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80 A B C REPORTAJE DOMIÑIGO 26- 4- 87 El Parque de Doñana y las Tabla La sobreexplotación de las aguas subterráneas se está convirtiendo en un problema que amenaza el futuro de las principales zonas húmedas de la Península. Estos lugares pueden considerarse como la última esperanza de supervivencia para miles de aves acuáticas que se encuentran en peligro de extinción. Los abusos, que ya han reducido en un tercio la vegetación de las Tablas de Daimiel, junto a El futuro agrario de España, los lugares de interés ecológico, las tierras de pasto y la supervivencia de especies animales acuáticas, aves y vegetales se hallan en grave peligro. La causa de todo ello son los constantes abusos y agresiones a los que se halla expuesta la Naturaleza: matanza descontrolada de especies, incendios forestales, contaminación de aguas, nocivas exposiciones radioactivas, pero, sobre todo, el motivo principal de este desestre, el problema más acuciante en la actualidad es la sobreexplotación de aguas subterráneas y, por tanto, la consiguiente desecación de los principales acuíferos y humedales españoles. Según Jesús Casas, nuevo director del Parque de Doñana, España posee una cifra ínfima de espacios protegidos, un 0,3.3 por 100 respecto de la superficie total del país. Es la mitad del espacio de la media europea (un 0,64 por 100) teniendo en cuenta, además, que Europa, por su condición de Viejo Continente, apenas tiene zonas sin explotar. Estos datos demuestran la desventaja que llevamos los españoles respecto al resto de los países del mundo. La cifra deseable estaría en torno á un 3 por 100 de espacios protegidos. Las condiciones óptimas de los mismos dependen, en gran medida, de las condiciones de sus aguas subterráneas. Hasta hace muy pocos años los Gobiernos no fueron conscientes de la estrecha relación que existe entre aguas subterráneas y aguas superficiales. Las lagunas, ríos, sotos, ¡uncales, etcétera, no son más que el resultado de la afloración de las aguas subterráneas a la superficie. Precisamente, dada la urgencia del problema y su importancia, el pasado mes de enero se celebró un Seminario en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid, en el que se abordaba la necesidad de la protección de los humedales en España. Participaron todo tipo de expertos, además de catedráticos de Ecología e Hidrogéología de las distintas Universidades de Madrid. También asistió el. profesor Ramón Margalef, considerado como el mejor ecólogo teórico del mundo. El acontecimiento tuvo una trascendencia sin preceotras acciones que amenazan el Parque de Doñana, simbolizan la actitud política española en la defensa de la Naturaleza. En ambos casos se impone la realización de estudios previos que analicen el impacto ambiental de las reformas propuestas. Desgraciadamente, la desaparición, en el pasado mes de octubre, de 27.000 aves en el Parque de Doñana, simboliza el triste sino de nuestras reservas naturales. agua se refiere, como muy alteradas. Estas zonas, además, son la única esperanza de supervivencia de aves acuáticas en peligro de extinción, que procedentes de África y a su paso emigratorio hacia Europa anidan en nuestro país. El Gobierno español, aunque tarde, se dio cuenta del peligro ecológico que el uso indiscriminado del agua estaba provocando. El 8 de agosto de 1985 se publicaba la nueva ley de Aguas en el BOE que derogaba a la anterior y ya arcaica ley de 1879, cuyo máximo error era considerar las aguas subterráneas como propiedad privada de quienes las descubriesen. La actual ley se adapta al cambio de necesidades que la Constitución de 1978 produjo con la reorganización territorial del Estado, y se acerca a la creciente conciencia ecológica reconociendo el agua como un recurso natural escaso e irreemplazable Con el cambio de mentalidad, el agua pasa a ser un bien de dominio público y su explotación se limita con la nueva legislación. Con estas medidas no se consigue más que salvaguardar mínimamente las reservas de agua, que de lo contrario estarían en situación de alarma cada dos años. Por tanto, no resultan lo suficientemente eficaces como para evitar, a largo plazo, una desecación total e irreversible. dentes, tanto por el interés científico como por la afluencia de público, que rebasó la capacidad del espacio que le había sido asignado. El éxito animó al profesor Ramón Llamas a proponer una convocatoria para una Conferencia Internacional de Hidrología, que tendrá lugar del 9 al 13 de mayo de 1988, en Sevilla. Colaboran organismos internacionales como la UNESCO y la UNEP, así como otros que aún están sin confirmar. La nueva ley de Aguas El pensar que los humedales (zonas pantanosas, lagunas, marismas) eran zonas inhóspitas e insalubres para el hombre es un lastre histórico que hemos arrastrado a lo largo de muchos siglos. Por ello los Gobiernos se esforzaron por fomentar su desecación y transformarlos en lugares de cultivo, alterando con ello todo el ecosistema. Aunque ya se ha caído en la cuenta del error, es un hecho que la sobreexplotación de aguas sigue siendo el mayor problema en la actualidad a través de planes erróneos de regadíos y de la falta de control. La explotación y utilización tanto de aguas superficiales come subterráneas afectan tanto a la cantidad como a la salinidad de las aguas, modifican las evoluciones temporales y cambian la distribución espaDesastres ecológicos cial. La mayoría de las zonas húmedas de importancia en España (se Entre las cuatro zonas de mayor han catalogado más de doscientas) interés ecológico incluidas en el pueden considerarse, en lo que al grupo A de la lista internacional El coto de Doñana- e n la imagen, u para millones de aves acuáticas, que plotar al máximo las aguas de ni MAR, realizada en 1956, destacan: las Marismas del Guadalquivir, el Delta del Ebro y las lagunas de Castilla la Nueva (entre las que se encuentra las Tablas de Daimiel) Con objeto de proteger las Marismas del Guadalquivir y las Tablas, se crearon los Parques Nacionales de Doñana y las Tablas de Daimiel con una extensión de 700 y 20 kilómetros cuadrados, respectivamente. En La Mancha existen numerosas lagunas salinas que constituyen un excepcional laboratorio de estudio sobre sedimentación salina en ambiente continental, así como una fuente de recursos paisajísticos y económicos de inapreciable valor. En las lagunas del Delta del Ebro, los aportes de agua dulce procedentes del desagüe de los arrozales próximos provocan un cambio en la salinidad natural dé sus aguas, influyendo, asimismo, en toda la comunidad biológica de la que forman parte. Estas zonas son la única esperanza de su- Doñana y Daimiel, las zonas más pervivencia para miles de aves acuáticas en afectadas y manipuladas por el hombre, siguen sufriendo su acoso peligro de extinción y los descuidos de una irregular ad La nueva ley de Aguas no es lo suficiente- ministración por parte de sus responsables. mente eficaz para evitar una desecación to- Las Tablas de Daimiel han soportado demasiadas agresiones en el tal e irreversible a largo plazo pasado, que amenazan ahora con total del ecosistema. La creciente extracción de aguas subterrá- la desaparición que se intentó a finaLa desecación neas ha reducido en un tercio la vegetación les de los sesenta, la contaminación de las aguas por vertidos residuales en las Tablas de Daimiel y, sobre todo, la creciente extracción de aguas subterráneas con