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IV ABC ABC 25 abril- 1987 M ERITISIMA la labor de la Biblioteca de autores astorganos al publicar la obra poética completa del poeta Juan Panero Torbado, una voz interesantísima en e eanorama, siempre incompleto de la poesía española contemporánea. Poeta más entrevisto que leído hasta ahora como se afirma en la página de presentación que hace Augusto Quintana Prieto. La profesora Elisa Domínguez de Paz ha sido la encargada de ordenar la obra del poeta, inédita en gran parte y, efectivamente, desconocida para la mayoría de los lectores de hoy. El nombre de Leopoldo Panero ha borrado casi por completo el nombre de su hermano, sin que valiera de nada su fraterno cuidado y su recuerdo, expreso tantas veces 3 h la poesía del autor de Escrito a cada instante. ¡Cómo no recordar aquellos bellísimos y profundos eneasílabos, de acento rubeniano, en los que la palabra melancólica de Leopoldo logra uno de sus más finos y emocionados poemas: A ti, Juan Panero, mi hermano, mi compañero y mucho más, a ti, tan dulce y tan cercano, a ti, para siempre jamás. A ti, que fuiste reciamente hecho de dolor como el roble, siempre pura y alta la frente y la mirada limpia y noble... Un punto siempre de no sé que recato nos impidió en varias ocasiones, como era nuestro deseo, preguntar a Leopoldo cómo no se decidía a recoger la obra de su hermano, un poco mayor, en un libro suficientemente amplio para que tuviéramos mejor noticia de poeta tan sugestivo. Nacido en 1908- Leopoldo es de 1909- murió en 1937 en un accidente de automóvil, dejando una obra en gran parte desconocida. Había publicado en vida Cantos del ofrecimiento en la primorosa colección Héroe que dirigió Manuel Altolaguirre y de la que era a la vez creador, promotor, mecenas e impresor. Los poemas de este librito y algunos que aparecieron en algunas revistas posteriores eran todas sus credenciales líricas y públicas. Lo que Leopoldo no hizo nunca- acaso por un exceso de escrúpulo- era difícil que nadie se atre. viera a hacerlo. A cualquiera tiene que asustar la tarea de entrar con decisión a revisar la obra de un escritor y a sacar del olvido lo que el propio autor no ha hecho. Son innumerables los casos; muchos los aciertos y algunas las demasías. No hay que olvidar que Juan Panero murió siendo un poeta en pleno crecimiento. Escribió solamente durante los cinco años que precedieron a su muerte, y no se trata de un poeta fulgurante y hecho desde el primer momento. Esta colección de poemas que se nos ofrece con un orden casi riguroso de producción expresa con bastante claridad el proceso de perfección del poeta. Indudablemente son mejores, van siendo mejores estos versos con el curso del tiempo, aunque encontremos aciertos estimables en los primeros intentos y algunos anuncios elocuentes de lo que iba a ser un poeta de talla positivamente mayor. La muerte cortó una trayectoria que se dirigía a cotas muy elevadas, porque hay que insistir en que Juan Panero no era un poeta precoz, si nos atenemos a la obra que nos ha llegado. Su relación vital y estética con oíros poetas de su generación, la cercanía y aceptación de maestros inmediatamente anteriores, esa delicada sensación de Juan Panero entre las gracias de la naturaleza: aves, plantas, Juan Panero Torbado criaturas... Y esto nos Biblioteca de autores astorganos. Astorga, 1986 hace p e n s a r en la oportunidad que los editores de este libro de iban formando una personalidad que merece hoy han perdido no contando con este estudetenidos estudios. dio para que sirviera de prólogo o de apéndiBien está el que hoy nos ofrece Elisa Doce a la Obra poética de Juan Panero. De mínguez de Paf, pero un silencio, que ha seesta manera resultaría más completa la repaguido al poeta inexplicablemente, se había ya ración de un olvido inexplicable, el que ha suvisto roto por el estudio profundo y atentísimo frido un poeta merecedor de una atención cuidadosa. El hecho es que tenemos en nuestras manos un libro absolutamente necesario. Con la poesía de Juan Panero se afirman unas constantes de una generación que todavía no ha sido suficientemente considerada. Desde la indiscutible generación del 27 hasta las promociones que fueron surgiendo después de la guerra civil, estos nombres mantienen una tradición lírica de fundamentales consecuencias. Juan Panero era un nombre que no debía permanecer er. el silencio. Una pasión contenida, solemne en sus promulgaciones, una evidencia de fe y la certeza de una vocación de fuentes muy puras, conducen a este poeta con una frescura de expresión indeclinable. Las vacilaciones de sus primeros veP sos, de las que indudablemente el autor era consciente, nos privaron de un conocimiento más completo del camino inicial de un verdadero poeta. Esa palabra sencilla y siempre motivada, esa exaltación amorosa, que preside la mayor parte de su obra, es verdad, como dice su prologuista de hoy, que discurre entre el mundo de los sentidos y lo desconocido Trata constantemente de eternizar su amor hasta hacerlo justificación total de su existencia: La promesa del hombre, que yo llevo tan dentro, eres tú, sólo tú, quien la hace honda y noble Y así nos dice Elisa de Luis Felipe Vivanco en su Introducción a Domínguez, que esta unión dialógica reprela poesía española contemporánea, publicada senta para el poeta su propia salvación en dos tomos por Guadarrama en 1971. El Lo que ocurre en la obra de Juan Panero, unamuniano Vivanco arriesga una interpretaque esta salvación se busca a través de la ción emocionada y personal, y se detiene, palabra, y el encuentro de esa palabra es la acaso acertadamente, en la obra publicada tarea que el hombre tiene ante sí como algo por el poeta. Dios y la amada son los temas que se elabora desde la virginidad de un senesenciales del autor de Cantos del ofrecitimiento responsable. En esa búsqueda no miento. Sigue Vivanco el misticismo amoropodía traicionarse, ni confiarse tampoco, un so del poeta y dice valientemente: Como poeta como Panero. De aquí, acaso, su conactitud vital, e ¿misticismo amoroso es un abtención para publicar. ¿Hasta dónde era ahosurdo, y como actitud espiritual o francamenra lícito entrar en esos tiempos en que su te religiosa, otro. Se trata, por lo tanto, de un mensaje no había alcanzado todavía la cifra absurdo por partida doble que Juan Panero, justa de su veracidad? ¿Ha habido otras madesdeñoso de verdades lógicas, necesita nos cuidadosas e inseguras que no se atreconvertir en verdad poética de su vida En vieron a manejar lo que podía no estar acepotro lugar, agudamente nos dice: A Juan tado definitivamente por el poeta? Descifrar lo Panero no puedo estudiarlo más que en su que eran para el cantor esos temas de indiplanteamiento hondo y frustrado de la lírica, a cutible grandeza: soledad, muerte, Dios, amor través de unos poemas con calidad de borra- y que se apuntan en el estudio que precede dores de su obra futura. En todo ellos, inclua los poemas- era la gran tentación que so en los publicados, hay siempre una insaofrecía una obra de crecientes valores, revetisfacción de palabra idealista reciente, que ladores de un singular espíritu. Juan Panero los deja sin terminar por dentro La conceniba siendo mejor en cada verso, y el hombre, tración y singularidad de su temática, así y el amante, y el creyente se iban dilucidando como esa indeterminación de la expresión fitambién. El amor era su última ciaridad y a nal, son observaciones agudísimas de Vivanella supo llegar con una luz lentamente, honco, que ve como excepcional la actitud poétidamente aprendida: Vivir en el amor es vica de Juan Panero, no sólo frente a los poevir con la sangre anegada en la sangre... tas ¡nmediatamente anteriores, sino entre lo con el alma doliéndose aún en los instantes que han llegado a ser los de su misma genemás sanos de alegría... Y alcanzar el amor ración: su hermano Leopoldo, Luis Rosales o es alcanzar el alma con el alma allí donde Miguel Hernández En otras muchas adivicomienza la luz su blanco movimiento naciones se apoya el estudio de Luis Felipe Vicanco, como cuando percibe la sombra de José GARCÍA NIETO Novalis o la de Virgilio, por donde transita de la Real Academia Española OBRA POÉTICA