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XVI ABC ABC 2 mayo- 1987 La última palabra Alfonso Pascal Ros Una tarde libre Necesito salir al paso de esos visitadores de exposiciones nocturnas capaces, sin luz, de acomodarse mejor entre la niebla. Mantengo en equilibrio desde hace horas, sobre mi mesa de operaciones, el cuerpo amartillado del hombre- alerta a merced de un gesto mío que le obligue a lanzarse sobre la multitud que gobierna unos metros más abajo, (la mujer que daba de comer a las palomas es un espía a mi servicio) Necesito advertir a los próximos preespectadores: una biografía apresurada, un bronco ciudadano valienteviolentoy la disculpa de unos versos casualmente acertados; hebefrénicos, hoy los niños juegan a casarse a los treinta y nueve. Y a pasar la vida buscando un trabajo mejor (una nueva disposición- contraseña ce palabras claves) o aguardando la noche, en actitud casi perfecta, la aparición del mismo joven perseguido devorando las calles sin aliento. ha puesto en fuga los anuncios de demandas. Forcejean. Retroceden cada noche el terreno conquistado. Más aún: al día del encuentro, repuestos al borde de la cama, ya no distinguen tan siquiera a su enemigo. Ellos. Anacreonte alegra las manos en espiral cerrada. (Del poemario Los poemas del apatrida En la parte más alta de la ciudad Aplazando las derrotas para la hora punta del mediodía, cuántas veces repetimos una carta porque se nos ha quedado abierta; arrancamos, en subasta si es preciso, fáciles aplausos; desprogramamos el rendimiento de nuestros rivales más pacientes... Está todo permitido. Pero hay momentos que la cruz de la ciudad a cuestas nos da la espalda porque hemos olvidado una palabra casi excelente que agilizaba el tráfico los días laborables. Y la ciudad ya no es la misma (el dios desnudo se transforma) Y tengo miedo entonces del hábito encinta que adivinan esas viejas con escote, del saludo de esos hombres que han aprendido a hablar del tiempo desde niños, de aquellas voces adulteradas con eco de sordina: Como se entere papá... No. No subiré mañana. En la parte más alta de la ciudad duerme Nijinski. Desconfío del transeúnte que ha devorado el último paisaje de colores y le ha cargado al pequeño héroe las culpas. Zurita Alvarez (Elegía a los genes del S. XX) Malviven hoy- retiro de un hombre desfavorable totalmente- fiados al corretaje de su maquinismo por completo. Cambiando de manos los colores más imprescindibles, aventajando sólo la superficie de contacto necesaria. Los hombres- 20. Rimas encontradas, poesía- pintura- sin concesiones. A velocidades de impulso; anfitriones que soportan atuendos demasiados rígidos, copartícipes intoxicados de best- seller y engranajes. Mediocres. Un hombre honrado después de otro (porque un hombre con prisa es fundamental en nuestro tiempo) expectante el siguiente. Temerosos de haber desafiado al mundo por encima de lo invariablemente permitido. La esencia- ecuación de un perfume incontrolado Era la noche anterior al día fajado Casi previsto. La poesía se viene encima a la edad puntual en que los niños nos dejan de hacer gracia. Porque siempre el hombre ha aprendido a suicidarse en los colegios. Hay excesiva gente en las aceras aguardando trofeos que no llegan a entregarse, delincuentes no habituales que han puesto en duda ei espacio natural del hombre primitivo: el hombre en clave de sol indispuesto por una noticia en mal estado de la radio. Es peligroso- me lo agradecerás el día de mañana recordar con veinte años: la leyenda del joven rey, el pecado perseguido de Cellini, la última promoción de estudiantes negros apedreada por no respetar la norma de usted- primero a la salida de las aulas; el periodista free- lance que tía dejado entreabierta la puerta de la cárcel. Esta noche los relojes de la ciudad apuntan demasiado arriba para ese niño que esconde sus brazos en la almohada. Nacido en Pamplona en 1965. Alfonso Pascal publicó su primer libro en prosa, La ventana (o cuento- tratado sobre las últimas ilusiones) en 1985, por el que fue premiado. En 1986 obtuvo e! premio de poesía de Muñera (Albacete) por Autobiografía de alguien Ha puWicado también Poeta de un tiempo imaginario y Convite de abalorios Hace unos días ha sido galardonado con el Fray Francisco de Vitoria, para poetas jóvenes. I, IIGiü