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VIERNES 17- 4- 87 CULTURA Cuatro cartas inéditas de Valle- Inclán- A B C 43 De don Ramón a don Miguel Una gran hoguera París, 10- V- 1916 Mi querido don Miguel: No quiero dejar de escribirle desde París para agradecerle las buenas razones de su carta, y el juicio que le ha merecido La Lámpara Aquí no es una lámpara lo que arde, sino una gran hoguera. Acabo de llegar de Alsacia y los Vosgos, donde se hace una guerra dura. Este pueblo está viviendo horas supremas. En un pueblo de Alsacia, ai entrar en la iglesia, el cura me recibió en la puerta con estas palabras: Entra usted en mi iglesia, que vuelve a ser francesa, y que ya nunca será alemana. Era un viejecito risueño, pero en aquel momento lloraba temblándole la barbeta. Después oí el órgano, que tiene fama en toda la Alsacia. El organista es el maestro, un gran músico. Antes de la guerra era ya el maestro de escuela, pero entonces enseñaba en alemán. Ahora enseña en francés, porque es de vieja familia francesa. Me ha conmovido este hombre contando que un hermano suyo era soldado en el Ejército alemán. Un día desertó y tres después moría en un combate peleando en las líneas francesas. Francia está haciendo una guerra de conciencia, porque el sentido y el sentimiento de la Historia de que están hoy llenos todos los franceses no es otra cosa que conciencia. Una conciencia más fuerte que la conciencia individual. Pero en los alemanes es guerra atávica, guerra de instinto, que es la conciencia de los lobos. No es cierto que se acuerden de Atila y hasta creo que quisieran olvidarlo, pero Atila revive en cada uno de los soldados alemanes como una enfermedad vergonzosa. Adiós, mi querido don Miguel, cuando regrese a mi predio de Galicia le escribiré. Ya sabe usted que tiene allí una casa de donde se mira el mar y el monte. Siempre su amigo. VALLE- INCLAN Nos darán pastel podrido Madrid, 12- 111- 1927 Señor. don Miguel de Unamuno Mi querido don Miguel: Hace tiempo deseaba escribirle: No sabía cómo hacerlo con alguna seguridad de que llegase la carta a sus manos. Ayer hablando con nuestro amigo Calvo (1) me ofreció los medios para ello. He tenido noticias de que estaba usted en cuestión con la Editorial Renacimiento. En cuestión también estuve yo hasta hace muy pocas semanas. Hoy tengo arreglado ese asunto, lo mejor que puede esperarse entre editores: Yo cuido, dispongo y hago las ediciones, donde bien me parece, y descontado su coste, administra con el 40 por 100 de beneficio para la editorial. Pensé en usted, y que pudiera convenirle un arreglo en estas condiciones. No sé cuál es el motivo de su pleito y si se parece al mío. Pero si usted cree que de algo puedo servirle, mándeme, y cuente con mi buena voluntad. De otros asuntos no quiero hablarle. Es una vergüenza el espectáculo de lo que aquí pasa. Nuestros revolucionarios sólo sueñan con ganarse la confianza de las derechas, para, en su hora, tomar el poder de sus manos. Las derechas marcan su predilección por los buenos chicos, y hay los luises de la revolución. Vuelve la Antigua Unión Liberal, aquel partido tan aprovechado que fue más nocivo que el moderantismo de Narváez. Nos darán un pastel podrido, querido don Miguel. Ya se va a la cárcel para ganar méritos, en un tácito acuerdo con las camarillas de palacío. Yo no ceso, en todas las conversaciones, de tirarles de la máscara a estos luises de las izquierdas y la buena clientela. ¡Y la Prensa que se llama liberal, es de su laya! Don Miguel, adiós. Le abraza su fiel y apasionado amigo. El papel de Azaña Puebla de Caramiñal, 1 de marzo de 1923 Señor don Manuel Azaña Mi querido Azaña: Le escribo para rogarle su intervención en un asunto bastante enojoso. EHo es que en la imprenta de los hermanos Sáez, tenía yo 76 resmas de papel, y ahora aparecen 40. ¿Recuerda usted una mañana que nos encontramos en la imprenta, y que yo las hice contar, y que las contó el hermano de Gregorio? Era el papel para Cara de plata todo el que nacía falta, y este solo dato basta para colegir el número de resmas. Ahora bien yo no sé si esta filtración es de los Sáez o de Yagüe, que retiró papel de la imprenta. Si usted puede ayudarme en este esclarecimiento, para que yo sepa á quien reclamar se lo agradeceré. Ahora tengo los libros en Renacimiento No quiero que usted se moleste, sino que si puede hacer alguna aclaración la haga, y me entere. Un abrazo de su reconocido amigo. VALLE- INCLAN 1. Debe tratarse de Luis Calvo.