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DOMINGO 10- 5- 87- OPINION -ABC, póg. 35 ON Felipe González se ha pronunciado sobre la histórica oferta soviética del 28 de febrero encaminada a suprimir los misiles nucleares de alcance medio y corto que la OTAN y el Pacto de Varsovia mantienen sobre suelo europeo. Hay que lamentar que el jefe del Gobierno español haya hecho esta primera declaración sobre el nuevo diseño de la seguridad occidental en un periódico norteamericano, el Washington Post en vez de exponer su criterio al Parlamento español. Pero ya hemos expuesto nuestras dudas sobre el modo en que se entiende en el Palacio de la Moncloa la función del Parlamento, y ño vamos a insistir sobre ello. La cuestión central que se discute desde febrero, o mejor aún, desde el encuentro de octubre en Reikjavik, es doble: hay un cambio efectivo en la Unión Soviética, que impulsa a Gorbachov a reducir el enorme gasto militar de la URSS (16 por 100 de su Producto Interior) Pero muy por encima de ese cambio táctico y circunstancial están los objetivos permanentes del sistema soviético, de los que Gorbachov es un intérprete perfectamente ortodoxo. La separación entre Norteamérica y sus aliados europeos sigue siendo hoy el primer objetivo diplomático de la URSS, ERO hay en segundo lugar un nuevo proceso que se abre con el comienzo de esta negociación. Muchos dirigentes norteamericanos y europeos celebran la oferta rusa, porque era necesario que algo- -un nuevo escenario, un nuevo peligrodesencadenara la marcha hacia una comunidad europea de defensa: apoyada desde luego por Norteamérica, pero no supeditada al criterio o a la generosidad americana. Y este nuevo horizonte de una Europa mejor capacitada para responder por sí misma a la amenaza soviética, es lo que ha provocado la inquietud de la línea dura del Kremlin, don. de se piensa que Gorbachov se ha equivocado al presentar su opción cero- cero Mitterrand, Thatcher y Kohl ya han formulado sus reservas hacia una desnuclearización precipitada, aunque acepten la cuestión D LAS DECLARACIONES DE FELIPE GONZÁLEZ de principio, esto es, el desarme gradual, simétrico y comprobable sobre el teatro de operaciones europeo. Los tres principales aliados atlánticos de Estados Unidos insisten en la necesidad de analizar la propuesta escrita- -precisa y cifrada- de los soviéticos, después de la oferta verbal de Gorbachov. nucioso de su contenido y consecuencias. Criticar la demora para reclamar la urg e n c i a en la r e s p u e s t a como hace don Felipe González, puede resultar una actitud- indudablemente generosa, pero quizá también teñida con un cierto grado de imprudencia. Y las razones para esto último son varias: en primer lugar, es preciso reconocer que la propuesta soviética no se limita a proponer una reducción o desaparición de los misiles de largo alcance intermedio- -los euromisiles, conocidos bajo la sigla INF- sino que encierra la importante sorpresa de incluir igualmente en su opción cero- cero a los misiles de corto alcance- -sigla SRINF- que hasta ahora nadie había introducido en la proyectada negociación. Se podrá decir que los soviéticos han hecho una oferta aún más interesante que la estudiada en principio, pero a condición de reconocer que la nueva fórmula ofrece grandes novedades, puesto que se extiende a un tipo de armas de alcance entre los 500 y los 1.000 kilómetros que no habían sido jamás considerados en una negociación sobre desarme. La oferta tiene, por lo tanto, novedades importantes, que trastornan el equilibrio militar de Europa, y no puede ser respondida con alegre desenvoltura antes de someterla a un riguroso estudio. La crítica a la demora de la respuesta empleada como táctica obstrucionista, que hace el presidente del Gobierno, encierra una cierta superficialidad. Las prisas pueden ser, en este asunto, tan peligrosas como las pausas. Sobre todo cuando la propuesta soviética todavía no ha sido depositada en buena y debida forma ante la conferencia de Ginebra, como acaba de denunciar el canciller Helmut Kohl. Pero además porque la respuesta a la oferta soviética deberá ser discutida en el interior de la OTAN, a la que pertenecen tanto España como Alemania federal. Y está claro que el canciller Kohl tendrá cosas que decir sobre la cuestión, que un buen aliado debería conocer antes de pronunciarse ni a favor ni en contra, como hace don Felipe González en sus declaraciones al Post Alemania sería el único país europeo amenazado por la guerra nuclear según la propuesta soviética, puesto que los medios disponibles de lanzamiento después de la opción cero- cero sólo podrían proyectar sus bombas sobre el territorio de uña cualquiera de las dos Alemanias. S OBRE este panorama se insertan casi por sorpresa las declaraciones de don Felipe González realizadas con lá buena fe de un político que es jefe del Gobierno español y también vicepresidente de la Internacional Socialista. Porque es evidente que la propuesta soviética depositada en Ginebra tiene numerosos aspectos positivos y es, sin duda alguna, la más seria y constructiva hasta ahora ofrecida por Moscú en los foros de los controles de armas. Pero precisamente por eso reclama un estudio mi- P L Consejo de Ministros ha aprobado dos proyectos de ley que endurecen las medidas contra el tráfico de drogas mediante el aumento de las penas de prisión y de las multas, y la creación de una fiscalía especial. Aunque tarde, el Gobierno rectifica haciendo por fortuna oídos sordos a esa sensibilidad seudoprogresista que en los últimos meses ha pisado fuerte el acelerador pidiendo la atenuación de la política represiva contra el narcotráfico y el reparto gratuito de la droga por entender que de esta manera el fabuloso negocio de los traficantes habría concluido: una hipótesis platonizante, entre otras razones porque es un método inaplicable por un solo país ante un problema de dimensión mundial. El Gobierno socialista, tras cinco años de conceder facilidades, en virtud de ese seudoprogresismo, a las mafias del narcotráfico, comienza a dar marcha atrás, en conformidad con las políticas de otras naciones. Lástima que la rectificación se produzca cuando España se ha convertido en el gran lugar de encuentro del narcotráfico americano y asiático. E MAS VALE TARDE Presidente- Editor GUILLERMO LUCA DE TENA Director LUIS MARÍA ANSON Director de ABC de Sevilla Francisco Giménez- Alemán Subdirector: Antonio Burgos ABC T Subdirectores D. Valcárcel, J. Vila, J. Javaioyes, M. Adrio. R. de Góngora, J. Amado Jefes de Redacción: J. A. Gundín (Continuidad) J. C Azcue (Intemadona! B Berasátegui (ABC literario) A Fernández (Economía) J. i. G. a Garzón (Cultura) A. A. González (Continuidad) R. Gutién- ez (Continuidad) L. Lz. Nkxtás (Reportajes) C. Maribona (Continuidad) J, L Martin Descalzo (Sociedad) J. Olmo (Edición) L. I. Parada (Suplementos Económicos) L Prados de la Plaza (Continuidad) C. Prat (Oomincal) Santiago Casteto (Coiaboraaones) Secciones: J. Rubio (Arte) J. M. Fdez. -Rua (Ciencia) A. Garrido y J Espejo (Confección) J. C. Diez (Deportes) A. Yañez (Edición Aérea) J. Badía (Educación) E. R. 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ODO Occidente está interesado por la propuesta de Gorbachov y nadie discute su prometedora articulación, pero también está claro que la desaparición de todos los vehículos de transporte, sea cual sea su alcance de armas atómicas en Europa, equivale a la desnuclearización continental y que en ese instante lo que se había venido llamando el equilibrio de los desequilibrios es decir, la compensación de la superioridad soviética en armas convencionales, gracias a la disuasión nuclear occidental, se convertiría en un simple desequilibrio favorable a Moscú.