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42 A B C CULTURA MIÉRCOLES 15- 4- 87. Los diarios de Arthur Schnitzler, feroz radiografía de la Viena de entreguerras Una crónica obsesiva, bajo la sombra de Sigmund Freud Viena. José Grau Las relaciones entre Sigmund Freud (1856- 1939) y Arthur Schnitzler (1862- 1931) vuelven a ser, después de que se haya puesto a la venta el tercer volumen de los diarios del dramaturgo vienes, un tema apasionante para los estudiosos de la literatura. Schnitzler, austríaco de origen judío, se vio tan influido por Sigmund Freud, fundador del psicoanálisis, que se acostumbró a recoger puntualmente todos y cada uno de sus sueños. En la Biblioteca Nacional de Austria hay ejemplares de algunas obras de Freud que están dedicadas a Schnitzler. Esto se explica porque la biblioteca particular del dramaturgo fue incautada por las autoridades nazis en 1938, y depositada en la Biblioteca Nacional. Aunque tras la guerra se devolvió al ya fallecido Heinrich Schnitzler, hijo del escritor, algunos libros se quedaron por razones no del todo claras en la Biblioteca. José I (1830- 1916) Hugo von Hofmannstahl (1874- 1929) Gustav Klimt (1862- 1918) Karl Kraus (1874- 1936) Lenin (1870- 1924) Adolfo Loos (1870- 1933) Alma María Mahler (18791964) Gustav Mahler (1860- 1911) Thomas Mann (1875- 1955) o Stephan Zweig (18811942) por citar sólo algunos pocos. De Thomas Mann, a quien tiene de invitado en diciembre de 1919, y con quien habla de su obra Señor y perro afirma que es un hombre de trato agradable, listo y claro Otros escritores no le merecían tan buena impresión. En general, mantenía serias reservas- exceptuando a Werfel- respecto a la joven generación y respecto a muchos escritores qjje buscaban su recomendación. La publicación de las anotaciones íntimas del escritor rescata el rostro cotidiano de una época convulsa También es la época en te que se. derrumba el imperio austro- húngaro; en que los bolcheviques están haciendo, en opinión de Schnitzler, estragos; en la que Austria, tras la primera guerra mundial, busca la anexión con Alemania, sobre todo por motivos de subsistencia, En una anotación correspondiente al 31 de diciembre de 1918, Schnitzler escribe que por la mañana ha leído en el periódico Nueva Prensa Libre la noticia de la tortura y muerte del último Zar de Rusia, Nicolás II (1868- 1918) Schnitzler puede llevar a cabo una vida plenamente burguesa. Siendo médico se dedica profesionalmente a la literatura; y sus ingresos- entre otros de la editorial S. Fischer- le dan para vivir con todo desahogo. Sin embargo, la alegría- así se desprende de la lectura de su diario- es una virtud ajena a él. Sus largos paseos por los bosques de Viena o por el Tuerkenschanspark, el bello parque del distrito diecinueve, muy cerca de donde él vive, son el telón de fondo donde se acrecienta de día en día su hipocondría; y los lugares donde medita el fracaso de su matrimonio: su esposa Olga, veinte años más joven que él, acabaría dejándole y yéndose con un compositor ahora desconocido. Su melancolía es una constante, que se pone especialmente de manifiesto cuando dice algo de sí mismo. El 22 de agosto de 1918 escribe: Por la mañana he ojeado en antiguos diarios (1891 y 1893) y, tras citar el nombre de algunas personas fallecidas, entre ellas la de su querida Marie Re inhard (18711899) continúa: ¿Hace realmente tanto tiempo de esto? Mi deseo es que ellos- las personas citadas- no se pierdan. ¿Vanidad? También, pero, sobre todo, un sentimiento que podría liberarme de la agobiante soledad interna si supiera de mis amigos más allá de la muerte. Años decisivos El diario de Schnitzler es la radiografía, hecha a conciencia, de una época por muchos motivos decisiva. El equipo de la Academia de las Ciencias de Austria que trabaja estos escritos, bajo la dirección del catedrático de Literatura alemana Werner Welzig, está pra duciendo volúmenes muy cuidados, con apéndice onomástico y anotaciones biográficas que hacen de estos tomos algo muy codiciado: no tanto para consultarlos según temas y personas. El proyecto completo, por otra parte, será de unos diez volúmenes y estará acabado dentro de trece años: Schnitzler dio cuenta de sus pasos ininterrumpidamente durante más de cincuenta años. La casi obsesión del dramaturgo por fijar su pasado, una costumbre por otra parte típicamente judía, ha hecho que por las páginas del diario aparezcan, de cuando en cuando, personajes como el Emperador Francisco Sé demasiado de mí El volumen del diario último publicado abarca los años 1917- 1919 (antes habían aparecído los correspondientes a 1909- 1912 y 19131916) Es justo el tiempo en que el autor ha alcanzado el cénit de su carrera. Valga de muestra esta anotación, correspondiente al 17 de noviembre de 1918: Dos muchachas judías corrieron tras de mí y me pidieron autógrafos. El, no obstante, es consciente de sus limitaciones: Sé demasiado de mí- escribe- -y sé demasiado del arte para reconocer mis faltas en el todo y en las partes, en cada frase. JINCE DÍAS HENOS METIDO 5.I4I PERSONAS EN PLANTILLA. En el B. C. I. trabajamos para usted. Nuestro esfuerzo está destinado a que otras empresas puedan salvar cualquier tipo de obstáculo, que puedan generar actividad, empleos. Para ello se han creado, entre otros, los créditos Quince Quince: hasta 15 mitones de pesetas a conceder en un plazo de 15 días. Con un interés del 12,5 Y con una amortización de 6 años. Son éstos el tipo de créditos que, por su agilidad y condiciones, estaba necesitando la pequeña y mediana empresa. Por eso no es de extrañar que hayan tenido tan buena acogida. Ni que con ios Quince Quince hayamos metido el año pasado 5.141 personas en plantilla, que se hayan creado 811 nuevas empresas. Si usted necesita para la suya un crédito así, y ya sabe en qué lo va a emplear, llámenos. Nadie va a permanecer parado. MADRID. Príncipede vergara, 126 Tels. (91) 26296 07 (5 líneas) 411 1059