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DOMINGO 26- 4- 87 ESPECTÁCULOS ABC 115 Neil Young, la tardía llegada de una leyenda del rock Madrid. J. M. Costa Anoche, y en medio de una sorprendente ausencia de promoción, actuó en Madrid una leyenda del rock Neil Young. Lo hizo en torno a la fiesta de la Comunidad madrileña en el auditorio de la Casa de Campo. Con su tardía llegada se completa un poco más el espectro de mitos que ya han visitado nuestro país, en este caso el mejor representante de una cuidada hipersensibilidad de aire psicodélico. Pero Neil Young es ante todo raro. Nació en Toronto, Canadá, Neil Young en el año 1945, hijo de un cronista deportivo, y ya de adolescente formó un primer grupo pop que después abandonaría para circular como cantautor por el circuito fronterizo entre Canadá y Estados Unidos. Por allí conoció a Steve Stills, con quien monta uno de los primeros grupos hippies tras haber llegado a la costa Oeste cruzando el continente a lomos de un Pontiac modelo del 53. Ese grupo se llamó Buffalo Springfield y uno de sus problemas es haber empezado a hacer countryrock allá por el año 67; demasiado pronto. Otro problema lo constituía cierto encuentro de personalidades entre Stills y Young, que en alguna ocasión les llevó a las manos sobre el escenario. A todo esto, Young trabajaba sin permisos... todo un poco extremado. Como fuere, Buffalo Springfield se deshizo en el 68 y Stills pasó a formar asociación con Graham Nash (ex Hollies) y David Crosby (ex Byrds) Young se apoyó en un grupo llamado Crazy Horse y, tras un primer álbum decepcionante sacó otro espléndido Everybody knows this is nowhere donde presentaba una guitarra y unas canciones que aún hoy, tras casi veinte años, siguen siendo monumentos del rock Poco después Young se une a Crosby, Stills y Nash para sacar Deja vú el álbum más vendido de aquel grupo y en el que las canciones de Young Country girl y Helptess eran asombrosamente superiores. Mientras estaba con el grupo, Young demostró creatividad de sobra como para grabar junto a Crazy Horse el excelente After the gold rush con unas letras entre expresionistas y surreales de una potencia impresionante. Continuó el éxito con Harvest pero con el tiempo este trabajo ha venido a menos. También coincidiendo con él, Young comenzó a tener comportamientos erráticos en escena y a introducirse en una vena morbosa tal vez aumentada por las muertes por sobre- dosis de amigos y compañeros. Tras un hiato prolongado hasta 1976 Young parece volver a cierta forma con Zuma y el respeto que hacia él mostraban el emergente punk De hecho, el punk pareció dotarle de nuevos bríos y aún más fuerza en escena, como demostraría en 1980 con Live rust Crítica de teatro La marquesa Rosalinda por la Compañía Esperpento, de Sevilla Título: La marquesa Rosalinda Autor: Don Ramón María del Valle- lnclán. Dirección: Juan Carlos Sánchez. Espacio escénico: Juan Ruesga. Música: Fuedhlem Grube. Intérpretes: Rosario Lara, Roberto Quintana, Aurora Sánchez, Consuelo Trujillo, Inma Alcántara, Fernando Bulnes, Matilde Flores, Manuel G. Monteagudo, Juan Montllla. Montaje de la Compañía Esperpento. Teatro María Guerrero. ños o, con cierto presentimiento dilettante y distanciados como una burla del modernismo desde la esencia y la imagenería propias de la teórica modernista. Juan Garlos Sánchez opta por esta segunda postura y hace danzar a sus actores una especie de alado minué, de danza farsesca en la que la poesía modernista se transmuta en ironía. Tal vez La marquesa Rosalinda pide hoy otra lectura en la cual los actores tomarían completamente en serio a sus personajes. Así la acción se descompondría en dos planos. Uno, el real valleinclanesco, y otro- teatro dentro del teatro- el irreal de la comedia del arte en la que las máscaras, Arlequín, Collombina, Pierrot, Polichinela, conviven clrcunstancialmente con la frágil Rosalinda, la cauta Amaranta, el engañado y calderoniano marqués. Pero te elección es la más convencional, más usual, por la farsa. En ella se desenvuelven bien estos jóvenes y diestros actores andaluces. El ámbito escénico, muy sintético, claro, italianizante, compone perfectamente con ropajes y actitudes. Los versos están dichos con precisión. Alguna vez el sonsonete parece. Por ejemplo, en las preciosas estrofas del último coloquio, un tanto a lo Cyrano, de Arlequín y Rosalinda. Suena fuertemente en labios del actor y actriz el hemistiquio de las cinco sílabas, pero no importa. La musicalidad del decasílabo es deliciosa. Lo mismo que la del eneasílabo, tan propia del verso francés, que Valle- lnclán convierte en melodiosa y un tanto galaica cantinela. Enfatizada la acción por el designio farsesco, la trama se desliza ágil por la versificación llena de picardías, de pies quebrados en los que canta la palabra aguda final. Rosario Lara tiene una voz muy femenina, una dicción clara y reposada y compone la figura en grato melindre en el que el sentimiento se balancea en la ironía. Fino trabajo al que pone un contrapunto un tanto excesivo Roberto Quintana en un Arlequín entre la comedia del arte y el gracioso de nuestro teatro clásico, que ya es otra cosa. Acertada Consuelo Trujillo en su primer solo con la marquesa; Monteagudo, mejor en el paje que en el- abate. Graciosa, viva, pintoresca, Aurora Sánchez en la Colombina, y muy buena caricatura Inma Alcántara en Misa Rosa. Un trabajo excelente, simpático, que denota cuidadosa lectura, el de esta Compañía Esperpento en una pieza valleinclanesca que todavía no ha entrado en el ya cercano ciclo del esperpento. La música subraya y conduce con buen sentido la acción y en conjunto se logra una visión honesta y pulcra de un texto en el que hay muchas más cosas. Pero esa es otra historia. Lorenzo LÓPEZ SANCHO Rosario Lara y Roberto Quintana La Compañía Esperpento, de Sevilla, huésped por unos días del Centro Dramático Nacional, presenta su último, por ahora, montaje: La marquesa Rosalinda precioso texto que Valle- lnclán escribió en 1913 entre Voces de gesta que es del año anterior, y La cabeza del dragón que es del año siguiente. La marquesa Rosalinda ofrece al hombre de teatro, incluso al lector de hoy, un abanico de posibilidades. Desde la lectura directa y simplemente como un juego teatral del modernismo, según el cual bajo la amenaza del gerifalte, dice en versos ricos de oro y esmalte Don Ramón María del Valle- lnclán según Rubén Darío cosas misteriosas, trágicas, raras, de cuentos oscuros de los anta- Luces de bohemia suspendida por enfermedad deRodero San Sebastián. Efe El Centró Dramático Nacional se ha visto obligado a suspender la representación en San Sebastián de la obra Luces de bohemia por enfermedad de su protagonista, el actor José María Rodero, quien padece una bronquitis aguda y un agotamiento psícofísico, por lo que debe hacer reposo en cama durante al menos siete días según el parte médico leído por el director de la obra, Lluis Pasqual, en rueda de Prensa celebrada ayer. Lo último que se hace en teatro es suspender una actuación y antes de eso se echa mano de todo lo que uno puede, pero en este caso no es posible porque el espectáculo Luces de bohemia va unido a. la figura de José María Rodero puntualizó Pasqual, quien anunció las fechas del 17 al 21 de mayo para la puesta en escena en San Sebastián de la obra de Valle- lnclán.