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ABC, póg. 72- TRIBUNA ABIERTA -DOMINGO 10- 5- 87 E N la XXI edición del Diccionario académico, que, según todos los indicios, no se hará esperar tanto como la última, se dará entrada a una nueva acepción de la voz barbañsmo, ya registrada en otros diccionarios. Ha bastado con remitir la nueva acepción al artículo extranjerismo, que, en su acepción 2, se define así: Voz, frase o giro en un idioma extranjero, empleado en español. Hemos destacado en la definición lo que deslinda este significado de los préstamos lingüísticos en general, que pueden presentarse también con indumentaria española. Acaso resultase más completa la explicación si se añadiera a los segmentos del discurso citados el término morfema, ya sea flexivo, como los comentados en estas líneas, ya en función derivativa o trabado (mareaje, ropaje, C melandia, Motorlandia) PLURALES BARBAROS Creo que la admisión ha sido un acierto. Por razones que se me escapap, extranjerismo no es término tan difundido como voz extranjera o barbarismo si no me equivoco. Además, bárbaro, desde la escuela, tendemos a asociarlo con los pueblos del norte de Europa (luego, en el Bachillerato, nos enseñan que significa extranjero lo cual facilita la identificación con las naciones que en los últimos siglos nos han favorecido con préstamos de todo orden. Sí, contesto a las objeciones, los franceses, en rigor, no son efectivamente bárbaros, pero sí francos romanizados. Y los francos eran, y siguen siendo, tan germanos como los anglos, los sajones, los escandinavos, los godos o los antiguos lombardos. En fin, el hecho es que ya disponemos de una buena designación para lo que es extranjero y no se acomoda a nuestra peculiaridad idiomática: barbarismo. Entran aquí, en principio, lo mismo kitsch, que detente, aggiornamento, punk, apartheid, sputnik, ayatolah y ombudsman, por no citar más que algunas importaciones recientes y poco o nunca comentadas en los inventarios de barbarismos- por lo regular galicismos o anglicismos- de los últimos lustros. Pero la definición académica incluye también frases y giros, menos frecuentes desde luego si se comparan con los procedentes del latín. Como en la lengua de Roma, la imprecisión ortográfica es característica del uso escrito, pero la norma o costumbre de las lenguas alejadas del latín o del griego presenta soluciones ortográficas insólitas para el español, que se prestan al galimatías y a la confusión del lector. Siendo las erratas un fenómeno frecuente en textos de impresión inmediata, cabe imaginar las sorpresas que nos deparan las menciones o citas de lenguas poco familiares, a veces por dudas en la transliteración de voces de otros alfabetos, pero casi siempre por la presencia de grupos consonanticos desconocidos en español: recuérdense las- grafías varias de Jrushchov o Camboya, y no nos extrañen trueques inocentes de vocales como el sufrido por el nombre de la atleta suiza Andersen- Schiess durante la Olimpiada de Los Angeles. Anécdotas aparte, el problema ortográfico, que a veces se enmaraña con el léxico- semántico, apenas perturba nuestros patrones gramaticales. Es probable que el lector español recuerde la polémica suscitada a propósito de la adaptación y flexión de plural del anglicismo penalty, que hacia 1940 se tos (liliputs enanos inglés Lilliputians) o impronunciables, incluso para los ingleses, como Por Emilio LORENZO matchs, lunchs y sandwichs. Tampoco se siintentó hispanizar como penal, con poco éxi- gue el modelo inglés cuando se usan italiato, como lo prueban las crónicas deportivas nismos difundidos por esa lengua. como grafde la época. El reciente debate se centraba fiti, paparazzi, scampi, etcétera, empleados en si debería adoptarse el singular para am- en ella como plurales italianos, pero que en bos números, es decir, penalty penalty o se español tienden a tomar una- s, convirtiendo optaba por otro de los tres plurales en litigio: de paso el plural original en singular de nuestra lengua, que se resiste a penalties, penaltys, penaltis. adoptar las formas en- o, acaso Para mí sólo existen dos opcioporque graffito, aun con dosnes: penalti penaltis, con acento efes, se entendería como nomgrave que refleja el uso hablado, bre del mineral, ó porque Papay penalty penalties es decir, razzo, el fotógrafo de La dolce entre comillas (o en cursiva) vita que alcanzó rango de epónipara indicar su condición de barmo por su papel en el filme de barismo; en este caso, con acenFellini, se haya olvidado o no se to esdrújulo. El inglés, que posee relacione con sus sucesores. una proporción de elementos exScampi camarones, langostitranjeros sin paralelo en otras nos só o lo he visto en traduclenguas, nos da la pauta con los ciones del inglés. hispanismos incorporados: por una parte, adjetivos invariables, Pero la cuestión no está zanjathe Filipino women las filipida. En la penúltima votación genas the Negro children los nineral se ha visto que, aun orienños negros sin respetar género tados por voces sensatas, los Emilio Lorenzo ni número; por otra, en nombres, que escriben han podido escoger de la Real Academia Española- y lo han hecho- entre referenconquistador conquistadors, emdos, referendums, referéndumes bargo embargoes, es decir, según la norma del inglés. Si el hispanohablan- y los referéndum, aparte de un tímido refrente prefiere mantener la flexión inglesa en cua- dos que estaría plenamente respaldado por el rentena, rechazando su admisión, debe, a mi uso, y un referenda, plural latinizante de un juicio, respetar la grafía y pronunciación origi- supuesto sustantivo referendum latino, que nales. Decir penalties, con hiato, o penalties, debe, al parecer, más a la Constitución suiza que a la lengua del Lacio. Menos fluctuaciocon diptongo final, es injustificable. nes ofrece el plural de curriculum (vitae) hoy Este ejemplo nos lleva a un problema más omnipresente en la Administración y ofertas grave, el de la incidencia del modelo extranje- de empleo. El Diccionario académico recoge el latinismo y admite su adaptación española ro sobre la estructura del castellano. Es una falsedad decir o escribir penalties, pues ni si- currículo, cuyas dificultades de adopción general sospechamos, pero no estimamos exquiera representa el uso habitual del término. Quien lo hace cree ver un paralelo evidente cluyentes dada la difusión de voces como ricon israelíes, huríes y marbellíes, para respe- dículo, ventrículo, etcétera. Acaso influya tar el nuevo gentilicio ¿aparecerán en Mar- también la posible asociación con vocablos bella los müladíes? Las condiciones son favo- burlescos como currinche, currutaco, currito y otras menos académicas como currar y sus rables) Olvidan quienes obran así que decir derivados. El hecho es que por las razones rubís o rubíes es posible porque el singular es rubí, pero nadie dice ni escribe penalti. El que sean- y no olvido la proximidad burocrácaso yanquies, que hemos anotado alguna tica de matrícula- la pareja curriculum currivez, más que un barbarismo es una barbari- cula se mantiene bastante viva entre las acdad; eso no es inglés (yankees) ni español tuales promociones estudiantiles. Esperemos (yanquis) Para no repetir lo dicho hace más que los estudios de Alvar- Quilis y su entrenade treinta años, me permito recordar que la, do equipo aporten datos más fiables que mis incompletos sondeos. interferencia del inglés y el francés (escrito) en los plurales de apariencia extranjera ha Entretanto, la mejor guía son las gramáticreado un visible desconcierto en los hispaEl Esbozo académico es prudente y nohablantes, los cuales, guiados por voces cas. pragmático. Por un lado, recomienda tímidaautorizadas, aunque discrepantes, o desorientados totalmente, sufren en una categoría mente el modelo guantum guanta, que es noimportante del sistema- l a del número- una toriamente culto e infrecuente; por otro, suesituación más delicada que la importación de na a prescriptivo en el plural de álbum es álmiles de barbarismos crudos. Las soluciones bumes pero evita el debe ser Y con adoptadas por el uso hispánico van desde razón, porque en el mundo del disco, donde atenerse a la norma del inglés o francés, y la palabra es hoy usual y suele designar el así como plural de chip se escribe chips y ar- conjunto de cubierta y elepé (voz que congot se convierte en argots, acertando en am- vendría sancionar) rara vez se dice o se esbos casos, y sobre este paradigma copia o cribe álbumes, sino albums, plural francés o inventa boers, panzers, sputniks, memorán- inglés, con significado tomado de esta última dums o accésits, donde la regla valdría para lengua. El asunto, como se ve, parece bastante enel inglés o francés, pero no para las lenguas de origen. En cambio, al cabo de tres dece- revesado. Espero que cuando dispongamos nios de condena, y pese a las lecciones de de la nueva Gramática de la Academia, la miles de profesores de inglés, muchos espa- opinión de un lingüista tan mesurado como ñoles se empeñan en escribir plurales insóli- Emilio Alarcos nos ayude a ver más despejado el panorama.