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52 A B C ABC BJ W WMM VIERNES 8- 5- 87 Será imprescindible definir unmarco tarifario estable para evitar desajustes indeseados, según Iñigo de Oriol En las reiteradas e insuficientes subidas de las tarifas eléctricas se halla la verdadera causa de la crisis del sector Iñigo de Oriol Ybarra, presidente de Unesa y de Hidroeléctrica Española, ha hecho las siguientes declaraciones a ABC sobre los problemas a que se enfrenta el sector eléctrico y sobre las diversas alternativas de solución que se ofrecen a elfos. El entrecruzamiento que en este sector se produce de los riesgos de la empresa privada y de- ¿Cómo enjuiciaría la actual situación del sector eléctrico? -E n los últimos meses, y como hito significativo en un largo proceso que se ha venido desarrollando a lo largo de varios años, la gestión de las empresas eléctricas españolas ha sido puesta en tela de juicio, criticándose su hacer, obstaculizándose sus vías naturales de desenvolvimiento y sembrando la desconfianza entre sus habituales inversores y financiadores. Que el derroche de prudencia y responsabilidad puestos de manifiesto por el sector eléctrico en todo ese proceso se haya malinterpretado por algunos, es una prueba concluyente del esfuerzo con el que las empresas han tenido y aún tienen que hacer frente a esta singular situación. La instalación de las centrales nucleares en España estuvo propiciada por la propia Administración las servidumbres del servicio público, determina una singularidad cierta en las cuestiones que finalmente se acaban planteando. La distonía repetida entre la decisión económica de las empresas y Is medidas políticas orientadas por un criterio de oportunidad no económico es el origen, se afirma, de las dificultades históricas del sector. total, el endeudamiento de! as empresas hubiera sido asumible sin inconvenientes. Pero, por el contrario, nadie hubiera aceptado las responsabilidades derivadas si ante el previsible descenso de la corriente industrtalizadora de España se hubiera entorpecido el desarrollo por insuficiencia en el suministro de energía eléctrica. Recuérdese al respecto cómo el sector eléctrico español supo atender, con la construcción de instalaciones en tiempo oportuno, las necesidades de ese desarrollo económico en épocas en las que el crecimiento del consumo se acercaba al quince por ciento anual. Obras que deben programarse con siete, ocho o diez años de antelación no pueden improvisarse ante una repentina avalancha de la demanda, que antes o después debe presentarse. Hoy, lamentablemente, parece olvidarse esto. ¿Cuál es el origen, la naturaleza y el peso de las peculiaridades del sector eléctrico? -E n su relación con sus más de veinte millones, de clientes, el sector eléctrico español afronta una tradicional desventaja: la comunicación más frecuente que con elfos tienen sus compañías es la llegada del recibo en et que se facturan precios que al abonado siempre le parecen altos y a las empresas les resultan insuficientes. En medio, la Administración trata de conciliar ambas reivindicaciones, mostrándose más dispuesta a frenar los índices de inflación que a compensar las inversiones realizadas por las empresas. Sin duda, en las reiteradas e insuficientes subidas de las tarifas eléctricas se halla la principal y verdadera causa de esta crisis del sector. He aquí la incongruencia: la sociedad exige que se le s u m i n i s t r e una energía suficiente y en condiciones óptimas, pero se resiste a aceptar los costes racionales que ello implica. De este modo, el ciudadano español que cuenta con un servicio eléctrico de calidad internacional, plenamente homologable con el de los países industriales más avanzados del mundo, no se siente predispuesto a reconocer la eficiente labor de las empresas y los hombres que lo hacen posible en cualquier época del año y en las más diversas y adversas condiciones climatológicas. Antes, al contrario, critica los niveles de tarifas, que a su bolsillo siempre le parecen desproporcionadamente altos. ¿Puede decirse que ha hecho crisis la confianza del inversor en las compañías eléctricas? -Las acciones eléctricas, repartidas entre cientos de miles de pequeños inversionistas, pone no sólo decidir acerca de las enormes inversiones que una demanda creciente pueda requerir, sino afrontar muchas ¡ncertidumbres técnicas y económicas, tan acentuadas en el inestable mundo actual, que elevan el riesgo empresarial normal. Luchar contra los elementos -Y si el sector eléctrico tiene tales características diferenciales, ¿qué peculiaridades presenta el caso español? -E l análisis de las dificultades del sector eléctrico quedaría incompleto si no subrayá- Empresa privada, servicio público ¿Cuáles son las características diferenciales del sector? -E l sector eléctrico español ha de asumir simultáneamente los condicionantes de un servicio público sometido a estricto control por la Administración y los riesgos económicos y financieros de cualquier empresa privada. Pero, además, ha de responder rápida y eficazmente a las demandas de energía de una sociedad que justamente considera la electricidad como un bien de primera necesidad. -No serían sus problemas, sin embargo, tan diferentes a los de otras actividades de no mediar las peculiares condiciones en las que la energía eléctrica se produce y se utiliza. El producto kilovatio hora tiene que consumirse en el mismo momento en que se genera. No es posible almacenarlo, no existen stocks ni reservas estratégicas con las que afrontar una emergencia. Además, el consumidor, grande o pequeño, exige tener la electricidad a su disposición en cantidades no definidas y para momentos no determinados. El volumen de producción tiene que ser masivo y requiere unas instalaciones de tecnología avanzada, cuyos plazos de puesta en marcha son muy superiores a los de otros equipamientos industriales, y cuyos operadores en todos los niveles de producción han de poseer altísima cualificación profesional. Junto a ello, las inversiones que se necesitan para la construcción de nuevas centrales se cuentan en miles de millones de pesetas. El único modo de hacer frente a todas las exigencias señaladas es planificar y ejecutar, teniendo en cuenta el largo plazo, lo que su- Hora es ya de proclamar que el sector eléctrico está aportando todos sus medios a la protección del medio ambiente Los incrementos reales de los costes siguen sin cubrirse adecuadamente Hay que superar la postura de tímida comprensión para afrontar decididamente las soluciones necesarias a los problemas de todas y cada una de las empresas eléctricas sernos que España es un país pobre en recursos energéticos: sus ríos se caracterizan por su propia irregularidad, escaso caudal y prolongados períodos de sequía; nuestro carbón es de baja calidad, con explotaciones de difícil extracción y, por consiguiente, de altos costes de producción, y el gas y el petróleo se encuentran en cantidades insignificantes. La crisis energética del setenta y tres, además, fue ignorada durante años. ¿No ha exitido además de todo esto un desfase entre la realidad y los cálculos? -Sin perspectiva histórica, olvidando la profundidad que exige cualquier estudio serio del sector eléctrico, surge la pregunta de por qué se emprendió lá construcción de algunas de las centrales hoy en servicio, en ejecución o en parada técnica o estratégica. Resulta obvio que si él inicio de las obras se hubiera acompasado a las necesidades del consumo