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26 A B C NACIONAL LUNES 20- 4- 87 Creciente preocupación en el Ejército por el consumo dedroga en los cuarteles Encuesta del Estado Mayor sobre su incidencia en la mili Madrid. M. Peral Un número elevado de los jóvenes españoles que realizan el servicio militar considera que la principal razón del consumo de drogas durante la mili es olvidar la situación actual El Ejército de Tierra, preocupado ante la incidencia del problema de los estupefacientes en el Ejército, señala en un informe que esa mayoritaria opinión de los reclutas puede interpretarse en el sentido de un creciente rechazo al servicio militar El deseo de olvidar que el joven se encuentra prestando el servicio militar es la causa citada por una gran mayoría de reclutas (el 39,3 por 100) y de soldados próximos a licenciarse (el 42,9 por 100) como factor determinante del consumo de drogas en los cuarteles, según se desprende de los datos de una encuesta realizada entre la tropa durante 1985 y recogidos en un informe elaborado por el Ejército de Tierra, que ha sido remitido al Parlamento y al que ha tenido acceso ABC. Ambicioso plan contra los estupefacientes Madrid El informe elaborado por el Ejército de Tierra sobre el consumo de drogas en los cuarteles considera muy positiva la progresiva aplicación de las medidas del Plan PYCODE (Prevención y Control del Consumo de Drogas en el Ejército) El desarrollo de este plan está consiguiendo que la incidencia del problema de los estupefacientes en los cuarteles militares no constituya un obstáculo para la eficacia y operatividad de las unidades El Plan PYCODE continúa siendo un instrumento eficaz a la hora de llevar a cabo la lucha contra la droga en el Ejército Los datos constatados por el Ejército revelan un brusco crecimiento de los casos de consumo de estupefacientes detectados en 1985 (3.165) frente a los de 1984 (2.936) y los del año anterior (2.049) Este aumento del 7,7 por 100, que destaca aún más si se tiene en cuenta que en 1985 el contingente fue similar al de 1984 e inferior al de años anteriores, está motivado por la puesta en práctica de un nuevo sistema de recogida de información en 1984 y a un incremento de la acción de los mandos de las unidades Durante 985 se utilizaron un número de veces muy superior ai de años anteriores los equipos manuales de análisis en sustancia. El empleo de perros antidroga ha demostrado ser una de las actuaciones que mayores efectos de disuasión produce. Otra de las medidas de prevención, que será puesta en marcha durante el presente año, es un sistema de análisis de droga en orina. De los 3.165 casos de soldados que fueron sorprendidos teniendo o consumiendo droga, 2.484 fueron sancionados con arrestos entre quince y sesenta días. Durante 1985, treinta y ocho militares se vieron implicados en diligencias instruidas por la jurisdicción ordinaria por tráfico de drogas. La jurisdicción militar instruyó once sanciones. El consumo de drogas fue causa de exclusión de 452 mozos, a los que hay que sumar otros 909 excluidos siendo ya soldados. Se puede apreciar- señala el informe a este respecto- el inconveniente de no contar con un sistema de detección adecuado, que actualmente está basado en las alegaciones de los mozos. El correspondiente reconocimiento médico podría haber eliminado a muchos de esos excluidos, una vez incorporados a filas, durante las operaciones de reclutamiento. El informe analiza la incidencia del consumo de drogas en la vida de las unidades y señala que por este problema se produjeron en 1985 seis casos en los que los implicados sufrieron accidentes de tráfico y 121 en los que cometieron faltas en el servicio. La droga motivó 25 reyertas o escándalos y fue causa de cinco suicidios. Según las conclusiones de los responsables del Ejército de Tierra, estas cifras, teniendo en cuenta que abarcan la totalidad de las unidades, se pueden considerar relativamente bajas, aunque han experimentado un aumento importante en relación con el año anterior Se puede afirmar- agrega- que el consumo de drogas en los acuartelamientos, se mantiene en unos niveles bajos, sin que tenga una repercusión notable en el desarrollo de la vida de las unidades. ENCUESTA DEL EJERCITO SOBRE EL CONSUMO DE DROGAS 1982 Reclutas Soldados Han consumido alguna vez Consumo antes del S. M Consumo durante el S. M Droga más utilizada Razones básicas Olvidar situación actual... Contacto con consumidores. Separación familiar R é g i m e n de disciplina Tiempo sin hacer nada La mili favorece el consumo 57 %40 %22 %97 cannabis 62 %1985 Reclutas Soldados 56 %45 %33 %95 cannabis 60 %1986 Reclutas Soldados 52 %36 %27 %83 cannabis 56 38 %19 %5 %8 %2 30 %13 %4 %3 %6 o 34 %25 %13 %12 28 %24 %12 %14 %17 40 %22 %3 %7 %5 43 %15 %5 0 8 38 10 Otras de las causas 49 aludidas son el contacProveedores: to con adictos a los estupefacientes y el régi- Compañeros. Personas men de disciplina. Sólo nas recinto ajemiun 10 por 100 considelitar... ra que el servi ció militar no influye en el consumo de drogas. La valoración que hacen las propias autoridades militares, recogida en las conclusiones del informe, señala que ésto puede interpretarse como un creciente rechazo al servicio militar Los datos del sondeo indican que tres de cada diez reclutas trabajaban antes de su ingreso en el servicio militar (un 46 por 100) mientras que el 18 por 100 de ios consultados estudiaba y un porcentaje similar realizaba ambas actividades a la vez. En el ámbito laboral- constata el informe- se pone de manifiesto la idea generalizada de que el servicio militar supone una interrupción en el trabajo o en los estudios Un 30 por 100 de los soldados encuestados y un 41 por 100 de los reclutas poseían el bachiller superior, entre un 25 y un 29 por 100 cursaron estudios de Formación Profesional, aproximadamente un 21 por 100 realizó estudios elementales y el resto sólo estudios primarios. Más del cuarenta por ciento de los jóvenes que se encontraban realizando el servicio militar en 1985 disponía de más de dos mil pesetas semanales para sus gastos. Casi la mitad de los encuestados opina que el servicio militar favorece la iniciación y aumenta el consumo de sustancias tóxicas. Más de una tercera parte de ellos reconoce haber probado drogas antes de entrar en el cuartel y uno de cada diez soldados afirma que ha 58 %38 %21 61 %25 %78 48 62 %26 %70 tenido su primera experiencia en el consumo de droqas durante el servicio militar. Las sustancias preferentemente consumidas son las derivadas del cannabis (porros) Sólo un 16 5o r 100 manifestó su inclinación al consumo de opiáceos. Frente a un 52 por 100 de los encuestados que asegura desconocer si en el cuartel se puede adquirir droga, un elevado porcentaje (el 32,5) afirma que eso es posible y cita a los soldados, seguidos a mucha distancia de los cabos, como principales proveedores de estupefacientes dentro de los recintos militares. Los servicios y el dormitorio aparecen como los lugares dentro del cuartel donde se consumen sustancias tóxicas, si bien un alto porcentaje de los encuestados afirma no conocer los sitios. Al mismo tiempo, tres de cada diez consumidores son cabos, por lo que se hace necesario- recomienda el informe del Ejército de Tierra- contar con los medios de selección y control adecuados para evitar, por su trascendencia e implicaciones futuras, que pueda acceder a la formación de cabos y cabos primeros personal consumidor de droga Los momentos idóneos para consumir drogas parecen ser durante la hora de paseo y después del silencio. El consumo aumenta, según los encuestados, durante la realización de maniobras, los días de fiesta y la víspera.