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JARDINERÍA El cambio de maceta A mejor época para realizar esta operación es en primavera, a fin de que la planta tenga tiempo suficiente para arraigar antes de que llegue su periodo de reposo. Es muy importante eligir una maceta que sea sólo un poco mayor que la anterior. Si la diferencia es demasiado grande la planta podría tener contratiempo en su crecimiento. Elige únicamente una maceta de cerámica, barro o plástico. Si ha sido anteriormente usada te recomiendo que la desinfectes o limpies con un cepillo y agua. Si la maceta que empleas esa de barro o cerámica, conviene que la dejes sumergida en agua durante toda una noche antes de ser utilizada. A B C inga IR AL CINE L Larga historia Hubo Una historia que comenzó hace dos mil años cuyo inicio marcó una estrella fugaz sobre un establo, el día que el Dios de la Creación vino al mundo para solucionar varios desperfectos no previstos del todo; luego resulta que tuvo que morir en el intento, y tras su cuerpo anduvo el propio emperador, lo que creó una serie de complicaciones en la tranquila Palestina y en la menos tranquila conciencia de Pilato. Mayores de trece años. Palacio de la Prensa, Princesa y Velázquez. Desde Palestina, dos mil años nos contemplan Riega la planta una hora antes del cambio de maceta. Debes proteger el agujero de desagüe con algunos trozos de ladrillo o maceta para evitar que más tarde se obture. Si la maceta es grande debes favorecer el drenaje, colocando después una capa de grava de río, piedra picada o bien desechos de maceta. Coloca a continuación una capa de tierra vegetal o buena tierra de jardín, hasta el tercio inferior de la maceta, aproximadamente, para que al poner la planta con su cepellón ésta quede a unos dos o tres centímetros más baja que el borde del tiesto. Para sacar el cepellón más fácilmente de la maceta pequeña es necesario pasar un cuchillo o espátula entre la maceta y el cepellón para desprenderlo sin que se rompa. A continuación pon los dedos de la mano izquierda abiertos sobre la tierra para que quede la planta entre ellos. Invierte la maceta y golpea suavemente el borde contra el canto de una melSa o con la otra mano. Si aún tuvieras problemas, puedes presionar con un palo el cepellón por el agujero de desagüe. Por último, también puedes romper la maceta, pero nunca el pan de tierras con sus raíces, ya que la planta lo acusaría. Saca los cascotes viejos y peina suavemente las raíces exteriores que estén enmarañadas. Elimina con mucho cuidado las raíces podridas sin dañar el cepellón. Coloca la planta en la nueva maceta y rellena gradualmente el espacio vacio que queda en torno al cepellón. Aprieta las tierras que vas colocando con tus manos y sigue añadiendo el compost hasta alcanzar el nivel de la base del tallo. Golpea después el tiesto sobre una mesa para que la tierra se asiente bien. Riega cuidadosamente y de forma abundante, coloca la planta en semisombra o a la sombra durante varios días y después sitúala en su lugar habitual y ofrécele los cuidados que necesita. Carmen LÁZARO VIERNES 17- 4- 87 Diversión atómica Alguna mente sagaz descubrió que el que se acuesta con niños, amanece encharcado; pues al científico de la película, con todo y estar trabajando en una bomba atómica, no se le había ocurrido. El chaval de la casa piensa entonces que en todas partes cuecen habas y, alentado por su novia, decide sustraer parte del plutonio para construir él su propia bomba. La desaparición del Juguete mortal provoca al parecer cierta susceptibilidad en las tropas de asalto del Pentágono. Todos los públicos. Cines: Imperial y Conde Duque. El chico y el científico se divierten con el plutonio Movida alegre Ana, una encantadora médica bajo la piel de Verónica Forqué, obtiene una plaza en un centro para enfermedades sexuales ante el horror de su marido, asesor del ministro de Sanidad. La obsesión de Ana por detectar cualquier foco de infección hace que todos los personajes, incluido el propio ministro, terminen pasando por su consulta, mientras por la pantalla desfila un divertidísimo panorama de la sociedad actual, con los nuevos inquilinos en el Gobierno participando de La vida alegre Mayores de trece años. Cine Paz. La secretaria y el ministro alegrándose la jornada Infortunado atraco El día en que un albañil de andamio y un macarra de barrio, ambos en paro, se metieron a atracar a La estanquera de Vallecas mejor podían haberse quedado en la cama o jugando ai dominó. Tras el mostrador, la rotunda estanquera no estaba dispuesta a regalar ni una piedra de mechero, para desgracia de los improvisados asaltantes. La historia termina convirtiendo en entrañables amigos a los protagonistas del atraco, mientras el cerco policial se estrecha sobre ellosv Trece años. La Vaguada, Proyecciones. A B C 83 La victima y el atracador intiman en la trastienda