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VIERNES 3- 4- 87- CULTURA -ABC, pág. 51 Ernesto Sábato: A mí me avergüenzan muchas cosas que escribo, pero son mis verdades El novelista argentino enfrenta literatura y suicidio Buenos Aires. José Alejandro Vara Si yo no hubiera escrito, me habría suicidado o, quizá, me habría muerto. Ernesto Sábato, autor de Informe de ciegos sumido en las tinieblas de la sala Leopoldo Lugones (la luz de los focos le daña la vista) rompió durante una hora su tradicional silencio público para airear alguno de sus más terribles fantasmas. Hasta ahora ha sido el acto más concurrido de la Feria del Libro de Buenos Aires. Varios cientos de personas se amontonaban en butacas y pasillos de la sala desde una hora antes del comienzo del diálogo entre Ernesto Sábato y el periodista Horacio Salas. El autor de El túnel pidió a los organizadores que se permitiera a la gente que aún aguardaba tras la puerta- e n una cola casi sin f i n- que se apoderara del escenario. Han desafiado a la lluvia y han esperado largo tiempo, no tos podemos defraudar dijo Sábato. El diálogo, tan depresivo y fascinante como se esperaba, se prolongó más de lo previsto. Sábato abomina de este tipo de actos pero, cuando se compromete, cumple. La vocación: Es un problema de adolescencia. De pequeños todos queremos ser bomberos, pero luego la cosa se complica. No hay que confundir la facilidad temprana para hacer ciertas cosas con la vocación. La mejor época para descubrirla es la mitad de la vida, cuando nos encontramos en esa selva oscura. Yo tenía facilidad para las matemáticas. Me encandilaron cuando era chico, con su orden platónico. Yo era un chico lleno de conflictos. Pero luego descubrí que mi pasión era el arte. No perdí seis años estudiando matemáticas porque para un escritor todo vale si sirve para conocer la naturaleza humana. Además el estudio de las matemáticas ayuda a combatir el charlatanismo. La vocación es aquello que, si no se hace, es casi una pena de muerte para uno. Si yo no hubiera escrito, aunque esto; pueda parecer una exageración, me habría suicidado o me habría muerto. La vocación es lo que a uno le salva, y, particularmente, la vocación artística Literatura como exorcismo: No todos los que escriben han sido postbles suicidas. Hay mucha gente que escribe tranquilamente, y que jamás pensó en suicidarse. Mi mujer me recrimina que yo asuma en estas cosas una actitud extrema. Es cierto eso, pero creo que ciertas actitudes extremas son bueñas porque marcan las condiciones límites de! ser humano. Sé de muchos que h u b i e r a n p o d i d o terminar en el delirio, las drogas o el suicidio de no haber podido escribir sus poemas o sus tragedias Etica y literatura: Se cometen muchas falacias respecto de la relación entre ética y literatura. Es un tema amplísimo sobre e que he escrito mucho. Sólo apuntaré una cosa. La ficción, como el sueño, nunca es demasiado honorable, y por lo tanto, no cumple con ciertas aplicaciones estrechas de la palabra ética. Nuestros sueños son a veces tristes, a veces anodinos, y otras veces son horribles; pecaminosos. Cometemos actos que nuestra conciencia en la vigilia condena. Y no por eso dejan de ser verdades. De un sueño se puede decir cualquier cosa menos que es una mentira. Si hay una verdad absoluta en el hombre, es el sueño; la literatura de ficción participa de los atributos del sueño. No se le puede, ni se le debe, pedir que sea honorable Los sueños: El sueño es una liberación. No porque los sueños sean, a menudo, terribles, sino porque son terribles. Porque tas cosas peores que nos acontecen en la existencia son íás cosas terribles de las que el sueño nos libera. Está científicamente comprobado que si no soñáramos nos volveríamos locos. Las ficciones son los sueños que sueñan ciertos condenados para la comunidad toda Ernesto Sábato Ahora pinto monstruos. De nuevo, con mi propensión así tan alegre, vuelven a salir los monstruos. Sospecho que no me cure del todo con la literatura. Sí, ustedes se ríen, pero no es cosa de risa. Yo sufro mucho haciendo esas cosas. Pero es lo que me sale. Yo estoy pintando porque, si no pintara, no sé lo que me pasaría Humor: Es uno de mis peores defectos. Mis obras carecen de humor. Como mucho, tienen humor negro. Cuando leo a Chesterton lo leo con gran admiración, me da tanto cariño; me parece tan buen tipo. Comparado con las cosas horrendas que yo hago en forma de humor, que son todas terribles. Piensen en todo el humor negro que hay en ciertos personajes de Sobre héroes y tumbas Son espantosos. Es un humor que es el reverso de mi universo interior, que ha sido, desde chico, muy complicado Literatura comprometida: Como ciudadano uno tiene el deber de tener posiciones y de defender aquello que cree bueno para la raza humana. Gomo novelista hay que decir solamente la verdad, y digo solamente entre irónicas comillas. Decir la verdad aunque nos avergüence. A mí, muy a menudo, casi diría que siempre, me han avergonzado las cosas que he escrito en mis novelas. Pero sé que son mis verdades y ahí tienen que estar Su pintura: Pinto desde hace siete años. En éste último he ido derivando cada vez más a una pintura sbbrenaturalista. No surrealista, que ya tiene jurisprudencia y que no la comparto mucho. Empecé pintando retratos. Dos diarios colombianos y Martín de Riquer, finalistas del Príncipe de Asturias de Comunicación Oviedo. Faustino F. Alvarez Los diarios colombianos El Espectador y El Tiempo ambos de Bogotá, se perfilaban a última hora de ayer como ganadores del premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Otro candidato era el académico español Martín de Riquer. Ambos periódicos ejercen una valiente y ejemplar labor en ia lucha contra el narcotráfico, lo que originó el asesinato del director de El Espectador hace unos meses. Esta labor contra la droga podría pesar de modo determinante en la opinión del Jurado. Otro de los candidatos que podrían obtener el premio (la votación definitiva se celebra en la mañana de hoy) es el académico español Martín de Riquer, cuya candidatura fue presentada por el dramaturgo Antonio Buero VaHejo. Martín de Riquer, catedrático de Literaturas Románicas de la Universidad de Barcelona. También llegaron a la final, aunque con menos posibilidades de triunfo que los citados, él filósofo portugués Osear Luso de Freitas Lopes, presidente de la Asociación Portuguesa de Escritores, y Jos pensadores españoles Emilio Lledó y Juan David Garda Bacca. El Jurado, presidido por el ex primer ministro portugués Francisco Pinto Balsemao, está compuesto por Jesé Aguirre, duque de Alba; Santiago Carrillo, Manuel Fraga Iribarne, Domingo García Sabell, Antonio Garrigues Walker, Alfonso S. Palomares, Jesús de Polanco, Eduardo Punset, Eduardo Sotillos, Juan Velarde Fuertes, Juan Cueto y Manuel Fernández de la Cera, actuando como s e c r e t a r i o Francisco Alvarez- Cascos. Un perro canino. El régimen anterior. Etcétera, etcétera. PLEONASMO (EJEMPLOS DE) Julio CERÓN