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24 A B C INTERNACIONAL Horizonte MIÉRCOLES 15- 4- 87 Scaífaro renuncia a femar nuevo Gobierno en Italia Roma. Aleiandro PistoSesi Sucedió al fin lo que había ido madurando a lo largo de toda la jornada de ayer: la renuncia de Osear Luigi Scalfaro a formar el nuevo Gobierno. Poco antes de ¡as nueve de la noche, e! líder democristiario. ministre del interior en el Gabinete dimisionario, salió del Palacio del Quirinal, donde acababa de comunicar su decisión al presidente de la República. El día antes, Osear Luigi Scalfaro ie había pedido al presidente Francesco Cossiga veinticuatro horas más de tiempo para ver si conseguía convencer a los ministros dei Gabinete anterior, de coalición pentaparíila, a que siguieran en sus respectivos cargos en un Gobierno presidido por él. Se trataba, evidentemente, de un Gabinete que tenía como última finalidad las elecciones anticipadas para evitar los refrendos. Scalfaro comprobó rápidamente que no existían márgenes políticos para esa maniobra y quedo a la espera del resultado de la reunión convocada por la dirección de la Democracia Cristiana, en un cuma ya de gran pesimismo. Por otra parte, interesaba conocer el resultado de otra gestión paralela iniciada por el secretario general del Partido Comunista, Natía, que estaba intentando un acuerdo entre los partidos que rechazan la disolución anticipada del Parlamento y quieren que se celebren los refrendos sobre la justicia y la energía nuclear. Peto esta iniciativa comunista estaba despertando muchos recelos en ios socialistas y los socialtiemocratas, que temen, con razón, que el PCI ¡es quite votos a su izquierda por la fuerte carga demagógica que contienen dichos refrendos. Si a esto se añade la repulsa de los liberales y de los republicanos a establecer acuerdos fuera del área de la coalición pentapartita. es evidente que ia gestión de Natta tenía que fracasar. Y lo ha reconocido él mismo ai final de la jornada. Sólo le ha quedado un consuelo: que se ha hablado mucho de su labor pacificadora en un momento muy cntico para ia democracia italiana. Y esto era, quizá, o único que pretendía realmente, puesta ya la mirada en la próxima legislatura. El golpe final, que contribuyó a ¡a decisión de la DC y de Scalfaro de renunciar al encargo de formar un Gobierno de coalición pentaparíita, ¡legó con la noticia de ia firma de un documento entre socialistas y socialdemócratas proponiendo la formación de un Gabinete de coalición presidido por un democristiano, pero condicionado, en definitiva, por ia aceptación de los refrendos, con una vaga posibilidad de evitar sus consecuencias rneaiante la aprobación de nuevas leyes. Ahora se abre camino otra hipótesis: ia de un Gobierno institucional formado por ei presidente del Senado, Fanfani, para organizar las elecciones anticipantes. Los observadores políticos, mientras tanto, están agotando ios adjetivos y las imágenes: crisis atípica, situación caótica, rompecabezas sin lógica, neurosis bizantina, desafío a la paciencia ciudadana. Al cabo de casi cuarenta y cinco días de gestiones inútiles, ¿qué más se puede decir? Están jugando ai corro concluye despectivamente un columnisía. 1 TJ 1 Y TRES AÑOS DESPUÉS Venimos asistiendo, desde hace algún tiempo, a un difuso debate sobre las relaciones entre los Estados Unidos y la Europa occidental, y sobre la integración miiltar de las naciones europeas comunitarias. Ambas cosas son miradas con recelo por los norteamericanos, que temen que tal integración militar quizá pudiese hacerse a expensas de la OTAN. Por oíro lado, hace más de treinta años que Washington sugirió, reiteradamente, una mayor unión militar europea. De hecho, cada vez que se ha abocetado anduvieron por medio los Estados Unidos. Ahora, como decía, Europa. anda buscando, ün poco a tientas, una política exterior europea integrada y una política de defensa igualmente integrada. En ninguno de esos dos campos se ha conseguido algo. Europa sigue sin voz propia en materias exteriores y en materias de defensa. El Mercado Común continúa siendo casi exclusivamente eso, un mercado, y la integración militar sigue inscrita, y atornillada a la OTAN. Es bueno, sin embargo, que los europeos se hayan puesto a dialogar sobre la defensa de su propio territorio. Han ¡legado a ese punto de partida con un retraso de exactamente treinta y tres años, que fue cuando enterraron a ia non nata Comunidad Europea de Defensa, el 30 de agosto de 1954. Lugar del entierro: la Asamblea Nacional francesa, tras un largo y caluroso debate. Ese proyecto, que llevaba el nombre de Rene Pleven, había quedado constituido en la primavera de 1953, después de templarse muchas gaitas, pero cuando llegó al Parlamento francés no pudo superar las objeciones que ie bloquearon toda salida. Esas objeciones revelan, por cierto, lo mucho que se ha progresado en lo que no sé si llamar creación de una conciencia europea. Se trataba de que en aquel año de 1953, aún a menos de diez años de la guerra, persistían todavía los prejuicios y temores sobre un posible resurgimiento del militarismo alemán, sobre todo en Francia; éste y otros países europeos tampoco transigían con la admisión de la República Federal Alemana en la OTAN. Al final, este fue el lugar seguro en el que metieron a los alemanes, pero de la CED (Comunidad Europea de Defensa) no volvió a hablarse. Otra de las grandes objeciones levantadas contra la CED fue la de que comportaba, claro está, una cierta cesión de soberanía de cada país miembro en beneficio de la totalidad. Se trataba todavía de una Europa en parte simbolizada por sus ejércitos. Nadie quería, y menos que nadie Francia, como de costumbre, que sus tropas pudiesen ser mandadas por algún general extranjero. Se habían hecho concesiones a la supranacionalidad en lo del carbón y el acero, y en lo del Mercado Común; pero de las armas, ni tocarlas. Desde aquellos tiempos, las naciones de la Europa occidental, que no querían oír hablar de sacrificios, aceptaron sin demasiado análisis al idea que ha llegado hasta estos días, pero que ya nadie acepta como lógica: la de que Europa occidental no puede valerse sola militarmente, sin depender de los Estados Unidos. Han pasado muchos años, y ahora la gran pregunta que está ahí, esperando una respuesta, es esa de: ¿Por qué doscientos ochenta millones de europeos necesitan la ayuda de doscientos cincuenta millones de norteamericanos para defenderse de doscientos ochenta millones de rusos? En ese debate sobre la integración militar de Europa todavía no se habla de dinero. Cuando se haga, esa será la hora de la verdad. Les recordábamos el otro día que los países europeos invierten por término medio en gastos militares el 3,8 por 100 de su PIB, mientras que los Estados Unidos alcanzan al 6,7 por 100. Es verdad que una tercera parte de esa suma es para Europa; esperemos que nunca se plantee lo de una ayuda militar europea a Estados Unidos. Manuel BLANCO TOBIO Prosigue en Atenas la disputa por los bienes eclesiásticos Atenas. Begoña Castiella DE LA CASA DE CAMPO Informa que abre tocios los día del año Horario actual: de 1 O a 21 horas SE VENDE Colección completa y encuadernada del BOE de 1940 a 1975. Contacto: Teléfonos 457 9710 ó 457 92 45. Señorita María Antonia Tras la importante manifestación de la Iglesia ortodoxa griega en Atenas contra el proyecto de ley presentado en el Parlamento para la nacionalización de las propiedades eclesiásticas, el tema sigue conservando prioridad en la actualidad griega. Los numerosos representantes de la Iglesia afirmaron en la plaza de la Constitución ateniense no perder la esperanza de que se impondrá el sentido común y podrán eliminarse ios artículos concretos a los que se oponen, referentes a la formación de los Consejos Eclesiásticos, en los que intervendrían representantes estatales