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ABC, pog. 66 LGUNA idea o algunas consideraciones me gustaría aportar sobre ese literario asunto de los mundos propios, fácilmente alargable hacia el más recovecoso territorio de los abismos personales, con lo que intentaría cumplir- e n alguna medidacon al menos uno de los términos de esa disyuntiva del título. Pero para ello no me queda más remedio que involucrarme a mí mismo, que situarme en la estricta franja de la confesión personal, de la declaración privada. Uno mantiene la teoría de que como narrador- como novelista- es exclusivamente deudor de sus propias obsesiones. Teoría de medio pelo- s i se quiere- pero adecuada para aplacar pretensiones de mayor transcendencia, para delimitar un rasero teórico que impida toda vana pretensión de subirse a la parra. No hay para mí mejor orden de lucidez- e n esta farragosa, y con frecuencia pretenciosa, manía de escribir- que el que reporta la desnuda contemplación de nuestras modestas y hasta precarias incitaciones. Y entre ellas- cuando uno escribe, porque así lo tiene decidido, para nada, que es como la forma más libre de escribir y la más acorde a la manía de hacerlo- nada más sugestivo y atendible que lo que fragua en obsesión, que lo que se convierte, así, en irreprimible impulso, que sólo en la pasión de las palabras puede culminarse. De eso- como digo- se siente uno deudor, porque las obsesiones van marcando ese interior universo donde hay que vérselas consigo mismo, alimentadas- vaya usted a saber- en la experiencia, en la memoria, en la fantasía o en cualquier otro reducto más o menos inconfesable. Lo cierto es que en ellas radica esa deudora propagación que se va sustanciando en algunas germinales imágenes de alguna germinal historia, en algunas ideas narrativas- a la postre- más tarde o más temprano revestidas de sucesos, de personajes, de conflictos, de acciones y emociones, al tiempo que- s i hay suerte- se acierta con el hallazgo de las palabras precisas y reveladoras. De las radicales obsesiones que uno padece y cultiva se nutre- e n la también más ra- TRIBUNA ABIERTA DOMINGO 26- 4- 87 A nante camino que conduce irremisible al placer de las palabras. O sea, que los narraPor Luis MATEO DIEZ dores tenemos inscrita nuestra condena de tadical medida- ese mentado mundo propio, les en un originario afán de mentir, que pasa que uno lleva puesto y asumido acaso como por la inocencia de ser los primeros degustauna condena aceptable, y del que siempre se dores de nuestras propias mentiras, sensibilipuede alimentar la sospecha- l o que en mi zados luego para apreciar las de los demás y caso lo hace más llevadero- de si no estará- a l f i n- predestinados a ejercer de auténtihecho de la materia de la que dicen que es- cos embaucadores. tán hechos los sueños. La escritura sería el sistema definitivo para Su espacio es obviamente perlograr perpetuar esas mentiras y sonal e intransferible, acotado en- a la postre- lo que más puede esa reserva un tanto insondable enaltecerlas, porque el placer de de la casi vergonzante subjetivilas palabras- a l que se propendad, y desde ahí es desde donde se relaciona íntimamente de uno inicia- entre desazones, con la belleza de las mismas: es dudas, sorpresas- el maniático lo que bien puede denominarse y obsesivo camino que conduce un placer literario. -e n la particular experiencia de En la realidad verdadera está, la escritura- a una especie de así, instalado el narrador- como no menos particular exorcismo, cualquier otro hijo de vecino y, a porque- a l final- esto de la esveces, con más precarias antecritura es también como una técnas para entenderla o sobre ella nica o una táctica de liberación, administrar algún grado de lucicomo un higiénico menester padez más allá de la mera perplejirecido al de sacar agua de un dad- pero en la imaginaria- -en pozo para que el pozo quede la mentirosa- tiene su más calimpio y vacío, hasta que las filLuis Mateo Diez bal territorio, pues allí radica el traciones o los veneros interiores Novelista mundo de su tabulación y hacia vuelvan a llenarlo. ella propende todo su obsesivo Supongo que por la vertiente de lo más in- trabajo. sondable es por donde corre uno el riesgo de En este juego de verdad y mentira se diriacercarse más a los abismos personales que me buena parte de su vida, ya que ella está antes mentaba. obviamente alcanzada por ambos ámbitos, y Hay escritores que nos conformamos con todos sabemos- y los fabuladores demasiano rebasar un determinado nivel: el suficiente d o- que lo más intenso, lo más apasionante, para que las cosas fluyan hacia afuera y las lo más arrebatador, no está- a veces- en obsesiones cubran su despliegue, y produz- esa vida real sino en la más imposible o ilucan sus frutos narrativos, por encima siempre soria, por donde la imaginación y la fantasía de la superficie. Y los hay que ejecutan la in- reconquistan un mundo de más radicales e mersión sin ninguna piedad, como explorado- indefinibles experiencias. res alucinados de un abismo que apasiona y Ciertamente que el narrador acaba siendo aprisiona en su vértigo. así- p o r su propia condición de t a l- una especie de mediador entre lo real y lo imaginaEn cualquier caso, debiera quedar claro rio, desmarcado con frecuencia hacia uno u que la delimitación de ese propio mundo no otro lado, en la trama y en el logro, en la estriba únicamente en la reserva de miradas construcción y en el mantenimiento de esos interiores, de abismales indagaciones, de iluminación de un particular paisaje que se con- mundos propios sobre lo que he venido insisquista sólo de paredes adentro, sino en la en- tiendo. riquecedora conexión de todo eso- q u e a la vez conforma un punto de vista peculiarcon la realidad en la que el escritor está situado, con lo que es la común experiencia de los cotidianos avatares que con los demás comparte. INGLES en ESPAÑA 84.000 julio Para vender o alquilar responsablemente Moderno Colegio en la Sierra de Urbión. sus pisos, locales comerciales, oficinas, Algo me gustaría, finalmente, aventurar soProfesores nativos. Grupos misma edad. chalets, etcétera, utilicen nuestra especialibre esa especie de doble juego de realidaCon informática, excursiones, actividades... zada organización profesional, con más de des, entre las que el escritor ejercita la me- INGLES en INGLATERRA cuarenta y cuatro años de demostrada efidiación, pues como proveedor de ficciones En familias con excursiones 115.660 mes cacia y seriedad. Les saluda cordialmente anda estableciendo algún tipo de conducto RAMIRO CALLE (API número 11) J J F IV! Jaime Vera, 9 entre la realidad verdadera- p o r llamarla de 28011 MADRID algún modo- y la realidad imaginaria, que es EXCLUSIVAS RAMSRO Ter (91) 46431 77 la que se sustancia como resultado de sus inGoya, 58 435 28 00 venciones. MUNDOS PROPIOS, ABISMOS PERSONALES (y II) ¡PROPIETARIOS! INGLES en Veren ó GIANELLO VIAJES S 275 55 48 Castelló, 61, 1. GAT 1.594 A mí siempre me ha gustado simplificar- para no complicarme mucho la vida- a la hora de determinar la condición del narrador como mentiroso, afirmando que el carácter fabulador de esa condición se corresponde con una modesta inclinación a la mentira, que uno intenta luego perpetuar en lógicos grados de mayor ambición y por el pernicioso y fasci- PASTELERÍA ELEGANTÍSIMA, BOUTiaUE DEL BOMBÓN En barrio alto nivel de Madrid necesita SOCIO- COLABORADOR A C Víctor Andrés Balaúnde, 11