Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 A B C CIENCIA Y FUTURO MIÉRCOLES 1- 4- 87 Alarma mundial ante la progresiva Cuando la Humanidad está a punto de dar los primeros pasos en la colonización de otros mundos, no deja de ser sorprendente el escaso conocimiento que tiene del suyo, con enormes extensiones vírgenes por explotar como las de los fondos oceánicos, las entrañas del planeta y la alta atmósfera. En lo que respecta a esta última, junto a la sorpresa de que es mucho más compleja de lo esperado, los estudios realizados en la última década están sembrando la alarma en El ozono (O3) es una forma alotrópica triatómica del oxígeno que nace al producirse descargas eléctricas. Se acumula en la estratosfera, entre los 10 y 48 kilómetros de altura y, principalmente, en la capa de ozono, entre los 23 y los 25 kilómetros. Allí constituye una capa protectora contra las radiaciones ultravioletas, a las que absorbe en un 90 por 10.0 y, especialmente las peligrosas radiaciones con efectos biológicos (RUVB) pero permitiendo pasar la suficiente cantidad de éstas para asegurar la síntesis de la vitamina D, que facilita la asimilación del calcio. los medios científicos e incluso en la opinión pública por la posible ruptura artificial de su delicado equilibrio, puesto en evidencia por un extraño fenómeno, el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida. De repetirse este fenómeno en otras zonas de la Tierra, el planeta quedaría desprotegido contra las letales radiaciones ultravioletas, planteándose serias dudas sobre el porvenir del ser humano a partir del próximo siglo en caso de no tomarse medidas correctoras a tiempo. vuelan a alturas entre los 18 y 24 kilómetros, liberando, por tanto, el contaminante en plena capa de ozono. También liberan este elemento los cohetes espaciales y las explosiones termonucleares que, al calentar el aire a enormes temperaturas, hacen reaccionar al nitrógeno y al oxígeno, produciéndolo. El proceso natural de descomposición del ozono es por los óxidos nitrosos originados por la acción desnitrificadora de las bacterias en el suelo y por los fertilizantes a base de nitrógeno. Al llegar a la Estratosfera se descomponen en óxido nítrico, que destruye al ozono, con la siguiente reacción: NO NO 2 O2 NO 2 NO O2 y Otros compuestos de nitrógeno que reducen el ozono son los producidos en la combustión de petróleo, gas, carbón, madera y excrementos animales. Pero los que constituyen la mayor amenaza para la capa protectora de los ultravioletas son los átomos de cloro generados por la descomposición fotolítica de los clorofluorocarbonados. Estos compuestos, conocidos como freones son muy volátiles e inalterables químicamente, no disolviéndose sus moléculas en agua de lluvia ni combinándose con otras. Atraviesan la tropopausa, una capa a- 50 centígrados, que protege la estratosfera de las partículas terrestres en ascensión, y, una vez allí, las radiaciones solares desligan los átomos de cloro de la molécula de freón, pasando el ozono (O3) a oxígeno bimolecular (O2) incapaz de detener las radiaciones ultravioletas. Los freones se comprimen extraordinariamente y son incombustibles, por eso se emplean en la industria del frío (frigoríficos, aire acondicionado en las casas y en los automóviles, etcétera) en la producción de espumas sintéticas como las de los asientos de poliuretano de coches y aviones, para disolventes, en la limpieza de los diminutos componentes electrónicos y como propelentes en los aerosoles. El 80 por 100 del total del freón utilizado en los sprays es el CFC 12 y el resto CFC- 11, muy similar, Absorbe el noventa po p r o d u c i é n d o s e en c o n j u n t o 750.000 toneladas anualmente en el mundo occidental y otras 60.000 en la Unión Soviética. El mercado está dominado por una docena de compañías norteamericanas, europeas y japonesas que, con un millón de toneladas, facturan al año 2.000 millones de dólares. En todo el mundo se consumen unos 6.000 millones de aerosoles anualmente, con más de cien aplicaciones en usos domésticos, y solamente una mínima parte de ellos emplean como propelente aire comprimido, gas butano o gas propano, combustibles los dos últimos. La disminución progresiva del la Administración norteamericana a prohibir el uso de freones en los aerosoles en 1978. En 1983 los meteorólogos midieron en el hemisferio Norte una reducción de la capa protectora del 5 al 8 por 100, mayor según aumentaba la distancia del Ecuador. La alarma se vio muy potenciada cuando en marzo de 1985 los científicos británicos Farman, Gardiner y Shanklim descubrieron en la estación McMurdo el famoso agujero sobre la Antártida, una zona donde falta el ozono, especialmente en primavera y, sobre todo, en septiembre. ENEMIC CAPAÍ ESTRATOPAUSA (50 Km) FOTOl PRODU Denuncias de científicos Una intensa radiación ultravioleta puede romper los enlaces carbonohidrógeno de la molécula orgánica, destruir las moléculas de ADN (ácido desoxiribonucleico) que contienen. el código genético de la célula y también disociar la molécula de agua. El equilibrio entre la formación y descomposición por causas naturales del ozono está siendo roto por la contaminación química humana desde los años sesenta. Ya a principios de 1970 se desató la polémica cuando un científico holandés y otro norteamericano denunciaron, por separado, los daños que los aviones supersónicos estaban causando en el ozono estratosférico. Dos años después, los químicos de la Universidad de California Sherwood Roland y Mario Molina, investigaron el destino de los compuestos clorofluorocarbonados, cuya producción mundial en 1973 era de 420.000 toneladas para el freón- 12 y de 330.000 toneladas para el freón- 11 y descubrieron que se concentraban en las capas altas de la atmósfera, destruyendo también el ozono. Los resultados obtenidos por estos investigadores fueron publicados en la revista Nature y junto con las mediciones de los satélites meteorológicos Nimbus- 4 y Nimbus- 7 entre los años 1970 y 1979, que comprobaron una gran pérdida de ozono en la estratosfera (confirmada después por la sonda Jo- Jo en 1982) determinaron a Fenómeno cíclico Es un fenómeno cíclico, pero cada año es más grande el espacio sin ozono, habiendo alcanzado ya en 1985 treinta veces el tamaño de España. Aparece todos los años en agosto, al finalizar el invierno antartico, y se rellena de ozono otra vez en noviembre, desapareciendo hasta un 40 por 100 de este elemento químico en solamente veinte- treinta días (septiembre- octubre) en alturas comprendidas entre los 11,5 y 19 kilómetros. En diciembre de 1986, trece científicos americanos fueron enviados por su Gobierno a la estación McMurdo con 33 sondas aéreas para medir el agujero También se han medido disminuciones menores de ozono en otras zonas del planeta, especialmente en el Ártico, donde ha aparecido otro agujero más pequeño, descubierto en 1986 por Donald Heath, de la NASA, sobre Spitsbergen (Noruega) Aunque se han intentado dar muchas explicaciones, hasta ahora los principales sospechosos siguen siendo los productos clorofluorocarbonados (CFC) y las brominas. O COHETES I- ESPACIALES a: Los terribles freones Los enemigos del ozono son los contaminantes catalíticos como los óxidos de nitrógeno producidos por los aviones a reacción, principalmente los supersónicos (veinte Concorde y algunos centenares de aviones militares) ya que éstos -r J CULTIVOS FERTILIZANTES A BASÉ DE s NITRÓGENO LIBERAN ÓXIDOS NITROSOS