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12 ABC OPINIÓN MIÉRCOLES 15- 4- 87 Cosas que pasan ZIGZAG Intimidad y Prensa Hay formas que deben cuidarse de modo especial, sobre todo esas que corresponden a la presentación de un aspecto conftictivo o discutido de la realidad. De la realidad del periodismo, bien que de una parcela muy concreta de la misma, se trataba y debatía en el programa Usted qué opina del que corresponde a la llamada prensa del corazón. Debió posiblemente el presentador hacer la acotación correspondiente, insistir lo necesario, en que el problema que se debatía no era el común de la información y de la Prensa, sino el de una parcela respetabilísima, pero muy diferenciada. Por regla general, el trabajo periodístico no suele encontrarse en un conflicto casi permanente con el derecho a la intimidad y a la propia imagen como el que presentan tantas veces algunas especialidades periodísticas. lucen sus kilos al sol. Menos mal que estas cargas de profundidad contra los respectivos productos nacionales no son cosa de órganos periodísticos serios; y, sobre todo, menos mal que no les ha dado ahora por inventarse historias contra la industria hotelera o contra la Policía española. JUECES PARA LA DEMOCRACIA E L Secretariado estatal de Jueces para la Democracia ha hecho pública una sesuda nota en la que estima que la operación antidroga llevada a cabo hace pocos días por las Fuerzas de Seguridad del Estado ha sido poco eficaz y de dudosa constitucionalidad Los jueces para la democracia, que eran cuatro gatos en la época difícil, han surgido como hongos precisamente cuando España es una democracia que no precisa de su celo. En España, como en todos los Estados libres, más que jueces para la democracia se necesitan jueces para la justicia, sin entusiasmos dogmáticos, frenesíes ideológicos y demagogias heredadas. Los jueces para la democracia han conseguido que la opinión pública desestime por hastío sus continuas y recalcitrantes manifestaciones. La mayoría de los magistrados y señorías que forman tan peculiar colectivo pertenecen al paleolítico de la conciencia progre Sus actuaciones, a veces s o r p r e n d e n t e s se significan por un incontrolado uso de la comprensión hacia los delincuentes y sus circunstancias y una cierta indisposición pertinaz hacia las víctimas de los delitos. Para el atónito ciudadano de a pie, su filosofía es harto discutible. El delito es progresista; el delincuente, una víctima de la sociedad; la sociedad, un muro aburguesado de intolerancias y la Policía un instrumento de incalificable represión. De todo ello se deduce que el delito y el delincuente merecen el respaldo que la comunidad les niega. El impulsor del delito por excelencia no es otro que el problema de la droga. Aún resuenan en mis oídos las palabras irresponsables que muchos políticos de la progresía dogmática dijeron en tiempos no lejanos. Lá juventud española, en su sector más marginado, se enfrenta a lá vida entre el ácido, la jeringa, la a. dicción sin retomo y los medios para conseguirlos. Medios que inevitablemente llevan al delitocomo única solución. Por eso, aun sabiendo que su efectividad no es considerable, la opinión ha respirado cuando ha c o n t e m p l a d o una acción masiva contra el mundo de la droga. Si no es posible, por el momento, cortar por lo sano las raíces más poderosas de esta repugnante e n r e d a d e r a es plausible el control de sus ramificaciones. Que al menos el camello y el adicto no se sientan cómodos e impunes en sus lamentables y públicas compraventas. Poco es, pero algo es algo. Algo es algo, menos para los jueces progresistas, que ven inconstitucionalidades por todas partes. Decir que esta operación es un marketing político del Gobierno se me antoja una grave irresponsabilidad. La sociedad demanda un rigor que hasta ahora había brillado por su ausencia. Cualquier paso hacia la culminación de esa limpieza cívica será bien recibida por la ciudadanía, aunque se molesten los jueces para la democracia. Me preguntaba hace poco un amigo extranjero la razón por la cual en las calles dé las ciudades de España no se advierten apenas patrullas de vigilancia. Me comentaba que los niveles de inseguridad de nuestros núcleos urbanos sobrepasan exageradamente los admisibles en cualquier ciudad, de Europa. Me resaltaba la pasividad y permisividad de una Policía que en ocasiones, para no comprometerse, ofrece la espalda a las evidencias y no actúa, con la energía precisa- ¿Acaso la Policía española tiene miedo? -m e cuestionaba finalmente. Yo intenté persuadirle de que no. La Policía españolado tiene miedo. La Policía española tiene clavada la frustración de su riesgo. La Policía española tiene pavor de ver recompensado su sacrificio con un proceso, una querella o una sanción indignante. La Policía española puede tener miedo- eso s í- de los jueces para la democracia. Alfonso USSIA Escritor y poder Asevera Antonio Buero Vallejo: Creo que la relación dei escritor con el poder es siempre conflictiva. Quizá el autor de teatro marxista más grande de nuestro siglo ha sido Brecht, y nadie le negaría ni la militancia, ni el talento, ni la voluntad transformadora de sus obras. Sin embargo, todos sabemos que Brecht tuvo problemas bastante delicados con las autoridades de la Alemania Democrática. El creador, sobre todo cuando es grande, es conciencia de su sociedad, y. el poder tiene unas servidumbres a veces nobles, a veces forzosas, que no le permiten aceptar la independencia de la conciencia Bombardeo amarillo que puede tener el creador desIntrincados desde hace días de su obra. Si la utopía debe andan dos periódicos amarillos: ser motor de toda creación literael británico The Sun y el ale- ria, no hay más peligroso enemimán Bild Zeitung El tiro al go para el escritor que el insufriblanco de sendos titulares es el ble pragmatismo de los políticos. Sobre todo cuando éstos ceden comportamiento de sus turistas en nuestras costas: ataques y a tentaciones no democráticas y contraataques en sucesivas edi- tratan de injerirse en todo. ciones de ambos periódicos tratan de adjudicar al enemigo la medalla a la peor conducta. La Tarde The Sun disparaba su primer y el P. Bolado misil afirmando que en Tenerife los turistas alemanes se levantan Qué pena que un espacio qué de madrugada para deslizarse tanto interés ha suscitado en sigilosamente a las piscinas y TVE como el de La tarde haya ocupar las hamacas con sus toa- venido a derivar por derroteros llas playeras. El matutino ham- de aburrimiento tan. profundo y burgués ha replicado reprochan- pertinaz. Pena y lástima es, en. do, en cambio, a los veraneantes efecto, que se haya caído en tan británicos de Mallorca su fre- pobres resultados como los concuente estado de embriaguez, seguidos por el P. Bolado, que sus obsesiones sexuales, que no se esfuerza todas las tardes con tienen consideración con los ni- buena voluntad, pero con un reños y que las mujeres inglesas sultado que aburre a las ovejas. EDITORIAL PRENSA ESPAÑOLABA. Padilla, 6 28006 MADRID Tel 4312628 y 4312711 Pida información a