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X ÁBC ABC Pensamiento y ciencias sociales- 9 mayo- 19 S 7 de la producción indusN la literatura sotrial española resultaba bre h i s t o r i a ciertamente apreciable económica faltaba un libro que abor- Jordi Nadal, Albert Carreras, Caries Sudriá (compiladores) La economía española en el entre 1890 y 1913, pero era la mitad, más dara de manera exclusiglo XX. Una perspectiva histórica. Ariel (Barcelona, 1987) 379 páginas. o menos, de la que tesiva la evolución de España a lo largo del siglo XX, desde sus co- adaptó su ritmo al de otras economías más nían nuestros vecinos europeos. mienzos hasta la actual crisis económica, di- avanzadas, aunque partiendo de un nivel Había otros factores- además del tamaño ferenciando los sectores protagonistas del más bajo. Sin embargo, el cambio era grarelativo de la agricultura- que coadyuvaban crecimiento y las principales etapas en que dual, quizás incluso imperceptible para mual progreso despacioso de la economía espase divide este proceso difícil y desigual. Jordi chos españoles de entonces. Pensemos en la ñola: así el proteccionsimo arancelario o el Nadal, colaborador directo de Vicens Vives y elevada proporción que en la renta nacional apartamiento de España respecto al sistema conocido especialista en historia de la poblade pagos internacionales entonces vigente. ción y en la experiencia de la revolución inSabemos hoy (aunque en este libro se echa dustrial en España, ha emprendido esta taen falta un capítulo sobre la evolución del rea, suscitando un conjunto de investigaciosector servicios, desde la Banca al turismo o nes que ahora ha tomado la forma de libro, los transportes) que el grado de actividad ficon el auxilio de dos relevantes discípulos, nanciera en la economía española del primer Caries Sudriá y Albert Carreras. La historia tercio de siglo fue en aumento, pero también económica del siglo XX ha sido un tema poco resultaba claramente inferior al de otros paítratado por los profesionales de esta disciplises próximos. na en España hasta hace quince o veinte Todas estas características parecen confiaños. Influyó en ello, entre otras razones, la gurar la imagen de una sociedad resguardacensura, que de manera expresa o larvada da por sus gobernantes de cualquier riesgo, impidió durante mucho tiempo que. se debaen la que el ordenamiento institucional cubría tieran públicamente las circunstancias que a los españoles de principios de siglo de altecaracterizaron la España, no ya de Franco, raciones bruscas en su nivel de ingreso, en el sino la dé la ti República o la de la guerra ciempleo o en los precios. Esa pretensión, busvil. También concurrieron otras causas á que cada a costa de una cierta lentitud en el camse mantuviera esta laguna importante en bio económico, se demostró, sin embargó, nuestra historiografía, como la falta de persilusoria. Hubo, en efecto, transformación grapectiva para analizar el proceso de cambio dual, pero también se dieron mutaciones dra- falta de perspectiva temporal, pero también máticas en las condiciones sociales, como el espacial, que enfocara el fenómeno español éxodo campesino dé finales del XIX y primeen un conjunto más amplio- y la resistencia ros decenios de este siglo- menor, en todo de muchos historiadores a abordar problemas caso, que en otros países, según los datos de un pasado inmediato. que aporta Joaquín Arango- o la inflación en los años próximos a la primera guerra Ante todo cabe calificar este intento de femundial. Pero sería el estallido de la guerra lizmente logrado. Por el interés de su contenicivil el que pondría al descubierto las imperdo, por el acierto de situar, desde el comienfecciones básicas de aquella sociedad; resulzo del libro, el problema español en el ámbito taba paradójico que se persiguiera, a toda europeo del siglo XX, a partir de un polémico costa, evitar las conmociones económicas capítulo de Josep Fontana, y por no rehuir la mientras se alimentaba, por medio de la desiinterpretación de. la etapa más inmediata de gualdad en la distribución de la riqueza y la 1973 a 1984. Esta última se debe a Luis Ánrenta, uno de los mayores conflictos de la gel Rojo, en un trabajo de análisis económico historia contemporánea. No menos contradicde la actual crisis- d e nuevo europea y estorio es el hecho de que España saliera casi pañola- en el que, sobre todo, queda expliindemne de la crisis económica de 1929, cada, con sus matices y componentes, la secomo argumenta Francisco Comín, debido cuencia de un cambio histórico trascendental. precisamente al relativo aislamiento de nuesEl nexo entre la evolución de la economía tra economía respecto a) exterior y á la exisdel siglo XX y la del periodo anterior viene tencia de un sector agrario replegado, en dado por un trabajo del profesor Nadal. En él buena medida, sobre sí mismo, para incurrir se destaca la importancia, en 1900, de sectoa renglón seguido en una convulsión como la res industriales poco conocidos y se revelan de 1936- 39. comparaciones interregionales muy interesan- de España, al menos hasta mediados de sites a la hora de explicarnos las actuales dife- glo, representó el sector agrario. Éh este libro José Luis García Delgado y Carlos Barciela rencias entre la España próspera y la atrasa- se nos señalan algunas pruebas inequívocas son los autores que dedican en este libro sú da. Por ejemplo, Jordi Nadal corrobora ante- de su transformación entre 1900 y 1920; pero aportación al estudio del franquismo, tras una riores evidencias de la importancia industrial esta transformación no fue homogénea en el síntesis de Edward Maléfakis sobre la guerra relativa de Andalucía en el siglo XIX y de tiempo ni afectó a todos los espacios agrícocivil. La principal conclusión que se extrae de cómo el retraso industrial andaluz sitúa sus las por igual. Posiblemente, en Valencia o La estos capítulos es la de una muy larga depreOrígenes más probables en un punto próximo Rioja fue más evidente que en Extremadura o sión- visible en eldecairhiento industrial y en al cambio de siglo, a partir del cual la moder- en ciertas zonas de Andalucía. También hael caos de los suministros alimentarios- -para nización del Sur va quedándose atrás respec- bría que ver las consecuecias del progreso después de 1960, sobre todo, experimentar to a la de otras regiones. También resulta su- en la productividad agraria sobre la renta real uno de los procesos de transformación más gestivo, por lo nuevo, el capítulo sobre la de los españoles; si el aumento del producto brillantes de Europa occidental. La pregunta energía en la economía española debido a industrial puede ser un indicador de la elevaque surge en este punto es: ¿se hubiera Carlos Sudriá. ción de dicha renta, entonces la imagen que dado este crecimiento sin sus circunstancias Jordi Maluquer de Motes, para el conjunto se obtiene del cambio es nuevamente de una políticas? El conjunto de éste libro induce a de la economía, y Jesús Sanz, para el sector modificación muy pausada hasta 1913. El trauna respuesta afirmativa: desde principios de agrario específicamente, subrayan una tesis bajo de Albert Carreras así lo indica, al presiglo España estaba en movimiento, con sus que ha ido ganando fuerza en los últimos sentarnos un crecimiento del producto induscontradicciones e insuficiencias, hacia el lo tiempos. España, desde que empezó este si- trial con una velocidad casi invariable desde gro de un sociedad occidental y moderna. glo- 1900, en más de un sentido, simboliza los decenios finales del siglo XIX hasta la priun cambio de dirección- se modernizó, mera guerra mundial; la tasa de crecimiento Pedro TEDDE DE LORCA E 1 España, ayer mismo J