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25 abril- 1987 ABC ABC XI -Policíaca- -Novela- Se ha escrito uncrimen James Andersen Planeta Barcelona, 1986- 87 Aunque en los medios de comunicación así se ha dicho, aunque los editores así lo han dado a entender y aunque en los catálogos aparezca James Andersen como autor, lo cierto es que lo único que ha hecho ha sido adaptar los guiones televisivos que en estos momentos estamos viendo en España bajo la rúbrica genérica de Se ha escrito un crimen Tres son los volúmenes que han llega. do a mis manos, y en cada uno de eJtos se recogen dos casos bien diferenciados. Sólo que en el primero cabría dudar de si las dos tramas- e l asesinato del fabricante de comidas hechas y el robo de ciertos documentos sobre una nueva fórmula de fabricar esos platos- se idearon originariamente como una sola o si, sencillamente, los responsables de pasarlo al celuloide fundieron en un filme dos guiones sustantivos. Precisamente la mayor parte del libro está dedicada al asesinato de un detective y a la búsqueda del ladrón. de los documentos aludidos. Solucionado esto y exculpado el sobrino de Jessica Fletcher, la autora- investigadora vuelve toda su atención al descubrimiento del culpable de un segundo asesinato. Eso en cuanto al tomo El asesinato de Sherlock Holmes pues en lo que se refierea Amantes y otros asesinos y a Hurra por el homicidio si bien en las portadas de ambas novelas no aparecen más que estos dos títulos, en realidad son cuatro argumentos bien diferenciados los que hallamos en el interior. En el primer volumen, aunque editado en capítulos correlativos, Amante y asesinos se complementa con Vida de perros En Amantes... la señora Fletcher se ve enfrentada al asesinato de dos bellas jóvenes en un ambiente de intelectuales, adonde va a dar unas conferencias. Vida de perros es aquella a la que a un pequeño e inteligente can se le amaestra para que, merced a cierta señal, apriete el botón que cierra el portón de hierro de la mansión en que suceden los hechos, y el pobre animal- naturalmente sin saberlo- se convierte en el verdugo de la segunda víctima. La primera muere al caer de un caballo. Hurra por el asesino va acompañada asimismo, en la misma forma que las dos anteriores- e s decir, en capítulos correlativos- de Dama mortal El argumento de Hurra por el asesino se desarrolla en Cabo Cove, donde vive habitualmente la célebre autoradetective. Un día, mejor dicho una noche de tormenta, se le presenta un vagabundo que no es tal, sino un millonario fabricante de cosméticos, y al día siguiente aparece muerto violentamente. El esfuerzo intelectual y técnico de cuatro personas- e l citado James Andersen, Peter S. Fitcher, Richard Levinson y William Lynkno se corresponde con los resultados. Sin embargo, lectores poco exigentes en cuanto a la calidad literaria lo pasarán en grande con estas novelas, ya que no carecen de interés y atractivo. Que no es poco. Antonino GONZÁLEZ MORALES Jardines de África Manuel de Lope Ediciones Alfaguara. Madrid, 1987 92 páginas Existe una tenaz y generalizada visión de la modernidad, según la cual, en el ámbito de la narrativa resulta obsoleto el realismo- tiempo y espacio de la novela reflejan con mayor o menor justeza, pero siempre reconociblemente, el tiempo y el espacio tal y como son percibidos en la vida cotidiana- j y sólo plenamente actual aquello que lo niega. Una tal visión reposa, como comprobará fácilmente cualquiera que se tome la molestia de considerarla con atención, sobre fundamentos falsos: sobre la igManuel de Lope norancia o el olvido del hecho de que realismo y simbolismo surgieron contemporáneamente- Baudelaire y Raubert nacieron en el mismo año: 1821- y de que los antecedentes de ambas tendencias- Balzac, en el primer caso; el romanticismo frenético, en el segundo- florecieron simultáneamente. Por ello, constituye una aberración- e n la que se viene incurriendo con mucha frecuencia- calificar de vanguardistas a las obras que tienen su origen, por muy atrás que haya que remontarse, en el simbolismo y sus derivados, y de tradicionales, a las que se inscriben en la otra tendencia. obras como Les chants de Maldoror, ciertos libros de Roussel y de Gómez de la Serna y Royaume- Faríelu y Lunes en papier, de André Malraux. Todos estos libros, y Jardines de África también, se caracterizan por constituir manifestaciones de un modo de egocentrismo superior, por afirmar el yo como una fuerza centrípeta que arrastra tras de sí seres humanos, objetos y paisajes, en un movimiento que rompe las habituales relaciones entre los diversos elementos de lo dado y los jerarquiza de nuevo en conformidad con las exigencias profundas de una subjetividad apasionada e irónica. Que es irónica, porque quien la pone en juego tiene conciencia de la desmesura de su proceder, de la distancia existente entre sus deseos y sus realidades. Situado a la sombra de la figura totémica de Rimbaud, uno de los arquetipos fundamentales del artista moderno, Jardines de África es un libro bello, complejo y socarrón, recorrido por una corriente humorística que unas veces se adelgaza, sutil, y otras aplasta, desbordante y bruta, a quien se interpone en su camino. Desarrolla sueños de la infancia con el correctivo de la experiencia ajena- ejemplo de Rimbaud, quien mostró, de una vez por todas, dónde se halla la frontera infranqueable entre lo imaginario y lo real- y también de la propia: su autor, Manuel de Lope, a sus treinta y ocho años, ya sabe a qué atenerse en lo que respecta a sus posibilidades de vulnerar los límites de nuestra condición. No crea el lector, sin embargo, que se encuentra ante un libro desencantado Viene lo que antecede a cuento de Jardi- aunque uno de sus temas claves sea el de nes de África, un libro que sería perjudicado a ojos de muchos lectores si se lo inscribiera la distancia insalvable entre lo sonable y lo- como, sin duda, algunos lo inscribirán- cotidiano- o ante un libro meramente lúcido- aunque el juego (pero un juego apenas mebajo la rúbrica del vanguardismo término nos peligroso que el de la ruleta rusa) sea el desvalorizado por el abuso- resulta grotesco horizonte último del mismo- su autor, Maque con él se ampare patéticamente obras nuel de Lope, ha trescendido lo que hubiera que no son otra cosa que variantes degradapodido no ser sino un divertimento intelectual, das y sin vida de otras, con setenta u ochenta años de antigüedad, sin más valor, en su al tomarlo como punto de partida para una época, que una cierta novedad- término que exploración, modesta pero válida, de las virha llegado a ser sinónimo de incomprensibili- tualidades de lo imaginario en el plano de la dad y aburrimiento. Jardines de África, en literatura y de la vida ya vivida desde la persefecto, no es una obra vanguardista, sino un pectiva de un presente de ficción. libro de narrativa, escrito desde la ruptura del Es virtud primera de Jardines de África- y equilibrio, entre lo subjetivo y lo objetivo- este equilibrio es la base de todo realis- esta afirmación, me lo temo, chocará a algumo- sino un libro de narrativa que privilegia nos- su brevedad, fruto de una aguda conciencia artística que adecúa a la perfección el yo en detrimento del resto. los medios a los fines: aquí se ofrece un A mi parecer, Jardines de África debe ser máximo con los mínimos medios, y ello resituado para su comprensión en un territorio dunda en una potenciación de todos los efecliterario singularmente mal explorado todavía, tos buscados por el autor. que podría delimitarse groseramente- quiero En Jardines de África, además, Manuel de decir, aproximativamente- -mencionando Lope da muestras de poseer excelentes dotes de narrador: consigue hacer claro y emocionante todo lo que cuenta; y también, en COMPRO ANTIGÜEDADES. ocasiones, gracioso: el humor es una de sus bazas fundamentales. Estilísticamente, en fin, MUEBLES, PLATA, JOYAS, el libro es interesante, si bien presenta desPINTURA. ETC. cuidos y fallos gramaticales que estorban el PIEZAS IMPORTANTES- MÁXIMA VALORACIÓN disfrute de un discurso verbal; por lo demás, Félix Palacios, S. A. rico e innovador. Calle Claudio Coello, 23 Teléf. 276 92 43. 28001 Madrid Leopoldo AZANCOT