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DE SEMANA Filmoteca TV í Sesión de tarde Estrenos TV Un documental repleto de humor dedicado al violinista Isaacc Stern Mickey Rooney, Frankie Thomas y Spencer Tracy, que obtuvo un Osear por su papel en esta película James Cagney, en una de sus pocas producciones televisivas De Mao a Mozart. Isaac Stern en China Director Murray Lerner. 1980. Color. Ochenta minutos. Sábado, a la una, por la Primera Cadena, en Filmoteca TV Forja de hombres Director: Norman Taurog. 1938. Blanco y negro. Noventa minutos. Domingo, a las cinco, por la Segunda Cadena, en Sesión de Tarde El terrible Joe Moran Director: Joseph Sargent. 1984. Color. Noventa y seis minutos. Domingo, a las seis cuarenta y cinco, por la Primera Cadena, en Estrenos TV La película, que es de carácter documental, alcanzó, en su día, el Osear a la mejor muestra del género en que se inscribe, y no es, como podría temerse, obra, por así decirlo, hagiográfica, en la que se cantan las virtudes del protagonista, famoso violinista americano nacido en la Unión Soviética, sino un relato, fluido yjleno de un soterrado sentido del humor, de la gira que Isaac Stern, acompañado por el pianista David Golub, realizó por el inmenso país y, en particular, de sus reuniones con los jóvenes músicos chinos, con los que mantiene jugosas conversaciones, así como con uno de sus profesores, en su día encarcelado por su participación en la ya lejana Revolución Cultural. Es, en cualquier caso, De Mao a Mozart un filme, ante todo humanista, nada aburrido, pese a la aparente aridez de su tema, nada maniqueo, e interesante en más de un sentido, incluso para los no amantes de la música clásica, que, por supuesto, se escucha con profusión, interpretada por Stern y Golub, pero también por agrupaciones locales. Stern se mueve ante la cámara como pez en el agua, se expresa con naturalidad y casi puede decirse de él que es un gran actor, si de actuación pudiera hablarse a su respecto. Aunque los mejores, los más naturales, los más espontáneos son los jóvenes alumnos del Conservatorio, que parecen manifestarse con una libertad que no cabía suponer en el país Mala Buena Pasable Muy buena Para cinefilos El casi medio siglo transcurrido desde que la película se realizó hace que los delincuentes juveniles que en ella se retratan puedan parecer angelitos al lado de los que encabezan la crónica negra de la actualidad, y, en consecuencia, la utópica Ciudad de los Muchachos en la que el no menos angelical padre Flanagan acoge a los chicos con vistas a su reforma, puede antojarse poco menos que fantástica. Sin embargo, en su día, la película, que, de otra parte, está basada en un personaje real y muy conocido a escala internacional, tuvo una extraordinaria acogida, valiendo sendos Osear a los autores de su argumento y guión, y al protagonista, Spencer Tracy, que ya lo había logrado el año anterior por Capitanes intrépidos Puede, en efecto, considerarse el filme, desde una perspectiva actual, demasiado optimista y excesiJames Cagney es, para los amevamente sentimental, pero como el guión- e n el que participó perso- ricanos, un actor legendario, aunnalmente uno de los altos dirigen- que en Europa no haya llegado a tes de la productora, la entonces convertirse en mito. Se trata, en todopoderosa Metro Goldwyn cualquier caso, de un hombre sin Mayer- es hábil, la puesta en es- el que no se concibe el cine de cena correcta y eficaz y la interpre- gangsters y al que vimos repetitación de primera clase, la película, das veces en los ciclos que TVE incluso hoy, casi convence y o lo- ha dedicado a la especialidad. gra arrancar la lágrima, no necesa- Postrado en la silla de ruedas en riamente furtiva, del espectador que pasó los últimos años de su vida, Cagney, con ochenta y cinco más sensible. años a sus espaldas, es todavía, En el reparto, además de Tracy, en El terrible Joe Moran el gran un juvenil Mickey Rooney, en un actor que siempre fue, y gracias a papel dramático, muy diferente de él, sobre todo, se deja ver este telos que solía interpretar al lado de lefilme, basado en una pieza de Judy Garland o en la serie Andrés Frank Cucci adaptada a sus espeHarvey, y un grupo de muchachos, ciales circunstancias. Le acompaña casi niños, entre los que destaca en el reparto otro ilustre veterano, Art Carney. Bobs Watson. -Domingo cine. Los hijos de Sánchez Director: Hal Bartlett. 1978. Color. Ciento diez minutos. Domingo, a las diez treinta y cinco, por la Segunda Cadena, en Domingo Cine En su momento, la novela de Osear Lewis, en que se basa la película, causó un profundo impacto, tanto en Estados Unidos como en Iberoamérica, y la participación en el guión en ella basado del padre del neorrealismo italiano, Cesare Zavattini, hizo pensar que Hal Barlett, pese a su historial no demasiado brillante, podría hacer una buena adaptación. Nada menos cierto. Ni el guión, que resume el texto dejándolo reducido al puro esqueleto más o menos melodramático, ni la puesta en escena, absolutamente equivocada, dejan en pie nada de lo que en la obra original tenía auténtico interés. En consecuencia, la historia de ese patriarca, cargado de hijos- y sobre todo, de hijas- cuyo rastro ha perdido y a los que decide recuperar tras hacerse con una pequeña fortuna, se queda en algo superficial y, por así decirlo, pintoresquista. Ni siquiera la con frecuencia exquisita Dolores del Río, en uno de sus últimos trabajos, está bien en el filme, mientras Anthony Quinn parece empeñado en repartir su interpretación de Zorba el griego y el resto del reparto, mexicano, se defiende como puede, destacando en él el siempre seguro Ignacio López Tarso. Para Dolores del Río, éste sería uno de sus últimos trabajos A B C 85 VIERNES 17- 4- 87