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82 A B C REPORTAJE DOMINGO 10- 5- 87 Durante el pasado año fallecieron 159 toxicómanos por inyectarse sobredosis La adulteración de la droga puede ser causa indirecta de muerte Madrid. Maite Alfageme Procaína, lidocaína, cafeína, glucosa y lactosa son algunos de los adulterantes que los toxicómanos consumen diriamente por vía intravenosa, diluidos junto a escasas cantidades de heroína pura. Estos analgésicos locales, estimulantes y adulterantes, aunque inocuos, no constituyen precisamente la mejor de! as terapias para los organismos maltratados, deteriorados. Las nulas condiciones de asepsia de papelinas y jeringuillas agravan el problema. Los servicios de urgencia de los grandes hospitales conocen perfectamente los efectos secundarios que acompañan al síndrome de adicción a los opiáceos. Pocos son los toxicómanos que ingresan a consecuencia de una sobredosis o víctimas del mono por falta de droga. Los especialistas se ocupan enseguida de hígados castigados por hepatitis, ríñones que no funcionan correctamente, así como de una larga serie de infecciones, e incluso desequilibrios psíquicos... La llamada muerte por sobredosis se cobró el pasado año la espeluznante cifra de ciento cincuenta y nueve víctimas, a las que hay que sumar los veintidós fallecidos, por estas mismas causas, contabilizados a lo largo de los dos primeros meses de 1987, según datos facilitados por la Secretaría de Estado para la Seguridad, dependiente del Ministerio del Interior. En todos los casos, las autopsias practicadas por los médicos forenses ayudaron a determinar que, efectivamente, se trataba de individuos adictos a las drogas. El consumo prolongado de heroína provocó hepatitis crónicas, afecciones glomedulares en riñon, edemas pulmonares e incluso lesiones en las circunvalaciones cerebrales. Los cuerpos presentaban habitualmente las mismas características de extrema delgadez y numerosos pinchazos en las partes más inverosímiles, como, por ejemplo, el cielo del paladar. pureza de la droga se dispara. Es este el caso más conocido como sobredosis. Procaína, lidocaína y cafeína son, entre otros, los adulterantes de- tipo orgánico que irremisiblemente contienen las papelinas con que se trafica en la calle. En casos aislados, pueden producir reacciones alérgicas que a su vez provocan un shock anafiláctico en el toxicómano. En cualquier caso, los analgésicos locales como son la procaína y la lidocaína, y los estimulantes, como la cafeína, no constituyen precisamente la mejor de las terapias, tanto menos si se inyectan por vía intravenosa, en ínfimas condiciones higiénicas. Generalmente, la heroína que llega procedente de laboratorios turcos o tailandeses a Es- Muertes par drogas o en relación con ellas Causa Año 1985 100 10 9 24 143 Año 1986 159 19 5 6 189 A %86 85+ 59,0+ 90,0- 45.5- 75,0 Enero- feb. 1987 22 5 2 Sobredosis Ajuste de cuentas Suicidios Desconocidos TOTAL 29. Fuente: Secretaria de Estado para la Seguridad. Datos conjuntos Policía y Guardia Civil. También existe noticia de un caso en el que los servicios aníidroga de la Guardia Civil reconocieron polvo de ladrillo entre las subtancias con las que se había adulterado una partida dé caballo. En los últimos años se ha constatado un importante aumento del procentaje de adulterantes contenidos en las papelinas, que alcanza la cifra de entre un cuarenta y un sesenta por ciento, según los diversos traficantes por los que haya pasado la heroína. Efecto abrasivo dela coca Según las muestras de sangre analizadas en la sección de Química del Instituto Nacional de Toxicología, tampoco se ha detectado hasta la fecha caso alguno de evidencia absoluta de muerte por cocaína Existen casos descritos de ulceraciones locales, principalmente en el tabique nasal, que puede llegar a dañarse seriamente debido al efecto abrasivo de la coca Además, el abuso del clorhidrato de cocaína produce alteraciones en el sueño, con pertinaces insomnios, y un agudo sentimiento de tristeza que aparece en cuanto cesan o se distancian las dosis. Todo ello siempre y cuando esta droga se inhale por la nariz, puesto que muchos toxicómanos llegan a inyectársela en vena, en forma pura, mezclada con heroína: el speed ball un cóctel explosivo. Sin embargo; fuentes consultadas coinciden en que las nulas condiciones higiénicas y la desidia de los propios toxicómanos respecto a las substancias que se inyectan constituyen el principal problema. Los adictos son totalmente conscientes de la adulteración y poco les importa consumir cualquier tipo de contaminante cuando asoma el temible síndrome de abstinencia. No cabe olvidar que el toxicómano es un enfermo físico, pero, sobre todo, un desequilibrado psíquico, abandonado a los caprichos de la muerte que le acecha por los cuatro costados. En una ocasión se halló polvo de ladrillo entre las sustancias con que se había mezclado una partida de heroína Habituado a consumir droga adulterada, si se aplica una dosis de elevada pureza puede m o r i r p o r fallo de cálculo El último pico A estas alturas, no cabe ya duda alguna: el caballo mata por sí solo, sin necesidad de estar adulterado con los contaminantes más insospechados. Puede hablarse de una sobredosis entendida como el último pico se produce en el toxicómano, por desnutrición u otras causas, un deterioro progresivo del organismo, que no soporta ese último pico Otro factor decisivo para la muerte puede ser el llamado fallo de cálculo un toxicómano habituado a consumir heroína altamente adulterada muere cuando el porcentaje de paña contiene ya este tipo de adulterantes, que suponen un importante ahorro de coste para los traficantes de altos vuelos. Adulterar esganar más El mediano y pequeño camello aumenta sus beneficios adulterando la droga con productos diluyentes más asequibles, como pueden ser la lactosa y la glucosa. En España, según fuentes del Instituto Nacional de Toxicología consultadas por ABC, son escasísimas las muestras analizadas en las que se hayan detectado restos de estricnina, ni tampoco de polvos de talco. La idea de que en nuestro país se adultera con estas dos substancias es falsa, un mito, cuyos orígenes se hallan en las publicaciones científicas norteamericanas de los años setenta; ningún traficante tiene interés en matar a sus clientes con estricnina, mientras que los polvos de talco, al no ser diluyentes, no engañan ni al más ingenuo de los toxicómanos. Sin embargo, en la Sección de Estupefacientes de la Brigada Regional de Policía Judicial se recuerda aún el caso de la muerte de una menor por consumo de heroína altamente adulterada con estricnina y, al parecer, adquirida en Madrid hace. un par de años. LIQUIDACIÓN DE MUEBLES ANTIGUOS INGLESES Príncipe de Vergara, 309, 3o izd. Horario de 11 a 13,45 y de 5- a 8 CTRA. E VILlAVlCIMA E D 0 M K. 4 T 0 MADKID T l CI 0? O HORARIO PE kUMES A A A O to a 13 so- ira A 1 ¿T 5 Oo O 10- DECdUGIOII OPORTUNIDADES