Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
GENTE Don Mendo dos horas sin parar de reír S I a Pedro Muñoz Seca le hubiesen dicho que su Don Mendo iba a hacer ripios a ritmo de pasodoble, seguro que la idea le hubiese parecido estupenda. Por eso ahora, seis meses después de que esta nueva versión de La venganza de don Mendo subiera al escenario, las carcajadas siguen inundando el patio de butacas, prolongando pareados y corcheas. Han cambiado La Latina por el Calderón, pero los rostros de los espectadores que acuden cada día a pasar dos horas de diversión no varían, y cada noche, al caer el telón y flotar sobre ellos la nota final, la risa se vuelve ovación y la broma triunfo. Encabeza el extenso reparto de esta obra un magnífico José Sazatornil Saza que une a su excelente vis cómica una graciosísima manera de cantar el papel protagonista. A su lado. Vicky Lusson muestra su belleza y su buen hacer en la inocente, pero menos. Magdalena, al igual que María Silva, una radiante y celosísima mora Azofaifa. siempre dispuesta a arañar a aquella que ponga sus ojos sobre su Don Mendo. Jóvenes y veteranos se unen para completar la nómina de cincuenta actores que presenta la obra sobre la escena: Francisco Piquer es el engañado conde de Toro; Luis Prendes, el resignado don Ñuño; Luis Várela, el marqués de Moneada; Luis Barbero y Encarna Abad, los picaros reyes; y Rafaela Aparicio- inevitablemente, ya que en aquella época no existían aún las chachas -es la entrañable ama de Magdalena. La puesta en solfa de una de las mejores comedias- a l tiempo de una de las más representadas durante sus casi setenta años de joven vida- ha correspondido a una experta terna: Enrique Llovet, Alfonso Ussía y el compositor Gregorio García Segura, que ha llevado a la Castilla medieval sones como el Adiós a la vida de la Tosca pucciniana, el mucho más moderno No llores por mí Argentina que Evita entonara en la obra de LloydWebber, o nuestro castizo pasacalle Por la calle de Alcalá Meter todo esto en la coctelera y mezclarlo con los líos de cuevas, persecuciones y equívocos que tiene la obra es labor de Gustavo Pérez Puig, que ha logrado, finalmente, una versión alegre, divertida y brillante que el público, juez supremo de toda pieza teatral, sabe valorar con su aplauso S. G. MIÉRCOLES 15- 4- 8 J tí. ¿SS El público no para de reír durante las dos horas que dura la divertida versión musical de La venganza de don Mendo que se representa en el teatro Calderón. En la imagen, una escena de la obra en la que María Silva, la celosa sarracena Azofaifa, muestra su espléndido cuerpo y despierta, junto a un excelente plantel de actores, los aplausos de los espectadores A B C 91