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56 ABC XXV ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE JUAN BELMONTE MARTES 7- 4- 87 Juan Seimonte García nació en Sevüla, el 14 de abril de 1892, -dentro de cinco años se cumplirá su centenario- y no precisamente en e! barrio de Triana como comúnmente se cree, aunque se criase en él hasta el punto de que se identificase tanto con su entorno, que sus formas se denominaron como Maneras y fueron para siempre homónimas de la hondura torera, del temple, del hacer cargando la suerte. Belmonte es un revolucionario desde sus inicios. Se forma en el campo- a l modo furtiv o- toreando las vacas vírgenes y los toros destinados a las corridas bajo la luz de la luna en los cercados. Ahí va fraguando su teoría del quedarse quieto, del no moverse del sitio, de aguantar las acometidas. Se pone en el terreno al que llegó Espartero y absorve las formas, del también muerto trágicamente Antonio Montes, y cuyo estilo le había transmitido el banderillero- Calderón. Después de una prueba satisfactoria hecha por Calderón en la Venta Cara Ancha se presenta con gran éxito en Arahal, en una novillada mixta celebrada el 24 de julio de 1910. Torea poco después en Constantina y el mes de agosto de ese año se presenta sin picadores en Sevilla, junto a Bombita IV y Pilin, con resultado halagüeño que no tendría igual resultado el 30 de julio de año siguiente: a Belmonte le echan los dos novillos al corral y se tiene que colocar de jornalero en Tablada... Pero en 1912 vuelve a tentar la suerte y una actuación en Castellón como sobresaliente le abre las puertas de Valencia, donde logra un triunfo apoteósico el 26 de mayo, que refrenda en la misma plaza el 22 de junio y al mes siguiente en Sevilla, junto a Larita y Curro Posada. Con este último formaría pareja novilleril, presentándose en Madrid con un éxito sonado el 26 de marzo de 1913. Colocado a la cabeza de la novillería toma la alternativa en el mismo Madrid el 16 de octubre de 1913. Machaquito- aquel valeroso cordobés, cuya estocada inmortalizó Benlliur e- le cede el toro Larguito de Oleda, en presencia de Rafael el Gallo. Corrida acci- dentada con muchos sobreros en liza, broncas continuadas y adiós definitivo de Machaco a los toros: el año anterior se había retirado Bombita ante ei ímpetu de José y se abría una nueva era del toreo presidida por ios nombres de José y Juan. Desde entonces los dos se ponen a la cabeza del toreo. Actúan más que nadie y Belmonte ilega a sumar en 1919 ciento nueve corridas después de haber permanecido todo el año anterior de descanso en América, tras contraer matrimonio con la peruana Julia Cossío. En 1914, un 2 de mayo, se encuentran Joselito y Belmonte por primera vez en Madrid. Les acompaña Rafael el Gallo. Joselito está excepcional con el quinto, de la divisa de Contreras. Parecía que había acabado con Belmoníe... Pero en el sexto surge el toreo trágico y patético de Juan, el del natural empalmado con el obligado de pecho, el de la hondura y ei quejío de los modos trianeros, el que asienta en los cimientos y las bases del toreo contemporáneo. Del viejo coso de la carretera de Aragón salen todos los aficionados hablando de Belmonte. Un Belmonte que marcaría otro hito considerable en Madrid en la famosa corrida del Montepío de Toreros del 21 de junio de 1917, en la que sus formas, un día heterodoxas, empiezan a ser cauce clásico para las nuevas generaciones. Retirado en 1922- cuando estaba solo en el trono del toreo- reaparece en 1924 en América y se mantiene en los ruedos hasta 1927. Su estilo sigue; siendo el mismo, pero ha cogido más aplomo, más consistencia: la tragedia (daros prisa en verlo, dijo Guerrita) ha dado paso a una asimilación total de la ciencia del que había sido su rival en el ruedo. Y en 1934 reaparece de. nuevo. En la nueva plaza de las Ventas le otorgan el inusual galardón de un rabo en dos ocasiones: en octubre de 1934 y en septiembre de 1935. Su arte deja boquiabiertos a la generación de grandes toreros de la edad de plata. Ya no vuelve a vestirse de luces. El temple de su muleta lo transmite a las colas de sus caballos como rejoneador. Creó una estirpe torera, se hizo ganadero de reses bravas, pero en su ánimo pesaba que José le había ganado la partida aquel día en Talavera. Y un 8 de abril de 1962 pone punto final a su vida: ¿Mal incurable? ¿Amoríos frustrados? Seguramente era el recuerdo de aquella tarde talaverana. Al clásico, al invencible se lo había llevado por delante un toro para forjar la leyenda. Y él, Belmonte, permanecía allí. La tragedia, el patetismo habían logrado sobrevivir, pero en su fuero interno quiso ser también leyenda... José Luis SUAREZ- GUANES Hitos de la carrera de un coloso Nace en Sevilla el 14 de abril de 1892. Se presenta sin picadores en Sevilla en 1910 y fracasa rotundamente al año siguiente. Valencia y Sevilla le lanzan definitivamente en Í 912. Se presenta en Madrid en 1913 junto a Curro Posada el día 26 de marzo. Obtiene un gran triunfo. Ese mismo año toma la alternativa el 16 de octubre en Madrid, de manos de Machaquito, con Rafael el Gallo de testigo- y toros de Olea. El 2 de mayo de 1914 torea por primera vez con Joselito en Madrid; obtiene un triunfo rotundo. Rafael el Gallo fue el otro espada de la corrida. Se lidiaron toros de Contreras. Firma ciento tres corridas en 1916, pero pierde cincuenta y nueve por la cornada sufrida el 16 de julio en La Línea, alternando con Luis Freg y Joselito. El 21 de junio de 1917 realiza la famosa faena del Montepío en la plaza de la Carretera de Aragón, de Madrid. Ese año torea noventa y siete corridas. Después de descansar en 1918, torea ciento nueve corridas en 1919. El 2 de febrero concedió la alternativa en Alicante a su hermano Manolo en presencia de Fortuna. EM 5 de mayo de 1920, víspera de la tragedia de Talavera de la que muere Joselito, oye esta frase de José tras la actuación de ambos en Madrid: Juan, debemos estar un tiempo sin torear en Madrid Retirado en 1922, reaparece en Lima en 1924 y en 1925 lo hace en España en contadas corridas (una de ellas la de la alternativa de su hermano Pepe en el Puerto de Santamaría el 7 de junio y en la que Aigabeño (hijo) hizo las veces de testigo) Torea cuarenta y cinco corridas en 1926 y cuarenta y dos en 1927. Reaparece en 1934 y obtiene un éxito grandioso en las Ventas el 28 de octubre al cortar las dos orejas y el rabo del cuarto toro de la divisa de Carmen de Federico. Alternó con Marcial Lalanda y Cagancho. El 22 de septiembre de 1935 obtiene otro rabo en Madrid. Actúa con Marcial Lalanda y Alfredo Corrochano en la lidia de cinco toros de Coquilla y uno de Lorenzo Rodríguez. El 29 de septiembre de 1935 se viste de luces por última vez en su vida: mata ganado de Pallares, acompañado del Niño de la Palma y Manolo Bienvenida en la Maestranza de Sevilla. Percances más graves: 16 de julio de 1916, La Línea; 26 de febrero de 1920, en un tentadero de Árgimiro Pérez- Tabernero; 18 de abril de 1921, Sevilla; 26 de agosto de 1926, en un festival en Zumaya (Guipúzcoa) y 30 de octubre de 1927, Barcelona. A partir de 1936 y hasta los primeros años cuarenta actuó como rejoneador. Actuó en Madrid el día de la confirmación de alternativa de su hijo- Juanito Belmonte Campoy- el 12 de octubre de 1939 abriendo plaza. Ese día torearon también Marcial y Manolete. Un nieto suyo- Juan Carlos Beca Belmont e- fue matador de toros y tomó la alternativa en Santander el 26 de agosto de 1966. Abandonó la vida el domingo 8 de abril de 1962 en la finca Gómez Cárdena (Sevilla)