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22 A B C OPINIÓN DOMINGO 29- 3- 87 Panorama EL ÁRBOL DE ORO DE LA VIDA L E acusaron de atizar la caldera de la guerra fría contra su patria, Rusia; de escritor decadente, que defendía al individuo cuando las grandes corrientes de la Historia daban el protagonismo a las masas, a los colectivos sin rostro. Boris Pasternak conmovió a Occidente reflejando simplemente la tragedia del hombre frente al rígido mecanismo social que programa la felicidad futura en dosis quinquenales, supeditando los medios a los fines y orillando en el trayecto las tensiones, el sufrimiento y la infelicidad personales. El hombre nace para vivir, no para prepararse a vivir... y la vida misma es algo tremendamente serio dice el doctor Jívago. Para los dirigentes rusos de los años cincuenta, la revolución estaba por encima de la vida, y la reivindicación del derecho a la realización personal fue considerada un crimen de heterodoxia comunista. m -O sea, la moción de censura ha servido para demostrar que de las huelgas de médicos, ferroviarios, catedráticos, obreros, transportistas, estudiantes y demás conflictos, de todo ha tenido la culpa Hernández Mancha. La novela El doctor Jivago, era una cruel reflexión sobre el sueño revolucionario de la Humanidad, y era una dura crítica a la esperanza escatológica marxista. Boris Pasternak no fue nunca oponente político al régimen, al contrario, fue un intelectual revolucionario, pero le tocó vivir una de las mayores conflaENIA mucha, muchísima razón don Alfongraciones de la época contemporánea. El so Guerra. El que estaba equivocado doctor Jivago es una visión del anhelo de redención del hombre, que se siente llamado a era yo. La moción de censura contra el Gola construcción colectiva de un mundo nuevo, bierno, presentada por AP, era completamenpero que se da cuenta de que la empresa te caprichosa e injustificada. El debate, turbia cuesta un precio excesivo: el desahucio del agua de borrajas de unos cuantos parlamenalma, la postergación de la vida. Publicada tarios de tercera clase, no ha demostrado en Italia en 1958, le valió a Pasternak el pre- nada, pero la votación a la moción, que se mio Nobel de Literatura y la enemistad de anuncia para el lunes, puede demostrarlo sus pares, la Unión de Escritores de Moscú, todo. En la vida nacional se imponen actualmenque, halagando la fobia occidental de los gobernantes, llegaron a pedir su expulsión de la te dos sagrados derechos: el de pontificar, o Unión Soviética. El escritor suplicó que lo de- sea hacer puentes, para aumentar los días jaran vivir en su patria, y en ella murió dos festivos del año de que gozan los descansaaños más tarde. Ahora, treinta años después, dores españoles- nadie osaría hoy insultarla novela El doctor Jivago será editada en les con el nombre de trabajadores- y el que Rusia y podrá ser leída por sus compatriotas, podría llamarse del sábado, sabadete. De voaunque ya no por sus coetáneos. Las largas tar un sábado, nada. Sería profanar una glojornadas de tren, el vertido horizontal de las riosa conquista social, la semana inglesa. Así estepas nevadas, el amor de Lara... son imá- pues, esperemos al lunes en el que se degenes que han convivido con nosotros, occi- mostrará que quien se merecía el voto de dentales, como parte irrenunciable de nuestro censura no era el tranquilo, aburguesado y propio espíritu. Todavía hoy, ahora mismo, la todopoderoso Gobierno socialista, sino ese noticia de esta publicación postuma tiene la azucarillo, según análisis de Guerra, que se capacidad de detenernos en el camino de la disuelve aceleradamente, al que todavía llaprisa y de hacernos reflexionar sobre la vida mamos AP. del hombre, condicionada por la Historia, sobre el sentido de una obra literaria hecha por un hombre, y sobre el destino mismo de las revoluciones. La revolución se hace para cambiar el mundo, pero el cambio dura demasiado o llega demasiado tarde. El sentido de la obra literaria es buscar un sentido a la vida, despojarla de su misterio, de sus contradicciones. Y, por fin, la vida del hombre, misterio, historia y cambio en sí misma, caracterizada por una brevedad que puede ser fulgurante, capaz de descubrir el infinito maSistema Exclusivo Registrado temático, la onda electromagnética o la peni 15 Años de Prestigio cilina, o capaz de escribir El doctor Jivago. Una tradición antigua enseñe Toda teoría Espronceda. 17 (Ríos Rosas) es gris pero verde al árbol de oro de la vida. i Narváez, 6 Planetario Casi toda la tropilla parlamentaria, sin asustarse de contradicciones- n o sé si fue Lenin o Stalin el que dijo: Dicen que nos contradecimos, pues bueno, nos contradecimos va a censurar a AP votando No, o absteniéndose. No hay que abatir a Felipe González. Hay que segar en flor a Hernández Mancha. ¿Quién va a llamar oposición a la Minoría Catalana, al CDS, al PDP, a Izquierda Unida, al supuesto Partido Liberal, a la populosa Arca de Noé del Grupo Mixto, que, de repente, olvidan sus aparentes peros al Gobierno para votar No o abstenerse? Votarán No o se abstendrán, lo que equivale a conceder sus pobres bendiciones a don Felipe, y claramente es votar contra AP, contra Hernández Mancha, que son el enemigo que hay que abatir, el obstáculo que aparece en medio de su larguísimo y erizado camino hacia la alternativa de gobierno. Eso lo veía venir la astucia de don Alfonso Guerra, que tiene muchos más quilates de político práctico que todos esos señorines que se llenan de ringorrangos, reservas y trucos a la hora de votar. Y por si fuera poco, Hernández Mancha también se ha equivocado. Para su discurso censorio debería haber utilizado, copiándolas directamente del Diario de Sesiones citándolas entrecomilladas todas las expresiones minimizadoras, descalificadoras, reprobadoras, despectivas y acusadoras que contra el presidente Suárez utilizó el entonces aspirante don Felipe González. La pimienta estaba allí. Refregársela al presidente hubiera sido enseñarle el escozor que producen sus propias armas. Pero los parlamentarios populistas se han mostrado como unos parvulillos. Lo sabía desde el primer día don Alfonso. La censura, como en el frontón, iba a rebotar en nuestro curioso Parlamento, contra el que había tirado la pelota. A esto se llama ahora una democracia parlamentaria. Lorenzo LÓPEZ SANCHO CENSURA DE REBOTE T CRISTINA VLWHERRAIZ OBESIDAD CELULITIS Gúzmán el Bueno, 22 Marta PORTAL Teí. 244 3237