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MARTES 7- 4- 87 OPINIÓN ZIGZAG ABC 17 Escenas políticas Nucleofilia Las armas convencionales no son bastantes para impedir una guerra convencional ha declarado la señora Thatcher al volver de Moscú. El Reirfo Unido no está dispuesto a renunciar a su fuerza nuclear mientras no. existan garantías, hoy por hoy invisibles, sobre el desarme soviético La primera ministra ha insistido en ese punto al denunciar la propuesta de desarme unilateral mantenida por los laboristas: Nadie puede basar una política de defensa en sueños, sino en una idea clara de la realidad y la seguridad El señor Gerasimov, portavoz del Kremlin, acuñó un nuevo término, frente a la firmeza británica, mientras la señora Thatcher se despedía de Moscú: La primera ministra tiene nucleofilia, algo así como un amor invencible por todo lo nuclear. aprender sus lecciones y sacar de esa historia una lección de concordia Eso mismo vino a decir- añadió- Juan Pablo II en la homilía de beatificación de los cinco españoles. Estos, y cualesquiera otros que puedan llegar a los altares, es cierto que no sólo no impedirán que las heridas cicatricen, sino que serán siempre verdaderos modelos de reconciliación La radio y el idioma En el reciente Congreso Internacional de la Historia de la Lengua Española, el profesor Lázaro Carreter ha declarado que hoy el poder de la radio es superior al de la escuela Se trata de una lúcida reflexión, que no deberían olvidar ni los profesores de Lengua Española ni quienes se empeñan en pedirle a la escuela más de lo que la escuela puede dar. Tal como están hoy las cosas en esta materia, lo único que le cabe al docente de español es hacer reflexionar a sus alumnos sobre la norma idiomática, sobre sus ventajas y limitaciones. Pero nadie lo olvide: un transistor forma o deforma idiomáticamente mucho más que el mejor o peor profesor de Lengua Castellana. Españoles en Cuba La imagen de La Habana que nos ofrecen las fotos publicitarias no es compartida por las personas que esperan un gesto de Fidel para volver a España. El desespero de María Virginia Alonso por ver de nuevo a su marido, actualmente retenido en el país caribeño, no casa más que contradictoriamente con el lirismo alegre del daiquiri. El exceso publicitario de La Habana, justificado por el turismo, no debe tener desviaciones enmascaradas de la realidad política cubana. Excesivo Haber recibido críticas de parte de la mayoría de los profesionales del periodismo es un hecho de jactancia para José María Calviño: presume de la mala Prensa que consiguió durante su gestión. Como motivo de orgullo, recuenta las veces que tuvo que comparecer ante el Congreso y afirma que gracias a ello ahora tengo un gran bufete En términos de sinceridad política, digamos que nos parece excesiva tanta sinceridad. Lo cual tiene un nombre en el ánimo y en el conocimiento de todos. OVIDIO O se puede negar que la izquierda española está alcanzando grandes éxitos. Don Felipe González ha logrado llegar a los tres millones de parados, y ahora don Marcelino Camacho va a poner en la calle a un millón de huelguistas. Los batuecos podemos contemplar un nuevo e s p e c t á c u l o cruel y apasionante, en el consabido ruedo ibérico. Vamos a ver quién de los dos enormes políticos gana esta pelea: si Felipe González, produciendo parados, o Marcelino Camacho, fabricando huelguistas. Ya se sabe que comunistas y socialistas son enemigos tan íntimos como feroces. Se destruyen amándose. En este caso, la victoria de. unos supondrá la aniquilación de los otros. Cuando don Felipe González haya conseguido dejar a todos los españoles en el paro habrá acabado de raíz con los huelguistas y don Marcelino Camacho se habrá quedado sin oficio. Si, por el contrario, es Marcelino Camacho quien convierte en huelguistas a todos los trabajadores, declarando la huelga general y permanente, el Gobierno de Felipe González ya no tendrá ningún objetivo que alcanzar y habrá perdido su razón de existir. Claro está que no será muy fácil proclamar un vencedor en esa lucha. Siempre podrá decir Felipe González que los huelguistas no están en huelga, sino en el paro, y siempre podrá decir Camacho que los parados no están en el paro, sino en la huelga. A lo mejor hay que recurrir al Tribunal Constitucional para que arbitre en esta delicada cuestión y diga quién tiene más de su parte la ley de leyes, si don Felipe, que nos hace holgar porque acaba coa el trabajo, o don Marcelino, que nos deja sin trabajar para llevarnos a la huelga. Pero quizá a esas alturas de socialismo, tampoco el Tribunal Constitucional pueda dirimir el conflicto porque sus magistrados se hayan declarado en huelga o se hayan inscrito en el paro. O los hayan puesto a criar malvas como a Montesquieu. Continúo estas reflexiones y doy en pensar que las cosas no son tan sencillas y simples como yo las expongo hasta aquí. Si todos los españoles terminamos por ser parados o huelguistas, también lo serán N LOS SOFISTAS los políticos. Pues si eso es así, en cuanto pongamos a esos dos políticos en el paro o en la huelga, todos a trabajar. Podemos remediar el paro dejando en paro a don Felipe, y podemos eludir la t huelga conveñcien do a don Marcelino v i de que se declare 11 A e n n u e l g a- -Igual f que p u s i e r o n a Franco, a Daoiz y a Velarde a la cabeza del escalafón de los Ejércitos, podríamos poner a Felipe, a Chaves y a Nicolás Redondo a la cabeza del censo de parados, y así no volverían a trabajar para aumentar el paro. Y a don Marcelino Camacho podríamos proclamarle huelguista honoris causa para que no tenga que ponerse a la cabeza de las huelgas. O llevarle al famoso monasterio del mismo nomfere y declarar un día de huelga nacional para que los trabajadores vayan a rendirle culto. Seguramente todo esto que digo son sofistiquerías, pero es que ahora se ha puesto de moda la sofística. Hasta don Adolfo Suárez, ¡válgame Parménides! se na puesto a hablar de los sofistas. Dice don Adolfo que nuestros socialistas han abandonado a Marx para convertirse en sofistas. Y si eso fuese verdad, algo saldríamos ganando todos. Los sofistas enseñaban sabiduría mediante remuneración. Estos socialistas nuestros, remuneración sí que la cobran, pero enseñar sabiduría, enseñan poca. Después los sofistas se dedicaren a ejercitarse en las mañas de la retórica y la oratoria, y a convercer a los oyentes no con la razón del argumento, sino con la habilidad del discurso. A esto debe de referirse don Adolfo Suárez cuando llama sofistas a los barandas del socialismo. O sea, que estaríamos en manos de oradores, facundos, parlanchines y retóricos. Pero luego se van todos al Parlamento, y cuando ellos hablan, calla don Adolfo, y se convierte en objetor en paro o en argüidor en huelga. Ni se deja convencer ni los sienta de culo. Total, que entra en el rebaño de parados de don Felipe o en la manada de huelguistas de don Marcelino. Y así quiere ganar las elecciones. ¡Áteme usted a estos sofistas por el rabo! Jaime CAMPMANY Reconciliación En el extenso coloquio mantenido en el Club Siglo XXI, monseñor Suquía se ha referido a la postura de la Iglesia ante el recuerdo de la guerra civil. Y ha tenido el acierto de recordar el documento Constructores de la paz Hay que asumir objetivamente la historia de la guerra. No tergiversarla, no olvidarla, EL PASTEL DE LA TV PRIVADA LA REBELIÓN DE LOS JUECES EN LOS AMBULATORIOS: ENFERMOS Y APALEADOS NAVARRA NO ACEPTA EL ÓRGANO COMÚN CON EUZKADI SOLEDAD BECERRIL, UNA ALCALDESA PARA SEVILLA