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I En la loto dectkvcUi auna miga pitMle vpreoBr 3 la exlraonlinaria bfllteza d Uaná Teresa Loún. L i crf tora a c s primer matrimonio tuvo Ctoshint, Gcviz y Enrkqufl, con aparee en la foto Inrerlof, Aftana, a quien sostiene en la loto tupertor. nedó de su matrirT onio conAJberti no! de idmirodóti a un Jamentn: ¡Adíos ilusión de uaa hija perfecta! Pero lambii n en la p gíiia imbojrablí de ÍU ü n GCn biografía, fraurs que Ucvan cí corazón en las T aljbTai: -jSi lü supieras, madie! Bsia niaimna al ahriT un cajón, cnirc guaníes descabalados y recuerdos marchitos, enconfié un reiiiHo (uyo- Hasta hoy no he sat idn miraifo. N o no hjibia mirado nunt el pOM de la da sobre tí. tus vadladoncs, tus trabajos, tus angustias, us i n quicTudcs... Hay un leve polvo sobre lu cara, el que levanta la existencia al vjviila, sua cmcotc p í s jCuánto te quise de pronto! Eras mía. únicamente mi madre. No te pareaas a ninguna, perteoeaas a e K claro milagru de la existencia del hombre: Yo era tu came. Y me w n t i como si me llama. ses para Transcnbirme (us po- ría Teresa termina su vida- no reconoce a nadie- afirma su marido- -en la residencia genátrica VaUesol, ¿n la 70 na madnleñ i de Majadahonda. No e la mujer de Albcrti en un asilo para personas a las que han olvidado sus allegados. El poeta abona todos los mcsci un rcribo que ronda las doscientas mil pesetas. María Teresa ya no lucha contra vienlo y marca. Esta batalla la Libró durante muchos años sin importarte eL p r e d a Quizá por eso fambii n eL destinó, en ocasiones tau cruel. Le inspiró un día aquellas palabras- -c o o t i a Viento y m a r e a- -para que como titulo de un libro, editado cu Buenos Aire en 1941, se quedaran para siempre en su biografía. La pasión de leer En verdad, nada podía hacer sospechar que La niña nacida en un ambiente burgués se convertiría en una incansable militante del Partido Comimista, en una l u chadora infatigable por un ideal. Tosas de los Ubros dirían los que sabían d e í ¡u pasión por c l l o i Acaso no le costaron lo que ella denominó- l a expulsión suaves del colegio de los Sagrados Corazones de Leganitos. de Madnd? En cualquier ca. so. ¿dónde alimentó La locura por la lectura? E n casa de su p r i m a J í m e n a A p r e n d í en ella que los libros pueden tdpi ar de sabiduría las paredes, que las yedras viven en el interior y van nada los techos V que ha de contestarse a todas las preguntas para que las niñas puedan seguir creciendo y que lodo en e l m u n d o puede comprenderse y admirarse. -En un viejo gramófono de aquella casa escuchó las candones que Marta Goyri y Ramón Mcaéndcz Pidal recogieron durante su viaje de novios Siguiendo la ruta del Cid bada su desiieno- Y escribió M a rta Teresa: -Por vei pritncra oí la voz del pueblo. Por vez primera tomé cti cuenta a Los inteligentes y a los sabios. Ya desde niña conodó a gente digna de admiración. Francisco Gtner de los Ríos B a r t o l o m é Cosslo- Henrí Merimée. Américo Castro, de ttuien un verano en San Rafael. Jimena y ella redbirian lecciones de terüs. A estos nombres el paso del tiempo añadirta los de Bergamín. Aleixartdre. Lorca. Neruda, Buñuel, Unarauno. Luis A i a g ó n y EJsa, M a l r a u í C c m u d a G o r k i Einsenstem. Picasso y un etcétera, en el que se f u n d e n el pensamiento y el arte. Enrique de Sebastián, que tras veintinueve anos en Francia reside ahora en Burgos, cree que el interés de su madre por lo social- quizá se debió a algún choque emodonal El caso es que Marta Teresa a pesar de su fantasía y de su amor por los l i b r a i pare- j -jf. perdünm un gesto de candón fratcnial. Insistir en el asunto no le preocupó. So obiünación tenía la m i s hermosa de las jusiificadones: ¿t u ¿n í c aucvciia a hacer a ctilicG de Los scntünienios que DOí a udaTon a vi ir? a Institudón. L a híía de M e néodcz Piddl evocá a una Maria Teresa prodive a deambular por los fecundos territorios de j lanlasáa- mc contaba cuentos que se inventaba y que luego poníam o i en a c a o n- y sin duda por d i o cja más creativa que receptiva. Parece que la futura escntora Contra viento y marea no gustaba de someterse a norMarta Teresa León naeíd en mas v para demostrarlo no faltan L o g r o ñ o el 31 de o c t u b r e de quienes asemiran que se escapó 1931. Tras unos aóos en Madrid, oet colegio de los Sagrados Corala familia se trasladó a Burgos, zones, ai que la llcvú su abuelar dudad donde la niña, hija de un Lo Cierto es uc María Teresa se coronel de husdres, se fue trans- Dfovió entre oos mujeres muy d i formando en una adolescente. De ferentes. Por un lado, la abuela aquel primer tiempo de u vida perieneda al upo femenino que conserva recuerdos Jimena Me- piensa que lo imponanle para el riéndeí Pidal Eramos panentc futuro de una muchdcha es tener y e n i r e las f a m i l i a r habla una gancho mientras que la madre amistad entrañable, pasó algunos estaba empeñada en que tuviera veranos con nosotros. AderaJiSn una cducaaón que no sóUa darse su madre tenía inlcrCi en que es- a las diicas de la Época. Eta unii tudiáramos juntas y lo hicimos. mujer muy act vft c intclleenie- Y o iba A h Instítudón TjUrr de dice Jimena Meníndez Pioal. Lo Enseñanza, pero d B a d i i l l c r a i o que es seguro es ouc Marta Ohva lo estudiaba en casa y a esas d a- adoiú a u h ja y la soñó a impul 5 CS iba M a r i a T e r e s a f u i m o s sos de su canño. En Memoria de La melancolía la hija le pre mías también a los sótanos de la gunta: ¿Por q ü í soñjisie lanío i b i i o t e c a N a c i o n a l d o n d e conmigo, madre? y Je pone si aprendimos dibujo del natural en imas cLtses que estaban ligadas a 6 deres. L a voz tuya, tan admirable, me anunciaba que yo iba a ser como tú. nada mas que como Dk. Besé tu imagen y me senté a quererte, Madre e tuja, al margen de esas quizá mevitable rupturas de sueños, también inemediables. mantuvieron Lo que l e mjcdc llamar una buena rcLadún. En 1941, con m o t i v o del nacimiento en Algentina de Altana, hija de María Teresa y Rafael A l b c r f i María Oliva viajó al país americano. De sus e Tandas cu Buenos Aires, el poeta guarda yia magnifico retucroo. -Además de muy guapa tenia un atráaer exirao reinar i a mente abierto y comunicativo- asegura. Sus últimos años los pasó en una residencia de aridanos en M a d n d a ta que María Teresa pedia que acudieran u visitarla. La actriz Muría Luisa Ponte se cuenta entre las personas que, tras conocer a l i escritora en Buenos Aires, visitó a su madre. Fatalmente, el destino ha qucnJo que aquel yo iba a ser como t ú se cumpla en el marco de lo más amargo Aquejada de la misma enfermedad que su tnadre- -artcrioscJeTosis- Ma- 14