artrosis, bellas misses Evelyn y Maty, las japonesitas de dura crencha y piel a prueba de tracciones, el cuadrante en el que el Dúo Cristal nos pone los pelos de punta e una mezcla de erotismo y susto. Es aún más plural la gracia que el circo reúne bajo sus lonas r o m á n t i c a s El World Circus pasa de nuevo por Madrid con su viejo mensaje de heroísmo y poeSla De Irene Papas a Calderón, en el XXXIII Festival de Mérida Madrid. S. E. El próximo Festival de Mérida, que se celebrada del 3 al 31 de julio próximo en su trigésima tercera edición, será, como en años anteriores, internacional, y profundizará en su orientación mediterránea y de coproducciones. De nuevo, los mitos del teatro clásico y grecolatino figurarán en la programación, pero se avanzará en el propósito de presentar una serie de espectáculos que reflejen el encuentro de los distintos países mediterráneos. El director del encuentro, José Monleón, ha visto renovado su contrato por tres años más y ya ha presentado su proyecto de programación al Patronato, que ha sido aprobado e incluye, en líneas generales, la presencia de varios autores españoles, clásicos y contemporáneos, de títulos grecolatinos y de una compañía francesa. Este proyecto, susceptible de algunos cambios, prevé la presencia de Irene Papas; Tirante el blanco en versión y dirección de Francisco Nieva; una adaptación de Rudens de Plauto, hecha por el extremeño Patricio Chamizo con música de Tomás Marco y dirección de Antonio Corencia; Electra tragedia lírica creada por el Teatro du Lie. rre, de París, bajo la dirección de Farid Paya; El principe constante de Calderón, bajo la dirección de Alberto González Vergel; Séneca de Antonio Gala, con dirección de Manuel Collado, y finalmente, el Ballet Nacional Español. De estos espectáculos serían coproducciones del Festival de Mérida Tirante el blanco Rudens y Él príncipe constante que, junto al resto de los programados serán, salvo el Ballet Nacional, estrenos absolutos en España. Asimismo se ha creado el Premio Internacional Teatro Romano de Mérida, destinado a las nuevas versiones de los mitos grecolatinos. El premio consistirá en el montaje de la obra en Mérida o, alternativamente, en quinientas mil pesetas para el autor. -V Voces catalanas en el Liceo En la para mí tan generosa reseña publicada en ABC sobre el acto en el que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando entregó su medalla de honor al Liceo barcelonés, se citaban menciones a voces españolas recogidas en mi intervención. No habían faltado en ella, claro es, obligadas referencias a tantas catalanas señeras: de Viñas, Lázaro, a Victoria de los Angeles, Aragall, Carreras, Pons, Montserrat Caballé... A F- C Lorenzo LÓPEZ SANCHO