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DOMINGO 26- 4- 87 OPINIÓN ZIGZAG A B C 37 Escenas políticas Lipp Una gran figura del París aroniano y sartriano, Roger Cazes, acaba de morir. Una figura cultural de la talla casi de Eluard o Lacan. Cintilla de la legión de honor en la solapa del invariable traje gris, monsieur Cazes regentaba Lipp, el gran enclave estratégico del Boulevard Saint Germain, la capilla sixtina del entrecote, la grande y admirable brasserie en la que restauraron sus fuerzas, en este y en el otro siglo, Marcel Proust y Scott Fitzgerald, monsieur Cazes oficiaba sin la afectación de tantos colegas suyos, con sencillez, pero severa disciplina. Practicaba un calculado criterio discriminador, reservando las buenas mesas, próximas a la vidriera, a los fieles de la institución, relegando al fondo a los advenedizos, exiliando a la ominosa planta superior a los millonarios venezolanos o a los ejecutivos de calcetín corto. Georges Pompidou, ya presidente de la V República, mantuvo lealmente su mesa semanal, a la una y media de la tarde, en el ángulo izquierdo, tajo el espejo novecentista. Un joven y altivo ministro de Finanzas, de nombre Valéry Giscard d Estaing, reclamó una noche la mesa que no se había molestado en reservar, como si la mereciera por derecho propio: monsieur Cazes, que habitaba en el polo opuesto a la adulación, puso en la puerta al ministro, con seca cortesía. Despedimos desde aquí, sombrero en mano, al imperturbable y añorado patrón de Lipp. tendencia a mirar a un lado y a otro antes de hacer lo que quisieran hacer; que están, finalmente, en peligro de no (legar a quererlo Difícilmente se puede expresar con más senciliez y exactitud algo que siente, que ocurre a un enorme número de españoles. No nos atrevemos a utilizar la libertad ante los abusos de poder que nos dejan suspensos y atónitos. STA bien que a lady Di la lleven al Café de Chinitas para que vea cómo bailan en mi pueblo y cómo se nos va desahogando el genio con el taconeo sobre el tablao. Cuando no acertamos a apañarnos mejor, empezamos a mover los brazos en el aire y a castigar el suelo con el zapateado. Y a clamar con el j i p í o Los demás no nos entienden, pero se divierten. No ha sido posible tener una fotografía de lady Di arrebatada por la inspiración misteriosa del flamenco, como aquella que nos dejó Nancy Reagan cuando salió por peteneras. Pero al menos ya ha recibido su bautismo de rumbitas. La visita al Prado es una visita obligada de huéspedes ilustres, y lady Di complió esa obligación resignadamente, como quien soporta la charla aburrida de un viejo embajador por razón de Estado. Pero la visita al Café de Chinitas es una picardía disculpable, como quien se escapa de tapadillo para hacer una ¡nocente escapada de la jaula del protocolo. A los príncipes ingleses les han dado una vuelta por los símbolos de la raza, el Prado, Salamanca, Toledo, el Gobierno y el Café de Chinitas. O sea, Goya, fray Luis, Garcilaso, Felipe y el Chato de Málaga. Con Espartaco y Joselito, la visión de España al completo. No hay que despreciar, ni siquiera ahora que ya estamos en Europa, el tesoro de nuestro folclore. Nuestros mismos socialistas llegaron despreciando despectivamente el folclore, como si el folclore fuera un vicio de la derecha cavernícola. Y ya han visto ustedes. Han terminado por llevar el folclore al Senado, seguramente para dotar de savia pujante a las instituciones políticas desfallecidas. Hernández Mancha, que no empezó de novillero ni de flamenco, sino de róckero posmodernista, quiso llevar al Senado el debate con don Felipe, pero don Felipe no entró en el tablao, y don Antoñito tuvo que inventarse lo del voto de censura y armar la zambra en el Congreso. El Senado se ha convertido, de una Cámara política, en un salón silencioso para dormir la siesta autonómica. E Memoria humana El reciente estudio elaborado por el arqueólogo Vitali Larichev sobre construcciones neolíticas demuestra la superioridad de los calendarios lunares prehistóricos sobre otros actuales. Con cierta periodicidad, el hombre ha mirado el pasado como un tiempo superador del momento en el que vive: -el Renacimiento glorificaba los ideales clásicos; el Romanticismo reproducía en su literatura las ojivas de los monumentos góticos... A pesar de las tecnologías nuevas, que nos acercan al siglo XXI, el hombre sigue encontrando en tiempos remotos muchas incógnitas y paradigmas de pensamiento que reclaman un análisis de su memoria. Aravaca sin agua Que un barrio entero de Aravaca, a diez minutos del centro de Madrid, pueda quedar sin agua por una avería es comprensible. Que la torpeza, improvisación o falta de profesionalidad de los responsables del Canal de Isabel II prolongue esa situación durante horas y días, es otra cosa. Deberían sonrojarse los responsables del Ayuntamiento, de la red distribuidora de agua. Las viviendas, que en número incontable han permanecido sin agua, sin una sola explicación y sin saber cuándo va a reanudarse el servicio, acaban de hacer un viaje no ya al tercero, sino al cuarto mundo. OVIDIO Algo que había que hacer con el Senado. Y don José Federico de Carvajal ha encontrado la solución. Esta es la ventaja que tiene poner al frente de las instituciones del Estado no a un jurista, sino a un poeta, a un espíritu creador e imaginativo. Donde no pudieron actuar ni el señor presidente del Gobierno ni el jefe del partido de la oposición, actuaron María Dolores Pradera y los Gemelos. Aquel día, los señores senadores debieron de despertarse de su siesta. En el solemne ámbito ya no resonaban los somníferos discursos de sus ilustres colegas, sino palabras extrañas y desconocidas. Versos de Machado y Neruda en la voz prodigiosa de Rafael de Penagos, y canciones hispanoamericanas en la voz dulce y cálida de María Dolores Pradera. El zumbido de moscardón de los discursos se había trocado en e) rasgueo increíble de los Gemelos, que hacen diabluras con la guitarra. La izquierda española no sólo había reivindicado el occidentalismo, el europeísmo y la escuela de Chicago, sino que también reivindicaba el folclore. Estos socialistas nuestros no le van a dejar a la derecha española ni una idea, ni un personaje. Lo mismo le quitan a Fernández Ordóñez que a María Dolores Pradera. Del escaño a la alameda, pasaba la Flor de la Canela, déjame que te cuente, limeño, mientras Ana Belén y Víctor Manuel cantaban lejos, entre el público municipal y espeso, lo de la vara de avellano del abuelo y lo de la Puerta de Alcalá, miralá, mírala, miralá, miralá. La derecha española está perdida. Si ya no puede defender ni el cucurrucú, paloma, ya me dirán ustedes lo que tiene, que hacer en esta democracia. A lady Di no la llevaron al Senado. Quizá fuese un espectáculo demasiado progresista para una princesa tan delicada. La dejaron, en el Café de Chinitas, donde el folclore no tiene tanto empuje ni tanta bravura celtibérica. Un Senado como el nuestro no lo aguanta ni la democracia inglesia. Jaime CAMPMANY Atónitos Con razón lamenta Julián Marías la anemia de nuestra democracia. Ve con zozobra que la espontaneidad de los españoles merma y se disipa y empiezan a no atreverse a usar la libertad que existe, van adquiriendo la INTAS SU RE R FliCI ES p VENDÉ: t S E RENTA ANTIGUA, S. A, Íé: Í Torre de Madrid, planta 7 Teléfonos 241 22 98- 242 34 68