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ABC, pág. 44 TRIBUNA ABIERTA MIÉRCOLES 15- 4- 87 S IEMPRE se ha dicho que los episodios que conforman la historia se repiten cíclicamente, aunque no exactamente. Varían circunstancias, protagonistas, motivaciones; pero el caso es que la historia definitiva aparece jalonada de hechos semejantes y cuando la memoria pierde los detalles sobreviven los nombres ligados al episodio y al carácter de éste. Es el hecho, con sus contornos quizá confusos, el que conserva los perfiles trascendentes de la analogía y denuncia la repetición cíclica. Sucesos recientes de Marruecos- por ejemplo- con maquiavélicas peripecias de moros, amigos hoy, enemigos mañana, que tan. pronto rinden pleitesía a España como besan la mano al Rey Hassán, constituyen el calco de aventuras que jalonaron nuestra presencia africana y de paso contribuyeron a que por el Rif y el Barranco del Lobo quedaran los huesos de muchos españoles. El ciclo de reclamaciones y conversaciones acerca de Gibraltar- otro ejemplo- no es sino una periódica resurrección de argumentos de España por un lado y de Gran Bretaña por otro, que cada treinta o cuarenta años alimenta la inamovible reivindicación de nuestra parte y la inconmovible y terca cerrazón del dominador británico. Y ahora: Reinosa; con Castilblanco, o Villaserena, o la situación de los mineros asturianos como telón de fondo; donde hace más de medio siglo hubo enfrentamientos entre trabajadores y Fuerzas del Orden. La repetición cíclica es la del clima de violencia, la del suceso violento, revelador de que lo que se repite no es la circunstancia, sino el hecho esencial; que reitera la predisposición y el talante agresivo y hostil, la actitud proclive a la pelea, quién sabe si motivada por una ancestral tendencia. Es a la repetición o reaparición de esá: violencia a lo que debe temerse. Ahora están resucitándola las torpezas de unos, que actúan como incitación, y las sinrazones de otros que sirven de acicate. oportunismos y electoralismos. Que impusieran y respaldaran a la Guardia Civil, a la que mandan a resolver proPor Ramón HERMOSILLA ble mas que no han les, etcétera- se produce con el socialismo creado los guardias sino otros. Que no se reen el Gobierno. ¿Sucede porque el Gobierno pita el bochornoso suceso de mandar a los no se muestra fiel a los que fueron sus postu- guardias a que se les desarme. Alguien en Reinosa tenía la obligación de anticiparse y lados teóricos y por eso defrauda a sus voprever. No sé quién, pero lo imagino. tantes y seguidores? (o es por otras razones: Partido Comunista, descontento, agotaEntretanto, también debe saberse que en miento de paciencia, etcétera) El caso real la colisión entre el desvarío anárquico e incivil es que no pasa día sin que la protesta salte a y la autoridad, la mayoría de los españoles la calle: La huelga, la tractorada, el apedrea- respaldamos al orden y nos sentiremos con miento. Y en Reinosa el episodio que se hizo las espaldas pegadas contra la pared cada protagonizar a la Guardia Civil. vez que veamos a unos guardias civiles acorralados; como los hemos visto en ese desLos sucesos de Reinosa, con masas enfurecidas y descontroladas acorralando a los graciado episodio ocurrido en Reinosa. Basta guardias civiles, son la expresión. feroz de un de violencia y demagogia, y para ello, una problema social en acción. Ahí se ha visto vez más, la receta se llama contar con todos clara la existencia de un grupo que ha decidi- eñ la política de Estado, que empieza por no hostigar a quienes tradicionalmente han sido do sustituir el diálogo y la exposición legítima de reivindicaciones por el ejercicio de la pro- nuestros amigos y son, se quiera o no, en vocación de incidentes. Lo de Reinosa es una gran parte la defensa de Occidente: los Estamanifestación digna de tomar en cuenta. No dos Unidos de América y sus aliados. Porque importa que los motivos de otras épocas fue- para mantener la soberanía no hace falta ran el hambre o la incultura y los de ahora más que mantener una ejecutoria seria y coherente. Pero la indefinición, de hoy sí y masean la reconversión; ni tampoco que los destinatarios de las represiones de ayer fueran ñana no, es el capital que más rápidamente campesinos y los receptores de la pedrea se esteriliza, porque produce, primero, perplesean hoy representantes de la autoridad. Lo jidad; segundo, desconfianza; tercero, irritaque sí importa es entender que por estos ca- ción, y, por último, abandono y aburrimiento. minos, cuando el malestar social está ganan- Firmeza, sí, pero para lo esencial primero. do las calles y toma expresión salvaje, y trata Fortaleza, sí, pero no sólo hacia dentro, con de imponer sus criterios a pedradas y a palos, determinadas personas y para el interés público de allegamiento de recursos y de afianel horizonte se nos puede tornar más oscuro. zamiento de la base estructural personal dé Acaso todo esto ocurre porque el socialis- política de partido. Todo en función de la na- mo pretende un imposible: mantener a su ción que ayunta a todos tos españoles. Ahí lado a un electorado obrerista y ejercer al están todos los que no predican la anarquía. mismo tiempo una política que algunos llaman conservadora y que realmente es todo No es posible que se pretenda hacer una lo contrario. Determinados problemas sólo tie- política al margen del mundo occidental y en nen una solución única, a la que se llama permanente contradicción con amigos y ene de derechas por inercia; porque en rigor no migos. Hay que mostrar la verdadera cara de tiene signo doctrinal ni partidista, salvo que la conducta y de las cosas. Hay que no hacer las derechas la descubrieron y aplicaron des circunstancialmente definiciones del derede el poder y las izquierdas la combatieron cho de propiedad (volatizado en la etérea inLa obligación de los gobernantes y de los desde la demagogia opositora. Si se quiere terpretación dada por el Tribunal Constitucional en sentencia de 26 de marzo de 1987) dirigentes sociales- d e los conductores de gobernar responsablemente hay que aplicar estamentos que conforman la sociedad gene- recetas que se basan en realismos, colocan- que el pueblo no encuentre prácticamente paral y no sólo la colectividad política o el sindi- do a la doctrina como falsilla abstracta e ralizada la Justicia- n o por los jueces y macalismo- es advertir que se están producien- idealista en un escrito que hay que hacer con gistrados sino por los medios con los que do ya, sistemática y metódicamente, dema- realidades concretas. La conciliación de esa cuentan- Hay que evitar, también, que el siadas evidencias de que los enfrentamientos actitud responsable con la demagogia electo- ciudadano no tenga interés en ahorrar por el anuncio que la Ley de Sucesiones y Donaciohacen aflorar una violencia agazapada. La ralista es lo que resulta un imposible. nes hace. En dos generaciones decía un calma, la sensatez, la cordura, que han proAl socialismo gobernante le están saliendo ducido en estos últimos años una medio tole- cuñas de la misma madera: las del socialis- defensor a ultranza de sus tesis, hemos terrable convivencia ciudadana (jalonada de una mo estructuralmente ortodoxo- marxista minado con la oligarquía y añadió alguien: incomprensible impunidad para tantas cosas que no ofrece soluciones pero que prende en y con las empresas de todo tipo, salvo en manos extranjeras. terribles) están dejando lugar a la promoción el descontento. Ello sirve para atizar la prode la llamada lucha de clases, al encono, a la testa social y constituye el atisbo de que vaHay que, en definitiva, explicar a los sindiopción entre autoridad y libertad, orden o mos yendo a un callejón de difícil salida; o, catos con la austeridad pública que se está anarquía. Están reviviendo en nuestro país mejor dicho: con mala salida. Las derechas haciendo España, aunque- y también habrá actitudes superadas- o soterradas- durante de aquellos años, bautizados como el bienio que ponerle coto, aunque sólo fuera por la raaños; y hemos de saber que esas actitudes rojo o el bienio negro se alegraron zón materialista de la economía- -sea una en otros tiempos nos condujeron al desastre. -irresponsablemente- de los sucesos de España vieja que se ocupa mas del problema Quizá la gran paradoja de esa resurrección Castilblanco, o de Casas Viejas, que entur- del aborto que del de la vida, que no es otro indeseable y de mal agüero sea que ocurre biaban las doctrinas azañistas de paz y con- que la sanidad pública. Hay, por fin, que atajar el terrorismo en toen un tiempo de libertades y régimen demo- cordia. Las fuerzas no socialistas de hoy no crático, que es donde pareciese que las rei- se alegran (aunque el júbilo fuera justificable das sus expresiones: la democracia no puede vindicaciones y protestas debieran encontrar por cuanto significa erosión para el adversa- ser el pretexto para operar apendicitis sociacauces pacíficos y civilizados para discurrir. Y rio) porque piensan que antes que todo está les por graves que sean y abandonar los- albarda sobre albarda- ocurre también que España y que la situación perjudica a la con- verdaderos cánceres nacionales el malestar social- del que la presencia estu- vivencia y a la concordia españolas. Bueno Reflexiones al filo de un preocupante panodiantil y obrerista en la calle es un síntoma sería que los gobernantes se aplicasen la lec- rama que ya ha sido advertido, al parecer, inequí oco; como lo es el de los profesiona- ción a sí mismos. Que dejasen de lado por el presidente del Gobierno. PREOCUPANTE PANORAMA