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DE SEMANA Sesión de tarde Domingo cine Estrenos TV Una de las últimas veces que Landa trabajó con Ozores Virna Lisi es una de las bellas esposas del desganado Richard Burton en Barba Azul Frank Converse, junto a sus compañeros, realiza una importante labor. Celedonio y yo somos así Director: Mariano Ozores. 1975. Color. Ochenta y nueve minutos. Domingo, a las cuatro, por la Segunda Cadena, en Sesión de Tarde Barba Azul De Edward Dmytrick. 1972. Color. Ciento diecisiete minutos. Domingo, a las diez treinta y cinco, por la Segunda Cadena, en Domingo Cine El milagro de Kathy Miller Director: Robert Lewis. 1985. Color. Noventa y cinco minutos. Domingo, a las seis cuarenta y cinco, por la Primera Cadena, en Estrenos TV Ultima de las cuatro películas de Ozores que, sobre un total de once, han compuesto el más que discutible ciclo dedicado a la comedia española- que, desde luego, posee muestras bastante más interesantes que las que se nos han ofrecido- que se cierra con ella, Celedonio y yo somos así puede que tenga, sobre otras películas del mismo cuño, la ventaja de ser más disparatada, menos costumbrista aunque a la postre resulte tan precipitadamente realizada y tan escasamente sutil como la mayoría de las que llevan la firma de su guionista y realizador. Es, también, una de las últimas con protagonismo de Alfredo Landa, antes de que Ozores eligiera como intérpretes de predilección a Andrés Pajares y o Fernando Esteso, que, juntos o por separado, encabezaron el reparto de una larga serie de filmes realizados a su exclusivo servicio. Y para darse cuenta de la exquisitez del planteamiento baste decir que el Celedonio del título es un toro semental, con el que su propietario se compara. Poco cabe añadir, dado que cualquier espectador ha visto en su vida, en la pantalla grande o en la pequeña, más de un título made in Ozores y es, en consecuencia, capaz de imaginar lo que le espera, a lo dicho. Junto a Landa, más o menos ios de siempre con la introducción de Emma Cohén, la participación de Florinda Chico y la inevitable presencia de Antonio Ozores, que, una vez más, vuelve a hacer su número del despistado que habla en trabalenguas. VIERNES 27- 3- 87 Aunque firmada por el americano Edward Dmytrick, hombre de irregular filmografía, pero con títulos notables en su haber, como Encrucijada de odios Historia de un detective El motín del Caine o Lanza rota Barba Azul es película completamente europea, de producción italofrancogermana y rodada, básicamente, en interiores y exteriores naturales húngaros, y con reparto internacional. De este conglomerado de esfuerzos ha salido un producto menos que híbrido, simplemente impersonal y, en definitiva, aburrido y de duración innecesariamente prolongada. Se trata de una revisión, trasladada a la época de entreguerras, del mito del hombre que asesinaba a sus esposas, al que en este caso encarna un- desganado Richard Burton, al que parece importarle muy poco- como le sucede al espectador, por otra parte- lo que le ocurre a su personaje. Son éstas, entre otras, la americana Raquel Welch; las italianas Virna Lisi, Agostina Belli y Marilú Tolo; la francesa Nathalie Delon, y las alemanas Karin Schubert Una vez más, se nos propone en este espacio una historia ejemplar relacionada con el mundo del deporte, en este caso la de una teenager de Arizona que, tras ser víctima de un accidente automovilístico, logrará convertirse en una atleta mundialmente famosa. Basado en un hecho real, el telefilme, con un sólido guión de Mel y Ethel Brez, está espléndidamente interpretado y bien realizado, lo que le sitúa por encima del nivel medio de otros similares. ¿Ustedes lo vieron? TRANQUILIZADOR WALT DISNEY Los ingredientes están todos ahí para ser mezclados hábilmente. Un niño, un bosque, una aventura. Elementos eternos en la historia de los cuentos infantiles que Walt Disney, ese gran continuador de Andersen y los Grimrn, ha unido de nuevo en la serie que comenzó el viernes pasado. El niño, naturalmente, es el espejo del que lo está mirando; el que le dobla haciéndole confundir lo real y lo que está en la pantalla. Cuando ese niño se pierde, el pequeño que está observándole se asusta con él; la madre que llora su ausencia es su propia madre; los extraños seres que encuentra en el camino, los que puede hallar él mismo cuando haga caso omiso de las advertencias familiares y se aleje por territorio desconocido. Y luego está el bosque, maravilloso bosque de Walt Disney; el que en los dibujos animados adquiría sensibilidad humana en lo bueno albergando al pájaro, y en lo malo agarrando con sus ramas- garras a Blancanieves por el vestido. La espléndida fotografía característica de las producciones de ese tipo ayuda a la divinización de la arboledad, del prado, del río, de la cascada. Walt Disney llegó, ¿se acuerdan? a congraciarnos con la aridez de un Desierto al que descubrió la vida interna en un filme inolvidable. Ese gran director californíano ha sido el gran defensor de la ecología. En un momento en que la industria nos hacía pagar nuestro deseo de progresar con la contaminación del humo y la del ruido, Walt Disney nos descubría de nuevo los espacios abiertos. Supongo que alguno lo habró escrito ya, aunque yo no lo haya leído, pero fue él, gran pionero de la vuelta a la Naturaleza, en cierto modo el padre de los verdes que hoy se hacen oír en muchos Parlamentos del mundo. En cuanto a la aventura argumental, es deliciosamente antigua, sensación que refuerza el hecho de estar doblada en el castellano caribeño a que nos acostumbraron Perry Masón y Bonanza Todo resulta como un receso en la pugna diaria de la vida en 1987, como una vuelta atrás en los conceptos de la maldad humana. Por mucho que surjan en la pantalla lobos e indios feroces, la vista del filme resulta dulcemente relajante. El periódico de cualquiera de nuestros días trae una carga de drogas, atracos, secuestros y asesinatos que convierten los peligros del niño de Walt Disney en una amable sinfonía... Fernando DIAZ- PLAJA ABC 117