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80- A B C CAMPEÓN LUNES 20- 4- 87 Luis Aragonés: Por decir, se ha dicho que estaba muerto, cadáver, loco... El Atlético de Madrid se entregó con todos sus entrenadores Madrid. Ignacio Torrijos Luis Aragonés se fue deprimido cuando su club, el Atlético de Madrid, estaba animado. Luego, cuando Luis ha vuelto recuperado, es el club el que tiene la depresión, aunque el entrenador rojiblanco no admite esta licencia expresiva: No, eso no puede decirse ni siquiera como metáfora Asegura que sobre él se han dicho muchas tonterías y cree que la ausencia del Atlético entre los seis mejores es una decepción, pero no un fracaso- ¿Con qué pie se ha levantado usted hoy? -Yo siempre me levanto con dos pies, dos piernas, dos manos y una cabeza. -Dicen que tiene un carácter tan raro... -L o dirán, pero no es cierto. Algunos días, como cualquier humano, quizá tenga uno más quebraderos de cabeza y no pueda estar pendiente de la gente. Pero soy siempre la misma persona: recta, derecha. Voy dando la barba; la doy siempre y la seguiré dando. ¿Se puede ser siempre la misma persona después de una depresión como la que le hizo dejar el banquillo? -No me gusta hablar de eso. porque son asuntos que se desconocen y se dicen muchas tonterías. ¿No es una razón más para explicarlo? -L a mía es una depresión cíclica y puede aparecer sin motivo. Ya las he tenido otras veces. Lo que pasa es que. para mandar mal, mejor te vas, y yo no, estaba para mandar. Si hubiera sido cartero, dicho sea con todos los respetos, no me habría marchado. Pero en un oficio con este stress era lo mejor. ¿Teme que su imagen de entrenador haya quedado dañada por aquello? -N o sé porqué... aunque, en este país, bueno, es posible que sí haya afectado. En el banquillo soy el de siempre. La única diferencia es que cada vez conozco mejor mis síntomas. Pero también puedo decir, por ejemplo, que he recibido un montón de cartas preguntándome cómo me he curado. Además, esto no ha sido llamar y decir: Oye. que ya estoy bien Hace poco, para que entrase a trabajar aquí un chaval de veintitantos años, se le pidió certificado del psiquiatra, del psicólogo y de medicina general. Con más razón, el club sabrá lo que hace si se trata de un entrenador. Lo que me debe preocupar no es la gente, sino mi conciencia: tenerla tranquila y estar contento conmigo mismo. Soy el de antes. -Una depresión puede llegar sin motivo, pero también se ha comentado públicamente que fueron unas enormes deudas de juego las que provocaron su enfermedad... -Eso entra dentro del capítulo de las sandeces que se han dicho. ¿Usted cree que un tío con un contrato de ciento cinco millones iba a marcharse si hubiera tenido problemas de ese tipo... Por decir, se ha dicho de todo: que estaba muerto, cadáver, loco. -Tal vez fuera deprimente que le exigieran títulos con una plantilla que no le bastaba. -Otra chorrada, lo de la plantilla. En mis cuatro años anteriores ya estaba demostrado que el Atlético de Madrid era él tercero en discordia siempre. Si encima se reforzó el equipo, lo normal era que fuera a mejor. Por tanto, no hubo nada de eso... Además, los jugadores, los que me conocen bien, saben que mi entereza es mayor cuanto más duros o difíciles son los momentos que pasamos. Luis Aragonés lleva ya veintitrés años en el Atlético de Madrid, con el que tiene ahora contrato como director deportivo que está ahora deprimido? ¡Pero qué es esto... ¡Esto no es una entrevista, es un ataque continuo! íbamos a hablar del Atlético, no de depresiones. -N o es un ataque: pero, en cualquier caso, usted es el gran maestro del contraataque. Puede practicarlo... (Sonrisa de reconciliación) Lo de depresión no me gusta ni como metáfora. -Lo que pasa es que han ocurrido una cantidad de cosas impresionantes: ha habido tres entrenadores en una temporada; la directiva es interina hasta junio; ha muerto Vicente Calderón, un presidente ejemplar... Todo eso afecta a la moral del equipo, que era baja. Pero de depresivo, nada. Estamos en las semifinales de la Copa, y el Barcelona, no. ¿Se dice por eso que el Barcelona es depresivo? ¿Presentía usted que volvería tan pronto al Atlético de Madrid? -No. Se me llamó, me interesó y punió. Estaba convencido, en mí ausencia, de que el equipo podría hacer una gran temporada. -Sin embargo, parece que el Atlético sólo sabe vivir al amparo de Luis Aragonés. -E l que diga eso desconoce totalmente el fútbol. Este club tiene ochenta años y ha estado sin mí, arriba, mucho tiempo. Como tampoco es cierto que hubiera esa llamada nostalgia de Luis entre los jugadores. A mí me consta que se entregaron con todos. ¿Qué futuro le augura al Atlético? -Es difícil decirlo en una situación como la actual. A pesar de todos los inconvenientes, lo normal sería que, si lleva más de ochenta años donde está, el escudo y el trabajo lo mantengan siempre ahí. Aunque, desde luego, necesitamos suerte para qué l, a nueva directiva sea la que conviene al club. Decepción, no fracaso -Su posición, al volver, parece muy distinta, mucho más cómoda. Todo lo malo puede ser interpretado como mala herencia de los anteriores técnicos. -No, no es así. Primero, porque yo soy el que me exijo a mí mismo, sin preocuparme que los demás me exijan más o menos. Y además estaba el reto de querer quedar entre los seis primeros. Ha sido una decepción importante no hacerlo, pero no un fracaso. Esta palabra no me gusta. Digamos que no se han logrado las metas que buscábamos. ¿Qué ha ocurrido? ¿Es el- propio club el Cuarta etapa en el banquillo rojiblanco Luis Aragonés. Hortaleza (Madrid) 28- Julio- 1938. Casado. Cuatro hijas y un hijo. Empezó a jugar en El Pinar de Hortaleza. Con dieciocho años pasó al Getafe (Tercera División) Luego, al Real Madrid. que lo cedió sucesivamente al Huelva, Hércules, Plus Ultra y Oviedo. En 1960 va al Betis, a cambio de Isidro, y allí está tres años. Ficha por el Atiético de Madrid en 1964. Juega hasta noviembre de 1975. Con él en el equipo, el Atléíico gana tres títulos de Liga y dos de Copa. Subcampeón de. la Copa de Europa, ganada por el Bayern de Munich. en 1974. Una vez Pichichi en la Liga, con dieciocho goles, y cuatro veces segundo en esta clasificación. Como entrenador del Atlético de Madrid ha tenido cuatro etapas: noviembre de 1974- julio de 1978; julio de 1979- marzo de 1980; agosto de 1982- julio de 1986; febrero de 1987 en adelante. Títulos: Liga 1976- 77. Copa 1976 y 1985, Supercopa 1985 y Copa Intercontinental 1974. Tiene contrato con el Atlético de Madrid por otros dos- años. No sé si la temporada que viene estaré o no como entrenador. Mi contrato es como director deportivo. Otra cosa es que luego pueda volver a pactarse mi función actual. Pero no me gusta hablar de hipótesis o Del ambiente del club sólo me fijo en el de mi relación con los jugadores. Lo demás no me preocupa nada. Supongo que tengo amigos y enemigos. Pero si los resultados son buenos, voy a salir triunfador, tenga los que tenga Su opinión sobre los ceses de Miera y Martínez Jayo: De eso ni me enteré. Sólo lo supe después, porque entonces únicamente me preocupaba recuperarme. Aunque, como es lógico, siempre me apena que ie suceda eso a un compañero La plántula del Atiético es bastante buena, pero necesita dos b tres retoques. Somos pocos, sólo dieciocho jugadores de campo Alemao se dedica hasta ahora sólo a ponerse bien físicamente. Es el clásico jugador brasileño, muy técnico. Piensa bastante deprisa y no pierde el balón con f a c i l i d a d Necesita asimilar, sin embargo, el ritmo europeo A la gente no creo que le- in- terese ahora nada de Luis. No estoy en un momento importante. Aunque, con los detractores que tengo todos los días, pueden pensar cualquier cosa. Oigo y leo continuamente muchas tonterías. Pero no me preocupan