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18 ABC OPINIÓN Panorama SÁBADO 9- 5- 87 DROGA A MEDIDA L A aplicación de las ciencias tiene muchos ejes de desarrollo. El proceloso océano de la droga es uno de ellos, y ya está aquí le dernier cri de los narcóticos. Una nueva ola de técnicos utiliza sus refinados conocimientos para diseñar drogas que lleguen a satisfacer los caprichos de clientelas muy especiales. Los toxicómanos connaisseurs ya no se conforman con los efectos de la coca y la heroína, y demandan sensaciones a la carta. Y si hay mercado... ¿cómo no? Ya ha aparecido una red de laboratorios clandestinos que elaboran droga á medida. Se calcula que en Estados Unidos existen cerca de un millar de esos laboratorios, y California se lleva la palma. Hasta ahora, los ejecutivos y otros notables que consumían estupefacientes vivían con la angustia de verse sometidos a un análisis de orina... Y de improviso. Conviene recordar que esos controles están a la orden del día. Los grandes consorcios industriales, hartos de perder dinero a espuertas por los errores de sus directivos ¡toxicómanos, andan a la caza del yonqui Pero... los diseñadores de drogas han visto el problema y lo han sorteado. Los nuevos productos no son detectables en los análisis. Y los laboratorios venden además de las sustancias, la garantía de Impunidad para personajes que se mueven por las alturas o por los centros. A partir de ahora podrán vivir tranquilos- y enganchados- en sus poltronas. Los paraísos artificiales están servidos. Paraísos mucho más intensos que los de las drogas de antes. Y luego ¿qué? Luego están los daños que producen en el individuo tan depuradas sustancias. Los quebrantos en el cerebro de naturaleza irreversible. Las gravísimas alteraciones que van apareciendo. Los casos de enfermedad de Parkinson. Y todo ello a caballo de drogas que llevan nombres tan sugerentes como China blanca o Éxtasis Parece que algún genio del marketing las hubiera bautizado después de mandar hacer un sondeo. Los sociólogos estadounidenses se plantean con preocupación lo que puede llegar a representar el hipotético avance de las drogas a medida. Para comprender la intensidad del problema basta con decir que alguna de ellas produce efectos agigantados. Cien veces superiores a los de las drogas tradicionales. Notable tentación para quienes piensan como Baudelaíre que: La verdadera realidad sólo está en los sueños. Quizá otras líneas de Charles Baudelaire- también de! a dedicatoria de Los paraísos artificiales a la misteriosa J. G. F- -den más claves: En cuanto a mí, siento tan poco gusto por el mundo vivo que- -como esas mujeres sensibles y desocupadas que envían por correo, según se dice, sus confidencias a amigos imaginarios- de buena gana sólo escribiría para los muertos. Pedro CASALS Políticos centristas de distintos partidos centristas comprobando el acierto con que cada uno de ellos ha dado justamente en el centro. Planetario TODOS TIENEN RAZÓN. NADIE LA TIENE L O más curioso del momento actual es que las dos partes que mutuamente se acusan tienen razón. Damborenea, que acusa a los jueces de atemorizados y de mirar de distinto modo a los terroristas que a sus víctimas, y los jueces, que niegan estar atemorizados y tratar mejor a los terroristas que a la Guardia Civil. O sea, como dirían ahora, si. lamentablemente, no los hubiéramos perdido, Tono y Mihura, que ni los unos ni los otros, sino todo lo contrario. Nadie tiene derecho a exigir a un ciudadano que por treinta o cuarenta mil duros mensuales haga el héroe. Un juez en Rentería no es lo mismo que un juez en Sahagún. Lo de la jueza de Orgiva o lo de la jueza de Bilbao no puede ser generalizado. Tampoco lo de ese otro juez, que quiere meterle mano a un ginecólogo por no asistir con la premura deseable a su mujer. Lo que sí debe ser generalizado es que en las provincias vascas- y en algunas más- el Gobierno se cuida muy mucho de meterle realmente mano a los terroristas y a sus cómplices. que los miembros de ese Consejo, por complacientes y complacidos que sean, son jueces. Y, claro, se encuentran en un callejón sin salida más ominoso que aquél de Reinosa, en que hace unas semanas se encontró un pelotón de guardias civiles. Los hechos tienen una fuerza difícil de controvertir desde las teorías. De ahí que ministros como Maravall y Ledesma estén desautorizados y, en consecuencia, que el PSOE, en el Poder, vea triturada su credibilidad. Alabamos justamente a Damborenea. No podemos desaprobar en igual medida a los jueces acobardados que niegan estarlo. Menos aún aprobar a los jueces que le ponen apellidos a la Justicia. La Justicia no tiene ni padre ni madre. Es hija y, al mismo tiempo, madre de la Ley. La gran contradicción en que se encuentra el socialismo es que hubo un tiempo en que anduvo a par de la ETA y ahora tiene que ir en contra. En que hubo un tiempo, el mismo, en que estuvo contra la OTAN y hoy tiene que estar en favor de la OTAN. En que al mismo tiempo en que la Si el delegado del Gobierno o cualquiera UGT, aliada en eso con CC. OO. paraliza los de los escalones gubernamentales le cede la aviones de Iberia, el vicepresidente del Gocalle a la revolución, pierde, en virtud de esa bierno, según cartas de algunos lectores de renuncia, todo derecho a pedir a los jueces ABC, sigue paralizando los mismos aviones que sean más severos que él con los delin- para aprovechar los beneficios de estar en el Poder. cuentes. Cuando- el Gobierno haga efectiva aquella imprudencia de Fraga al decir que la calle era suya, haciendo que la calle, todas las calles, sean de la ley y el orden, tendrán derecho quienes sostienen al Gobierno a denostar a aquellos jueces que, según Damborenea, autorizan a los de HB a salir a la calle a hacer apología del terrorismo. ¿Está claro? Claro que lo está. Aunque la tele demuestre lo contrario. Lorenzo LÓPEZ SANCHO Si un ministro de Justicia se empeña en otorgar a los criminales el régimen abierto en la prisión, permisos semanales y muchas más garantías de las que tenemos los atracados, que tenían los asesinados, Damborenea, ejemplar personaje, pierde todo derecho moral a afearle a los jueces sus permisividades. Se ha dicho hasta la saciedad que el Consejo General del Poder Judicial era de fabricación socialista. Probablemente había en eso una gran parte de verdad. Ahora resulta