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L A Chanson de Rolando cs sin ud; i. hi cumbre do h cpic i frjincesa... como t i Cantar dcL Mío Cid- i ci de lii üpaf ola. Tan es m i que alguno: comentarisías IkE- iron a compararla con la- lUaJa de Homero, y aquella tragedia de Troya, poniendo al caballejo Roldjlin y su fiel amigo Olivenís a la altura de A q u i l c s V H í c t o r Y en c i e n o modo tienen razón: la fuerza del rK enia (3.99 H versos endecasílaEms) en el momento crucial de a mueríc del héroe en plenos Pirineos muy bien puede ponerle a la altura del combale mortal que sostienen los héroes cncgos ante las murallas de la ciudad de Pn amo. Aunque, por desgracia, allí. en Roncesvalles, no estuviera un Homero... y hubieran de ser los juj lares los encargado: de cantar las íesia- s de los perstmajes. MSeiSieAUliliOSBIliA VIGILANTE EL CABALLO DE ROLANDO sobre su caballo... p, y luego- Era tal su congoja que Koldún sufriú o t r o des vanee i miento montado sobre el cüballo llamado Vigilanle. Sus estribos de o r o fino le mantuvieron erguido en la silla. No podía caer, aunque se mcliikara a uno u otro lüdo. -J A l final. V ante a abrumadora mayoría árabe, -Vigilame muere asaelado. provocando el dolor de su dueño. (iY los infieles Idn aion contra el conde Roldan sus lanzas y emplumadas s a c tas. Quebróse el escudo de Roldan, p e r o su c u e r p o q u e d ó indemne. Sin embargo, su caballo. ViEJIanie, fue alcanzado por varias flechas y cayó m u e r t o Huyeron los infieles sin esperar más mientras el conde llora el corcel perdido. Poco después cae muerto el propio hérco, con su cara vuelta hacia España, para que se cumpliese su promesa. Peto cVigilanleT no estuvo soTo en Roncesvalles. P o r q u e a su lado hay otros eaballi con nombre. Caballos cristianos y caballos infieles. Los caballos de los doce lares de Francia y los caballos de 05 guerreros árabes. En el poema se citan éstos: Iban por el campo de batalla el conde G a r í n montado en su corcel Sorel, y su compañero Gerei, en su caballo Paso de Ciervo, ambos hacían prodigios de valor derribando de jas monturas a numerosos infieles, -E l arzobispo Turpm se adelantó a Iodos, monlaba en Alegre, un caballo que habla eonÍuLstado al rey Gresatle. all: en inamarca. Era un corcel veloz, con ágiles cascos, patas l i a s muslo c o r l o largos los flancos, ancfia grupa y alto espinazo. La cola era blanca y amarilla b crin, las orejas pequeñas y la cabeza leonada. Jamás hubo animal que pudiera ipualarle en la cañera. Surgió entonces de las filas sarracenas un infiel llamado Valdabrün. rev poderoso que habla armado caballero a! rey Marsil... m o ñ u d o sobre su caballo Graminundt más rúpido que el halcón. -Habla en el ejercito de M a r l un africano llamado M a l q u i d í n hijo del rey Malquid. sus armas eran de oro batido y brillaban al sol. Monlaba en u n caballo llamado Salloperdklo. r i p i d o tomo la noche... T Luego surgió un mfiel llamado Grandonio. hijo de Capuel. rey de Capadocia. montaba un caballo llamado Marmorio. tan ligero como el pájaro. Y por hoy hasta. Otro il a hahlaí- eitios de Vt- ütedow. el cüba lio de Carlomagno. v de los demás caballos firabcs Je la segunda p a r t e de la C h a n s o n de R o land- Los caballos de la Historia y la leyenda. J u l i o MERINO Sin e m b a r c o hav I g o q u e identifica plenamente la Chanson de Roland- con la Ilíada ¡3 presencia en plan protagonista de lo caballos. El caballo ijcl héroe aparece con- nombre y apenidiR (como JOJH de Aquilea) e caballo del emperador, los cabaUos de los doce pares de Fronda, los caballos del rey y el emir árabes, los caballos de los p a n d e a señores aliados... jtodos! Todos iven en la obra casi a la par que sos renombrados jinetes, hasta el p u n t o de que la C h a n s o n pcrvleria gran pane de su luerzii si de goLp desapareciesen los nobles animales que montan los héroes. Pero antes de hablar de los caballos conviene punrualizaj los l i mites de la Historia y la leyenda, p o r q u e a m b a s se c o n f u n d e n- -como en la- llíada -v e entremezclan a to largo del relato. La -Cbanson de Roland Cand o n de Rold ni es un cantar de gesta de finales del siglo X I que rect ge la peripecia buman y militar de aquel gran ejército de Carlomapno que invadiú España para luchar contra los árabes y en ci que era héroe indisculible el caballero Roldan, sobrino predilecto del emperador- La obia está dividida en tres panes: la traición de Canelón y la descripción de lo? ejércitos moro y cristiano, la bátala de Roncesvalles (lugar de Navarra Mtuado a treinta y tantos k i l ó n i e i r o s de Pamplona y SO metros de altitud pirenaica) y la muene del h roe. jefe de la retaguardia. y el castigo de Carlomagno. implacable en homenaje al cíÜMllero trágicamente muerto, O sea, una Teyenda en la que los ieuropeos son el porCairsIand a r l t del iJios verdadero V los defensores de la crisliandad (los buenos) y los árabes, unos- i n íielesn que viven equivocados y han invadido un mundo que no les pertenece (los malos) A s i C a r l o m a g n o es como un semidiós, supremo señor del bien y del mal y juez último de Jos pccadosts de sus hombres, y Roldan, el más valiente de los mortales y el mas amigo de Los amigos... mientras el rey Maisil y el emir R a h g i n son los infieles- sanguinarios que maian en nombre de Alá- Abjura de tus errores y sir e al verdadero Dios dice Carlomagno a Baligán en el momento crucial de su enfrenlamienio a muerle. Lo cual no es del todo históricamcnie cierto La Historia dice que el emperador Carlos, eiertamcnte. realizo una expedición militar el año 77 S por el norte de España y que durante cuatro meses (y no siete años, como dice el F oema) comhaiiú contra los españoles (atabes y no árabes) y conquistú Pamplona y otras plazas fuertes, aunque no Zaragoza, a cuyo cerco hubo de renunciar en seguida. A l regresar a Francia, y cuando su ejército atravesaba los Pirineos, los montañeses vascos atacaron su relaguiírdiii y le inlrinsicion una gran derrota, incluso matando al jefe de la misma- d caballero R o l d a n- y sus c. ipiínnev, Y seguramente jos hechos íucron asi, o asi se des- Brenikn tambiéna rdeli ó- -Poema de ernardo del C p el héroe leonés creado por la fantasía es- pañola como contrapunto del héroe galo. En cualquier caso, y fuesen los hechüS como fuesen, lo que a la postre imperó fue la fuerza del- cantar de gesta- y lo que durante siglos cantaron tos juglares por el- camino de Sanltágo. la gran ha ¿aña de Rotando en h batalb de Roncesvülles y la gran venganza de tZjrlomagno, que exterminó a los úrabcs de Marsil v Baligán, coaligados. Es decir, la levendar V ahora, y a vayamos al encuentro de los caballos. El primero 4 ue aparece en el poema naturalmente, es el del héroe. O sea. Vigilantc- H un corcel más rápido qüc el viento, impetuoso, luerie. con bocado v estribos Je oro fino que no teme a nadie ni a nada y que se enfrenta ai contrario con la fuerza de un elefante ¿y no se l l a m a b a o l l f a n l e la tronipa mágica o cuerno de caza que Roldan toca pidiendo auxilio ya a la desesperada? -Vanas -eees se a l a el nombre de- V i g i IjiiLe en el j Jcma. Lasi en Laua una üe las acciones heroicas del protagonista y siempre para a abar su podeno y su destreza. Es más, hav un momento de la batalla en el que Vigilante sostiene y lleva a un Roldan casi exánime. -A I I J iba Roldan desvanecido 64 Próximo capitulo: Vencedor- el caballo de Roncesvalles