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24 A B C INTERNACIONAL Horizonte SÁBADO 2- 5- 87 Reagan declara ignorar las actividades de Channell Nueva York. José María Carrascal No ha perdido Reagan tiempo en distanciarse de Cari Channell y sus manejos: el presidente ha asegurado que nada sabía del desvío de contribuciones que recibía éste hacia armas para los contra Pensaba, por el contrario, que el destino que se daba a ese dinero, exento de impuestos, era perfectamente legal. El presidente hablaba a los postres de la cena que dio en honor del primer ministro japonés Nakasone y sólo horas después de que Channell hubiese sido condenado por defraudar al fisco con sus tejemanejes monetarios. La rapidez de la contestación y el poco apropiado foro indica que la Casa Blanca vio la dinamita que había en el asunto, y ha querido quitarle la espoleta cuanto antes. Como ayer les contaba, Channell fue sentenciado por recolectar dos millones de dólares para acciones político- -culturales, deducibles de impuestos, empleándolos luego en armas para los rebeldes nicaragüenses. Y más grave aún fue que acusó a Oliver North de estar implicado en ello e incluso de haber concertado entrevistas del presidente con algunos de sus contribuyentes. Reagan ha salido al paso de tales alegaciones y de lo que le implican. El presidente reconoció que había visto pocas veces a Channell, que había recibido a gentes que contribuían a su fundación y que incluso se lo habría agradecido. Pero él actuó siempre bajo la impresión de que se trataba de una campaña para ilustrar al público norteamericano sobre la crisis centroamericana y de apoyar a candidatos al Congreso que apoyaban su política en esa zona. Eso fue lo que les agradeció. No teniendo ni la más remota idea de que al mismo tiempo se estaba ayudando con armas a los contra Que es donde hubo delito. En el mismo sentido se ha manifestado el portavoz de la Casa Blanca: Hemos revisado documentos y documentos- d i j o- sin encontrar nada que indique que el presidente estuviera al tanto de las actividades alégales de Mr. Channell. Va a ser difícil probar otra cosa. De North no puede decirse lo mismo. El teniente coronel se hunde cada vez más en la madeja del asunto lran- contras que él mismo creó. Las acusaciones de Channell son muy específicas y sus contactos con los grupos de contribuyentes de éste fueron tan íntimas como repetidas. A él, al contrario que a Reagan, lo que le va a ser difícil es demostrar que no sabía que se estaban utilizando fondos libres de impuestos para otras funciones que las permitidas. Por si ello fuera poco surgen nuevos detalles de su papel, algunos de ellos tragicómicos. Se ha sabido, por ejemplo, que siendo segundo jefe de Gabinete en la Casa Blanca, North trató de detener dos veces las investigaciones del FBI sobre Channell y otros grupos que suministraban dinero a los contra Suministraban o se quedaban con él, pues uno de estos personajes se presentó como príncipe saudí, dispuesto a aportar 15 millones de dólares a la causa. Resultando ser un estafador iraní, que sacó al teniente coronel 200.000 dólares. Es una de las pocas notas cómicas en un asunto muy triste. UN CONVIDADO DE PIEDRA Estamos en un tiempo de resurrecciones- incluso han resucitado los acorazados norteamericanos de la segunda guerra mundial- y entre los cadáveres políticos internacionales que han vuelto a la vida se cuenta de una manera especial la Unión Europea Occidental, como habrán visto. Es una consecuencia lógica de los esfuerzos que están haciendo los europeos occidentales para generar su política exterior, su sistema monetario propio o su defensa. Crear instituciones supranacionales es muy difícil, pero en el caso de la defensa se ha descubierto con regocijo que no había que inventar nada, porque ya estaba inventada la Unión Europea Occidental. Alguien ha descubierto, en alguna parte, que ese era justo el sitio en el que había que instalar la defensa de Europa, sin depender directamente de los Estados Unidos, que es de lo que se trata. A nadie parece importarle demasiado la capacidad defensiva de Europa, pero, eso sí, sea la que sea tiene que ser independiente de la de los Estados Unidos. La Unión Europea Occidental, que murió o cayó en sueño cataléptico casi el mismo día en que nació, es entre otras cosas un monumento a la imprevisión europea. El tratado, que es de colaboración económica, social, cultural y de defensa, fue firmado en Bruselas el 17 de marzo de 1948 por Francia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Gran Bretaña (más Irlanda y los dominios británicos de ultramar) Fíjense en cómo serian las previsiones de ese tratado, en quizás el año más accidentado de la guerra fría que el 4 de abril del año siguiente, 1949, hubo que crear y poner en marcha el Pacto Atlántico, gracias al cual aún existe la Europa occidental. Todos los países firmantes del Tratado de Bruselas corrieron a Washington a firmar ese otro tratado, el del Atlántico Norte. Pero es que, además, yo no sé qué idea tendrían en 1948 los políticos europeos sobre cómo había salido Alemania de la segunda guerra mundial. Probablemente nunca nación alguna a lo largo de una guerra había sido tan metódicamente arrasada como Alemania. Y sin embargo, leyendo aquel lejano texto de Bruselas uno en seguida se da cuenta de que sus firmantes apenas tenían más preocupación que la de que no resucitase el militarismo alemán, lo que en aquel momento tenía que producir risa. Ya en el preámbulo se habla de resistir cualquier renovación de la política de agresión y de tomar las medidas, necesarias para el evento de una renovación por Alemania de la política de agresión ¡Y esto sucedía cuando la URSS había ocupado ya once países europeos, y estaba a punto de ejecutar la defenestración de Praga (la segunda) pues en el mismo marzo del 48 los comunistas ya se habían hecho con el Poder! El peligro, pues, no venía de aquella URSS que se había apoderado de toda la Europa del Este y central, sino de la arrasadísima Alemania, ocupada entonces por cinco ejércitos extranjeros. El artículo Vil del Tratado se ocupa exclusivamente del caso de reanudación de la política agresiva con Alemania Naturalmente, aquel papel se fue en seguida al cuerno, como. les decía. Para el 4 de abril del 49 ya estaba en pie la OTAN, y en cuanto a la cooperación económica, ésta tardó más; vino en 1957, con el Tratado de Roma (CEE) Se fijó en cincuenta años la duración del Tratado de Bruselas. Va a cumplir, pues, cuarenta. En 1998 habrá llegado a su final, a no ser que a alguien se le ocurra la peregrina idea de renovarlo. Lleva cuarenta años durmiendo en un mundo que há sido muy peligroso para Europa; y o peor es que no se ha enterado. Manuel BLANCO TOBIO El Tribunal que juzga en Israel a John Demiaiyuk se trasladará a Europa Tel Aviv. Ariel Roffé Por primera vez en la historia judicial israeíí. un Tribunal se trasladará en pleno al extranjero para estar presente en el interrogatorio de testigos que no pueden llegar a Jerusalén. Los jueces, así como los abogados de la acusación y de la defensa, personal administrativo, traductores y oficiales de seguridad, viajarán en mayo a la RFA y Bélgica. Aún no se sabe si el Tribunal viajará también a España y Polonia, pero los testimonios que se escuchen en esos dos países se incluirán en el protocolo del juicio. Un dilema no fácil precedió a la resolución de solicitar el testimonio de tres ex nazis que viven en Alemania federal. Uno de ellos, Otto Horn, que fue guardia en el campo de Treblinka, participó en la acción eutanasia de las fuerzas de asalto nazis. En esta acción se dio muerte a decenas de miles de inválidos y enfermos alemanes, para sanear a la sociedad aria. Horn, que tiene más de ochenta años, identificó ya a Demianjuk por el certificado de Trevniki. En las sesiones de la última semana continuaron los testimonios de los expertos en identificación de documentos. El perito en fotografías de la Policía federal alemana Reinhard Altman comparó fotografías del sospechoso de los últimos cuarenta años y estableció que el hombre que fue fotografiado en el campo de entrenamiento de Trevniki es la misma persona que se encuentra en el banquillo de los acusados.