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56 A B C A B C DE LA EDUCACIÓN MARTES 21- 4- 87 Universidad privada no recil Las Universidades privadas españolas, de notable prestigio académico y algunas de gran tradición, no tienen financiación pública, excepto alguna de carácter indirecto, en forma de becas a sus alumnos y ayudas de fomento a la investigación, lo que hace que los alumnos deban pagar al matricularse el coste real de la enseñanza que van a recibir. Las tasas abonadas por los alumnos, fuente principal de los, ingresos de estos centros, son de tres a cinco veces más altas que las de la Universidad estatal, fuertemente subvencionada con el dinero público, lo cual impide, de hecho, a muchos estudiantes de escasos recursos económicos acceder a estos centros, que para remediar esta situación han puesto en práctica diversos sistemas de ayudas. Cuatro Universidades privadas, todas ellas vinculadas a la Iglesia Católica, desarrollan sus actividades actualmente en España: las Pontificias de Comillas y Salamanca, la de Deusto y la de Navarra. Únicamente en la Pontificia de Salamanca, que depende de la Conferencia Episcopal, las tasas de matrícula no son su fuente primera de ingresos. Según datos de la propia Universidad el presupuesto del curso actual, que es de 225 millones de pesetas, se costea en un 30 por 100 con las tasas, en un 45 a 50 por 100 con los fondos aportados por la Conferencia Episcopal Española y en un 10 por 100 gracias al Patronato de la Universidad. El resto proviene de ayudas de Corporaciones, como el Ayuntamiento y la Diputación Provincial salmantina, y donaciones de institutos y particulares. Por el contrario, la Universidad de Navarra, vinculada al Opus Dei, atribuye nada menos que el 77,92 por 100 de sus ingresos a las matrículas de los alumnos; el resto ciación de Amigos contribuyó a ayudar a 4.000 de los 12.500 alumnos matriculados, así como a licenciados que se proponían comenzar estudios superiores o dedicarse a la investigación o la docencia. Responsables de estas Universidades, que insisten en considerarse de iniciativa social se quejan de que el Estado nunca ha contribuido, más que con cantidades simbólicas, a sus actividades. Uno de los vicerrectores de Salamanca destaca que hasta 1984 había un capítulo en los Presupuestos Generales para centros universitarios no estatales; ese año recibimos 1,9 millones de pesetas, que en 1985 se suprimieron También se eliminaron ese año, a pesar de sus reclamaciones, las ayudas de fomento a la investigación, que eran de 10.000 pesetas. por cada becario. En 1986 se aprobó un programa de investigación, al que la Administración contribuyó con tres millones de pesetas, cantidad similar a la que reciben los demás centros privados. Precisamente las ayudas a la investigación y las becas a los estudiantes son las únicas vías, ambas indirectas, de ayuda a estas Universidades privadas. Al no estar subvencionadas, la matrícula es de tres a cinco veces más cara que en las públicas Becas y ayudas para la investigación, únicas vías de financiación procede de ayudas privadas (Asociación de Amigos e ingresos para trabajos de investigación y prestación de servicios) 19,79 por 100; Corporaciones regionales (Diputaciones Ferales de Navarra y Guipúzcoa y Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa) 1,20; Estado, 0,03 y otros ingresos, 1,06 por 100. Coste real El elevado peso que para ei mantenimiento económico de los centios gravita sobre las matrículas de los alumnos hace que el importe de estas sea, según responsables de la Universidad de Comillas, entre tres y cinco veces superior a las de las Universidades estatales porque deben cubrir el coste real de la enseñanza El centro más caro pertenece precisamente a Comillas; es la Escuela Técnica Superior de ingenieros Industriales del Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) cuya matrícula es de 300.000 pesetas anuales. La de Navarra cifra entre 145.000 y 180.000 pesetas las cantidades abonadas por los estudiantes en sus distintos centros. Más asequibles son las tasas de la Pontificia de Salamanca, merced a que recibe mayor financiación de la Iglesia, y que se sitúan en 50.000 pesetas en las Facultades y un máximo, de 97.000 en los Institutos para posgraduados. La Ley de Reforma Universitaria Estos costes impiden, de hecho, (LRU) que dedica un capítulo a las a los estudiantes de recursos eco- Universidades privadas, no se refiere en ningún momento a su financiación, ni siquiera establece unos principios generales que la inspiren. Se limita a señalar que su fundación forma parte del derecho a la creación de centros docentes, consagrado en el artículo 27.6 de la Constitución, y que se regirán por sus propias normas de organización y funcionamiento. Corresponde al Gobierno, previo informe del Consejo de Universidades, determinar con carácter general el número de centros y las exigencias materiales nómicos limitados estudiar en los y de personal mínimo necesarios centros universitarios privados si no que deberán reunir para su reconocuentan con beca. Para remediar tal cimiento y homologar sus títulos situación, estas Universidades han académicos. Este reconocimiento puesto en práctica varios sistemas se hará mediante ley de la Comunide ayudas económicas a los alum- dad autónoma en que se instalen o nos en colaboración con Fundacio- de las Cortes Generales, así como nes vinculadas a la Universidad y homologar los títulos que expidan. con particulares, en un intento de que no haya barreras económicas Navarra y Deusto para los estudiantes que, tras demostrar una adecuada preparación Las cuatro Universidades privaen la Enseñanza Media quieran llegar a sus aulas. En Navarra, por das implantadas actualmente en Esejemplo, quinientos alumnos se be- paña están vinculadas a la Iglesia neficiaron en el curso 1985- 86 del Católica, aunque sus estudios son sistema de crédito educativo, facili- preferentemente de carácter laico. tado por varias entidades bancarias, La de Navarra, fundada por ei y la propia Universidad con su Aso- Opus Dei en 1952, fue erigida como Universidad por la Santa Sede en 1960 y reconocida por el Estado dos años después. Cuenta con casi trece mil alumnos y sus centros- ocho Facultades, dos Escuelas El CEU u una Univers El Centro de Estudios Universitarios (CEU) y la Fundación Pablo Iglesias promueven los dos proyectos de Universidades privadas actualmente más avanzados. Partiendo de postulados ideológicos muy distintos; ambas iniciativas están ya muy elaboradas. El CEU desarrolla consultas con el Ministerio y prepara una Memoria para entregarla al Consejo de Universidades, órgano que debe autorizar la creación de cualquier Universidad, según la ley de Reforma Universitaria (LRU) A este marco legal es precisamente al que se ha querido acoger el CEU para subrayar, según su director, Rafael Pérez Alvarez- Osorio, su independencia de instancias políticas, económicas, religiosas o sociales aunque inspirada en los principios cristianos, ios mismos principios que siempre han inspirado al CEU Como Universidad católica, también podría